Jorge Miguel Martínez Degreef falleció ayer, a los 79 años de edad

Claro, Reta y Orense

El adiós a Jorge Miguel Martínez

“No es poner palos en la rueda, es allanar el camino hacia el futuro”

11|08|21 10:07 hs.

Por Claudio Menéndez


A la edad de 79 años falleció en la Ciudad Autónoma de Buenos Jorge Miguel Martínez Degreef, un reconocido vecino de Dunamar y Claromecó. 

La historia de Jorge con Claromecó es como la de mucha gente. Conoció la localidad en la década del 80, y no se despegó más de ella. Junto a su compañero Arnie Noejovich (fallecido en febrero de 2019), llegaron todos los años de vacaciones. Hasta que tuvieron un negocio propio, el recordado Panchos y Pinchos, de calle 28 entre 9 y 11.

En 2001, cuando se jubiló, Jorge se instaló definitivamente en Claromecó. Más precisamente en Dunamar. Trabajó durante 42 años en el Consejo Nacional del Menor y la Familia como empleado administrativo. 

Toda esa experiencia la puso en práctica al ser residente de la localidad. Comenzó a tener una activa participación en las entidades intermedias locales. En la Sociedad de Fomento de Dunamar, en la Sociedad de Colectividades, y en la Biblioteca Dr. Bernardo Houssay, de la que formó parte hasta hace muy poco tiempo. 

Martínez fue uno de los primeros consejeros asesores que tuvo el Organismo Descentralizado. En la elección de diciembre de 2005, que constituyó un acto cívico hasta ese momento inédito en Claromecó. Se ubicó en cuarto lugar, detrás de los tres candidatos de la Unión Cívica Radical: Juan Abad, Luis Tártara y Néstor Castro. De esa forma, Martínez fue el único fomentista que integró el primer Consejo Asesor, junto a los nombrados y a José Fioritti.

En 2008 se produjo la renovación del Consejo Asesor. Tras múltiples renuncias, Martínez fue el único consejero de los originales que permaneció en su cargo. De hecho al momento de dicha elección, en agosto, era el único en funciones. Esa segunda elección tuvo menos participación que la primera, y Jorge resultó ser el ganador. Allí integró la segunda instancia del Consejo Asesor, junto a Luis Defrieri, Daniel Decillis, Carolina Mittidieri y Arnaldo Noejovich. En dicha oportunidad representó a la Sociedad de Colectividades. 

Jorge Martínez fue uno de los consejeros más activos que tuvo el Organismo Descentralizado. Fue el impulsor de la creación de un reglamento interno, incluso antes de la primera elección. Fue el responsable durante mucho tiempo de redactar los partes de prensa de cada una de las reuniones. Tuvo una postura muy rígida en muchos aspectos, lo cual lo hizo chocar más de una vez, con las autoridades de turno, e incluso con sus propios compañeros. Por su trabajo en la administración pública, era completamente apegado a las reglas y normas. Se lo acusaba en aquel entonces de poner palos en la rueda. En una nota periodística destacaba al respecto que “de donde yo vengo, el apego a las normas es fundamental, no es poner palos en la rueda, es allanar el camino hacia el futuro”. 

Poseía un archivo periodístico envidiable. Ante algún suceso o anuncio, mostraba de su archivo declaraciones de funcionarios respecto de ese tema, muchas veces marcando contradicciones. Generalmente lo hacía por intermedio de cartas de lectores o participaciones en los medios. 

En la Sociedad de Colectividades actuó como secretario de actas, siempre con la responsabilidad y seriedad que lo caracterizaban. Participó activamente de las fiestas grandes de Colectividades, aquellas que duraban tres días, y se hacían en una carpa gigante montada sobre la Avenida 15, entre otros lugares. 

Como comerciante, también estuvo al frente junto a Arnie Noejovich del Fogón El Quincho, en avenida 26 entre 9 y 11. El local gastronómico funcionó durante varios años, con buen éxito. Más allá de la atención al público, también se dedicó a la parte contable del emprendimiento, ya que también tenía mucho conocimiento de la materia. 

Desde la Biblioteca Dr. Bernardo Houssay impulsó ciclos de cine, y formó parte de la comisión directiva que inauguró el nuevo edificio de la entidad, en junio de 2014. 

Martínez era un gran lector y melómano. Poseía vastos conocimientos de cine y de cultura en general. En muchos aspectos era un verdadero erudito. A su vez defendía sus ideales y posturas con vehemencia, por eso a veces iba al choque. Pero sabía separar perfectamente, y no tomaba las cosas en forma personal. Cualquier persona que haya compartido instituciones con Jorge podrá asegurar que fuera de las reuniones, su trato era muy amable y cordial. Con total corrección y afecto. 

Junto a Arnie, Jorge era un excelente anfitrión. Invitaba a sus amistades a su casa, en reuniones gastronómicas acompañadas de los mejores platos. Encuentros muy cordiales y divertidos. 

Ya alejado de la actividad pública, Martínez fue noticia en abril de 2016, por un lamentable robo a mano armada que sufrió en su domicilio. La partida de Arnie en febrero de 2019 fue un impacto muy duro para Jorge. En 2020, durante los primeros meses de la pandemia, su salud comenzó a deteriorarse. Permaneció unos meses más en Claromecó, hasta que se trasladó a Buenos Aires junto a su hermana. La vida de Jorge Miguel Martínez Degreef se apagó en la madrugada de este martes 10 de agosto. Dejando un gran recuerdo y una imagen imborrable en Claromecó, y fundamentalmente en Dunamar.