Luciana ama la lengua de señas “porque todo lo que sirva para comunicar creo que es una herramienta

La Ciudad

Entrevista con Luciana Meléndez

“Trabajar con personas hace que uno sea más humano”

20|06|21 00:36 hs.

Cuando se habla de pasión y amor al trabajo, de dejar todo por la vocación, Luciana Meléndez es un gran ejemplo de ello. Docente de profesión y de alma, ingresó a trabajar en el año 1998 en la primaria del Colegio Holandés, al que describe como “su segunda casa”. 


Con el correr de los años, al ser una institución inclusiva, tuvo varios estudiantes con diferentes discapacidades, entre ellas la sordera y la hipoacusia, hecho que la motivó a empezar a formarse en ese área. 

Comenzó con la lengua se señas, la cual “me parece super importante porque todo lo que sirva para comunicar creo que es una herramienta invaluable”, describe a La Voz del Pueblo. Luego siguió haciendo cursos de Braille, otros referidos a la discapacidad intelectual y de distintos síndromes. Finalizó también la carrera de educación especial y siempre continuó investigando por su propia cuenta, charlando con familias porque “simplemente me parece que es algo sumamente enriquecedor para mí el trabajar con personas con discapacidad. Uno puede comenzar a ver la mirada del otro, desde su lugar, desde donde puede abarcar su propia vida”, comentó. 

Actualmente se desempeña como docente en el ámbito de la Escuela de Educación Especial N° 502 y continúa en el Colegio Holandés. 

Un trabajo en equipo 
En las escuelas especiales el año pasado se trabajó desde la virtualidad, pero en el 2021 las disposiciones cambiaron y sin importar en qué fase se encuentre el municipio, los chicos pueden asistir a la presencialidad de forma optativa. 

El 2020 contó Luciana que “fue duro, pero se hizo un trabajo increíble junto con las familias gracias a que nos apoyaron al cien por ciento. Trabajar por videollamada con personas sordas es sumamente difícil. Nosotros sin el acompañamiento de las familias no podríamos haber hecho nada porque muchos de los chicos no se manejan de manera independiente”. 

La familia “es fundamental porque en realidad es un trabajo en equipo y si nosotros podemos lograr que la comunicación entre ellos y la escuela sea fluida y que podamos trabajar los mismos códigos, funciona de manera increíble. Pero no solo en las escuelas especiales, en las comunes también, sin el apoyo de las familias en la pandemia no hubiéramos logrado avances. Pudimos contener y trabajar en función a que estuvieron con nosotros”, manifestó Luciana. 


En una clase de Zoom con alumnos del Colegio Holandés, la “segunda casa” de Luciana, donde trabaja desde 1998




Una forma de vida
 Luciana se definió como alguien que siempre le interesó el otro, por eso “me gusta meterme en su mundo. No para invadir pero sí para compartir lo que le pasa. En esa forma de vida que elegí tener, no hay otra manera de hacerlo que no sea aprendiendo”. 

Dijo además que es fundamental en su vida nunca dejar de aprender porque “uno puede ayudar al otro si sabe por lo que está pasando o si sabe cómo encararlo. Creo que es una forma de vida, y como uno se maneja en esta, lo hace después en su profesión. Es pensar en el otro, en poder encontrar que hay un otro. Eso para mi es fundamental, el valor de cada persona”. 

Luciana también se describió como crédula y optimista. “Cuando yo me encuentro con una persona, lo primero que intento hacer es creer en ella. A veces no te va bien, pero otras sí. A su vez siempre fui muy optimista y trato de sacar lo bueno, no puedo quedarme con lo malo de las cosas. Con las personas me pasa lo mismo. Entonces, yo primero creo y sobre todo deposito mucha confianza en el otro porque me parece que tiene que poder”, indicó. 

Asimismo, dijo ser “muy exigente conmigo y pienso que es algo que tenemos que lograr en todos. Tenemos que siempre mejorar, no importa en función a otro, sino en uno mismo, día a día. Yo siempre digo que no todos somos buenos en todo, y eso es lo más rico que hay, que cada uno pueda ser bueno en lo suyo, hace que en conjunto seamos un equipo increíble”, destacó. 


En el 2020 el trabajo en la Escuela 502 significó un desafío, pero este año pudieron volver a la presencialidad




Evolución 
En lo que respecta a la discapacidad “se ha evolucionado mucho. Por ahí no se ve a simple vista, pero yo que hace más de veinte años que trabajo en esto, he visto un cambio muy grande. Yo antes iba a la escuela común y no había estudiantes con discapacidad, estaban en su casa. Entonces eso ya es un avance impresionante. Que tengan voz en los discursos, en los momentos de pedir o de reclamar, también me parece super importante porque se les ha dado un lugar”, reflexionó Luciana. 

