Opinión

Las políticas públicas en discapacidad

¿Y si tratamos de cumplir las leyes?

01|09|21 12:25 hs.

Por Agustín Baez (*)

Para avanzar hacia una sociedad más inclusiva, más justa, es fundamental el cumplimiento de las normativas (convenciones, leyes, resoluciones, ordenanzas, entre otras). De esta manera se puede facilitar una sociedad más ordenada, más solidaria, con menos violencia, con más respeto que sin duda dará lugar a un distrito con mayor desarrollo social, cultural y económico. 

Nuestra historia de vida y la de nuestros hijos debería estar protegida por varias leyes en vigencia, que en general no se cumplen y que son muy interesantes.

Las más importantes se pueden resumir en las siguientes, me refiero a la Convención Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad, (CDPCD) enmarcada en la ley 26378/2008; art 75, inc. 22 de la Constitución Nacional, La ley de Salud Mental (SM) 26657/2010; Código Civil y Comercial de la Nación 26994/2015 que con los artículos 31 y 43 entre otros establece algunos principios de la CDPCD y porque no la Declaración Universal de los Derechos Humanos del año 1948 (rige hace 73 años), entre otras varias leyes, normativas del Consejo Federal de Educación-Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires, ordenanzas locales que muchos desconocen y somos especialistas en no cumplirlas. 

Entre ellas existen compromisos internacionales con la Corte Interamericana de derechos humanos firmados en 2019; el Plan de Acción para Salud Mental, con el Consejo Directivo de la Organización Panamericana de la Salud.

Mirada integral
La nueva ordenanza surgió de las entrañas de la sociedad. Un compendio de todos los derechos de las Personas con Discapacidad, Familiares, Terapeutas, profesionales está incluido en la normativa, aprobada por unanimidad de todos los bloques del Concejo Deliberante de la Municipalidad de Tres Arroyos, el 6 de mayo del 2021.

El borrador de los contenidos fue diseñado por el doctor Diego Pavón y luego compartida con gran parte de la sociedad civil, relacionada directa o indirectamente con la discapacidad, para que incluyan sus inquietudes, sus deseos, luego se fortaleció con la presencia de la licenciada Andrea Elgart utilizando la Banca Ciudadana, donde se destacó la necesidad de contar con esta ordenanza.  Es excelente, tiene una mirada más integral de la discapacidad, y de esta manera evita los parches y las improvisaciones. 

Destacamos la gran madurez y profesionalidad de los concejales del Concejo Deliberante y del Departamento Ejecutivo quienes debatieron, aprobaron por unanimidad la Ordenanza en un plazo destacable y luego promulgado, publicado en el Boletín Oficial y reglamentado por el intendente municipal para su puesta en vigencia. 

El propósito de la presente Ordenanza (Art. 1) “es promover, proteger y asegurar el goce pleno y en condiciones de igualdad de todos los derechos humanos y libertades fundamentales de todas las personas con discapacidad, promoviendo el respeto de su dignidad inherente, dentro del ámbito del distrito de Tres Arroyos”. 

Se recomienda su lectura en el sitio digital del Concejo Deliberante. Pero… lo más importante es fortalecer la actitud de ponerlo en práctica con una adecuada planificación y los recursos económicos necesarios, según lo establece el Art. 108, inc 5 de la Ley Orgánica de las Municipalidades y sus actualizaciones. 

No será producto de un milagro, sino fortaleciendo estrategias para seguir defendiendo nuestros derechos, dejando de lado nuestros “individualismos” y nuestras “quintas”


Somos conscientes de que es una ordenanza ambiciosa y se requiere del aporte de todos (participación de todas las secretarias, Direcciones y Areas del municipio; sistema educativo; las organizaciones de la sociedad civil; familiares; referentes del tema; voluntarios; terapeutas; profesionales, entre otros sectores de la sociedad). 

También somos conscientes de que la pandemia nos pega fuerte, es sin duda un impacto global, puso al descubierto nuestra alta vulnerabilidad, además mostró la gran desigualdad en todo el mundo (que ya existía y lo magnificó). 

Los que damos vuelta por la discapacidad tratamos de enfrentarnos a muchas de esas desigualdades de distintas maneras (capacitando, concientizando, informando), impulsando cambios en nuestra prácticas rutinarias, interpelando a toda la sociedad, encarando una lucha que no es fácil. 

El impacto de la pandemia incide sobre la economía, aspectos financiero, psicológico y social de la sociedad; que se manifiesta en el estado emocional de cada uno de nosotros y nuestros hijos. 

Es importante la caída de la economía, la presencia de una deuda externa prácticamente impagable; inflación difícil de parar; la pérdida de puestos de trabajo, cierre de empresas principalmente Pymes, caída del salario real. 

En resumen, la demanda hacia el Estado va a ser desde todos los sectores. Los representantes de la sociedad civil estamos dispuestos a hacer los aportes que sean necesarios, colaborar con el municipio para que los propósitos de las normativas sean una realidad. Un nuevo escenario ya está vigente, tenemos que adecuarnos a esta nueva realidad participando, involucrándonos, organizándonos, actualizando diagnósticos, llevando propuestas concretas que tienen que estar vinculadas a cambio y aprendizaje. 

Esta situación nos coloca en un mundo diferente, nos obliga a cambiar conductas, hábitos que llevamos a cuesta desde que nacimos, pero que nos resistimos a modificarlos. 

Tenemos que repensar y reinventarnos para acomodarnos al nuevo escenario que hoy tenemos, sin dejar de lado la crítica situación social, psicológica y económica que nos va a acompañar por un largo período.

Tengo fe de que otro nuevo mundo tiene que emerger de estos escombros, pero ¡ojo! no será producto de un milagro, sino fortaleciendo estrategias para seguir defendiendo nuestros derechos, dejando de lado nuestros “individualismos” y nuestras “quintas”. 

La propuesta es trabajar para que sea un mundo donde existan espacios y derechos para todos, sin exclusiones, sin injusticias, con dignidad, con mayor igualdad, solidaridad, con libertad, sin egoísmos, sin violencia, sin una voz única. 

El gran desafío es que está en nuestros corazones concebirlo y en nuestras manos, en nuestras acciones diseñarlo, construirlo y habitarlo. 


Agustín Báez

 (*) Integrante del grupo de padres Más Inclusivos de Tres Arroyos   


Add space 300x250x2