El buque convertidor de GNL (archivo)

Carta de Lectores

Escribe Américo Lohin

De la máquina de impedir a la máquina de destruir

21|06|21 09:25 hs.

Señora directora: 


Emilio Perina escribió en 1981 "La máquina de impedir", título que aludía al conjunto de engranajes burocráticos y entorpecedores que, en nombre de un supuesto interés social, dificultó desde 1945 el cumplimiento de un proyecto nacional.

Perina fue asesor del presidente Menem, quién la uso como muletilla, si bien en un principio hacía referencia a la burocracia estatal, se comprende, el venía de una provincia chica, en la cual sus órdenes se cumplían sin retardos, en la Rosada comprobó que la inercia burocrática del Estado nacional impedía o retardaba sus directivas, no obstante, luego de algunos titubeos de la mano del superministro Cavallo y en base a legislación aprobada por el Congreso con el concurso opositor, pudo llevar un exitoso proceso de modernización, que le valió su reelección en 1995. Perina en su trabajo, había abogado por un mercado libre que fuera el punto de partida de una economía moderna, ideas que creyó ver cumplidas en el gobierno menemista. 

Del cual formaron parte encumbrados integrantes del gobierno actual, que también integraron el gobierno del 2003 al 2015, en el cual el proyecto nacional sumo el calificativo popular. Tornándose dirigista, intervencionista y estatizante, revirtiendo lo realizado en el gobierno de Menem, estatizando las AFJP, Repsol YPF, Aerolíneas Argentinas, etc., descapitalizando a las empresas de servicios, se pierde el autoabastecimiento energético, desmejoran los servicios, se incrementa la importación de gas en desmedro de la producción local y, por si fuera poco prohíben exportaciones de trigo y sobre todo de la carne que tanto perjuicios trajo a la actividad con el cierre de frigoríficos, perdidas de decenas de miles de empleos, reducción del stock ganadero, pérdida de clientes y lo más grave, Argentina se convierte en un proveedor no confiable, sin que la finalidad perseguida -que la carne baje- se logre.

Luego de ser revertida por el gobierno de Juntos por el Cambio, ahora se vuelve con la misma medida ya fracasada, parece que no aprendieron nada El gobierno de JXC implementó un proceso de modernización del Estado, para agilizar trámites y hacerlos más transparentes, por caso que las licitaciones y compras del Estado pudieran tramitarse vía Internet y ser accesibles a todos, pues bien fue lo primero en desactivarse y todo se volvió al papel , el propio presidente justificó la medida por la frecuente “caída del sistema”, lo que no cayeron son los sobrecostos. Ya en marzo del 2020, el Ministerio de Desarrollo Social admitía que los estaba pagando y en estos días avanza la ley de Parrilli (por ahora con dictamen en Diputados) que prohíbe por seis meses crear empresas en un día, volviendo al papel, entorpeciendo el clima de negocios, el accionar de emprendedores y la generación de empresas, con lo que se promueve la informalidad. 

Sin duda el mayor retroceso, oculto por la pandemia, tiene ver con el sector energía, en particular en la producción de gas, que el gobierno de JXC había incentivado con políticas acordes incrementando la producción de gas natural, logrando disminuir la importación en un 30%, con lo cual se prescindió del regasificador en Bahía Blanca, reemplazándolo por un buque convertidor de GNL, posibilitando exportaciones a países vecinos, a la par que se licitaba la construcción de nuevos gasoductos para transportar la producción de Vaca Muerta hacia la provincia de Buenos Aires y su eventual prolongación hacia el norte con miras a la exportación a Brasil. 

En menos de un año, la producción de gas se retrotrajo a valores del año 2013, el gasoducto que tenía financiación asegurada no fue adjudicado, el buque convertidor de GNL fue devuelto con multa incluida y en estos días el resgasificador ha regresado a Bahía Blanca para gasificar el GNL importado que ahora también llega desde EEUU. Y eso no es todo, el gobierno promueve una ley que ya tiene dictamen y aguarda el tratamiento en el recinto, por el que se reduce de 10 a 5 por ciento el uso de biodiesel de soja en el gasoil, incluso con la posibilidad de dejar ese porcentaje en 3. En el etanol usado en la nafta se lo deja en 12 por ciento, pero podría bajar a 9 si lo decide el gobierno, con una baja que absorbería el etanol de maíz, no el de caña de azúcar. Medidas que afectan la industria de biocombustibles y van en contra del Medio Ambiente. Son algunos aspectos que tienen relación con el título de esta carta y que se lo hace bajo la cobertura del slogan “Reconstrucción Argentina” 

 Américo Lohin 


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