Opinión

Por Juan Francisco Risso

Conmigo no

10|07|21 19:23 hs.

Señor jefe de redacción: usted aún es joven, y conocerá por referencias la trayectoria política de don Oscar Alende (a) El Bisonte. Milité para él; todos lo querían, pocos lo votaban. 


Pasaron los años, El Bisonte envejeció, se vio con las manos vacías y allí vino su decadencia. El periodismo le preguntaba (pocas veces) alguna cosa, y él procuraba llevar la charla al tema que quería instalar. Eso se agudizó, y comenzó a suceder que le preguntaban algo, y El Bisonte, sin preámbulos, decía lo que él quería decir, en divorcio absoluto con lo que se le preguntaba. Los militantes, viéndolo terminado física e intelectualmente, lo tomábamos a bien, y nos causaba gracia. Falleció bajo el ala de Eduardo Duhalde, rifando lo que quedaba: que fue honesto y enérgico. ¿A qué viene? Ya le digo. 

En mis anteriores notas “La lógica capitalista” (I y II), desde la primera línea se advierte que hablo de esa lógica… aplicada a la pandemia Covid. Eso está claro. Y que adhiero a la tesis de reconocidos profesionales que explican cómo debe enfocarse la vacunación. Y cómo no debe enfocarse. El último que escuche fue el Dr. Jorge Geffner, hombre del Conicet, el 8 de julio a las 3:15 hs. en C5N. Y dice eso: que el Covid se combate a nivel mundial. De lo contrario, a la manera del Viejo Vizcacha, aparecerá siempre otra cepa a escupirnos el asado. (Y quédense tranquilos que miro todos los canales. La mejor entrevista a Ginés la hizo Wiñazki, periodista de la contra, en TN, y me clarificó la negociación y compra de vacunas). 


Jorge Geffner, investigador superior del Conicet

Hay personas que es sólo leer “capitalismo” y ya ven todo rojo. Algunos de ellos (casi todos) postearon enérgicamente bajo mis notas, olvidando redondamente la pandemia. Directamente pasaron a otro tema más amplio: capitalismo vs. “populismos”, o algo así. Chau pandemia. Al mejor estilo Oscar Alende en su etapa decadente (para no decir gagá), cuando ligaba un micrófono. Dicho esto, ninguno evidencia, sin embargo, tener noticia del clásico “El imperialismo, fase superior del capitalismo”, escrito en 1916 por Vladimir Lenin. Un clásico. De haber conocido el título, habrían abierto el ojo, y hasta podrían haberse informado en la Wikipedia que para eso está. Sin duda el lector Lohín -que solía visitarme en mi oficina- tendrá algo que decir sobre este punto. 

 A quienes sean tresarroyenses les pregunto: dónde fue a parar el Banco Comercial de Tres Arroyos, un orgullo local. Y que –observen- mantenía lo que Sábato denominaría “escala humana”. Donde cualquiera de nosotros podía dialogar con un gerente que nos escuchaba y decidía. O la fábrica de fideos Vizzolini. O la aseguradora La Previsión. O las cadenas de supermercados, o de hamburguesas. Lo avisaba Lenin en 1916. Pero elegí la palabra “capitalismo” en mis títulos para no adentrarme en otro tema ajeno a la pandemia. Y fracasé. Pero… podemos hablar de esto, por qué no. 

 El Covid se combate a nivel mundial. De lo contrario, a la manera del Viejo Vizcacha, aparecerá siempre otra cepa a escupirnos el asado 


Por razones de espacio tomaré el último posteo, del ing. César Rybner, por creerlo sintético: “El capitalismo premia al trabajo y al esfuerzo. Y en el fondo eso es lo que le molesta a tanta gente”. “A contrario sensu” hubo quien dijo esto: “El 90% de los que nacen pobres mueren pobres por más esfuerzo que hagan, el 90% de los que nacen ricos mueren ricos independientemente de que hagan o no mérito para ello”. Se llama Joseph Stiglitz, Premio Nobel en Economía 2001. 

Para aquellos que no crean que la cita es real, o que Stiglitz no les merezca credibilidad (porque habrá gente que así lo crea) ofrezco mi testimonio personal, levantando la mano derecha y jurando decir verdad. Es cierto que trabajé mientras fui universitario; pero al regresar me compré un hermoso tres ambientes al contado. No pensará que ahorré mientras estudiaba; son los milagros del sistema capitalista. Más tarde compré una segunda casa y la reciclé, compra que no tuvo ninguna relación con trabajo ni esfuerzo, para decirlo en palabras del ing. Rybner. Ni siquiera vendí el departamento: otro “premio” del sistema capitalista. Y nadie crea que tengo mucho más. Pero, efectivamente, hay cosas que me molestan. Por ejemplo: que un tipo se tenga que levantar a las 7 todos los días, que labure 8 horas, y que las primeras 4 sean para pagar el crédito de su casa. Y encima le tiran un crédito UVA. Y siempre “trabajo y esfuerzo”. (Y hablo de alguien que tenga trabajo registrado y sea digno de crédito. De ahí para abajo…bueno). 

Y es por eso que pido permiso a Beatriz Sarlo para finalizar con palabras suyas: conmigo no.    


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