Y agregó que “falta muchísimo, pero otra cosa que ayuda mucho es que esta todo muy bien legislado y pensado. Es decir, las leyes están, es momento de trabajar ahora en cumplirlas. Así como las mujeres logramos un montón de derechos, las personas con discapacidad también lo han hecho. Es una lucha y es una pena que tenga que serlo, pero la verdad es que se ha avanzado un montón”. 

Tener identidad 
Luciana contó que una vez escuchó a la Licenciada en Ciencias de la Educación y Psicóloga Ruth Harf preguntar en una conferencia de prensa a quién le gustaba ser discriminado, por lo que nadie levantó la mano. Entonces “ella dijo que sí le gustaba que la discriminen. Y yo pienso que a mi también, porque discriminar es valorar cada cosa por lo suyo, por lo propio, que la gente sepa quien soy. No quiero que me segreguen, que me dejen de lado”. 

Agregó además que eso “me movió un montón de estructuras por dentro, porque a veces usamos palabras que en realidad el peso no lo tienen en si mismas, sino en el pensamiento de cada uno. Cuando uno dice discriminar, el imaginario es que me dejan de lado. Pero no es así, porque discriminar es diferenciar. Distinto es cuando te segregan y apartan”. 

Tener identidad le parece sumamente importante. “No importa tu condición, lo importante es que te identifiques con vos mismo y que estés orgulloso de lo que sos. También creer en el otro para darle confianza y valorarlo para que se valore a sí mismo. Cuando le das identidad de persona o de sujeto a alguien, le estas dando un lugar. Ese es mi camino, ver al otro como sujeto, con mismos derechos, mismas obligaciones y respetar sus decisiones”, declaró Luciana. 

Haciendo una reflexión final, manifestó que “trabajar con personas hace que uno sea más humano. Dejas de ser un número para ser una persona en el mundo del otro y dejas de ver a la gente como un número también”.

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Actuar para cumplir los derechos 
En abril de este año, Luciana Meléndez fue designada por el ejecutivo como presidenta del Consejo Municipal para personas con discapacidad. Años anteriores había participado del mismo como personal actuante y también conformó la Comisión. 

“Lo pensé bastante y finalmente dije que sí porque puedo hacer algo desde un lugar, con un grupo de personas. Hay un montón de cosas para hacer y para aportar a la sociedad, entonces la idea es ver desde el Consejo cómo podemos actuar para que se cumplan las leyes y los derechos”, destacó Luciana. 

Adelantó además que “estamos en formación porque toda esta pandemia ha hecho que aún no podamos ponernos en campaña para armar una Comisión formal. El 5 de julio vamos a hacer la convocatoria. Iba a ser hace unos días atrás pero no pudimos”. 

Su idea es hacer una convocatoria a un plenario para formar equipos de trabajo con personas que pertenezcan a distintas organizaciones referidas o no a la temática, que sea gente que trabaja en pos y para la discapacidad o alguien que quiera colaborar. La misma se realizará por la plataforma Meet para que pueda acceder todo aquel que lo desee. Luego se elegirá la Comisión Directiva que tiene un número limitado, “pero la idea es que sea lo más representativa posible”, dijo Luciana. 

Lo importante es “poder formar un equipo de trabajo que tire siempre para el mismo lado, para que no haya disputas entre partidos. Me parece lo más sano que podamos mirar objetivamente. Otra cosa que me parece que es fundamental es convocar y traer gente que sepa del tema que estemos tratando, para que ayude a ver cómo lo podemos solucionar”, insistió. 


Carlos Sánchez y Marcelo León en el día de la desginación de Luciana




Expectativas y proyectos 
Luciana declaró que tiene “miles y millones de proyectos en la cabeza. Ojalá que cuando conformemos el equipo, las podamos llevar a cabo”. Un ejemplo que dio fue sobre la lengua de señas “que la amo y a mi me encantaría que todo el mundo la supiera. Hay muchas ideas”, comentó. 

Hay muchas expectativas con las construcciones de los nuevos paradores en la playa de Claromecó. “Estaría buenísimo por ahí que sean accesibles. Esto no quiere decir que es necesario que cada uno tenga su silla anfibia, pero sí que cualquier persona pueda bajar a la playa. Entonces, ver la manera de que todas las construcciones y todo lo que se haga nuevo, que sea accesible para todos. Las cosas que ya están hechas es mas difícil cambiarlas, pero lo nuevo deberíamos poder hacerlo de una manera más accesible porque no se requiere de grandes cosas”, expresó Luciana. 

Y agregó que “en las primeras reuniones que tengamos vamos a poder plantearnos objetivos, que creo tienen que ser a corto plazo y a largo plazo. Me parece importante tener estas dos miradas, porque hay cosas que tenemos que resolver ya. Es separar lo urgente de lo necesario”, finalizó.