Dardo Rocha estuvo al frente de la provincia de Buenos Aires entre 1881 y 1884

Interés General

Buscó ser el sucesor de Roca pero quedó en el camino

Rocha, el gobernador que hizo pero que no llegó a la Presidencia

06|09|21 11:48 hs.

Por Fernando Delaiti, de la agencia DIB


Cuando empezó a dejar atrás su carrera militar, Dardo Rocha se metió más de lleno en su proyecto político, tejiendo los hilos de lo que sería su importante carrera como funcionario. Obsesionado con la pacificación del país y de las fronteras latinoamericanas, ya en su tesis doctoral de abogacía había abordado la necesidad de federalizar la ciudad de Buenos Aires y crear una nueva urbe capital para la Provincia. 

Su primer cargo político fue el de diputado en la Legislatura de Buenos Aires en 1864, a los 26 años. Sin embargo, tuvo participación en la Guerra del Paraguay que empezó ese año, aunque luego de ello se le extendió un certificado de separación del Ejército en septiembre de 1867. 

Tras integrar el equipo del gobernador bonaerense Adolfo Alsina, en 1872 fue elegido diputado y luego nombrado senador nacional en agosto de 1874. Garante de la gran alianza política que necesitó el General Julio Roca para llegar a la presidencia en 1880, fue bendecido como candidato oficialista para la Gobernación en 1881. 

En sus tres años de administración se construyeron las líneas férreas de Mar del Plata (399 km), Benito Juárez (+160 km) y Bahía Blanca (680 km), entre otras. También se mejoró la red caminera en más de 2 mil kilómetros y se extendió el telégrafo provincial a lo largo de 800 km. A esto se sumaron nuevos hospitales y escuelas. Y le dio un gran impulso al Banco Provincia, con una expansión que incluyó la apertura de 44 centros de atención, la gran mayoría en el interior, como las sedes de Bragado, Saladillo, Olavarría, Mar del Plata o 9 de Julio. 

Si bien la fundación de La Plata en 1882 fue su “caballito de batalla”, también en su período logró poner la piedra inicial de Necochea, Coronel Vidal, Pehuajó y Tres Arroyos. Además, impulsó el acceso al agua potable, la nivelación de terrenos y ríos para la navegación, la construcción de grandes puertos y la promoción de los estudios científicos. 

Sin dudas fue un político prodigio, un estadista destacado, gran diplomático y periodista comprometido. Y si bien sus primeros pasos fueron dentro del Partido Autonomista Nacional (PAN), pronto fue aislado por amenazar el statu quo político-familiar de Roca y de su cuñado, Miguel Juárez Celman. Pero pese a todo, consolidó un Estado provincial con una floreciente capital, redes de comunicación, desarrollo económico, crecimiento demográfico, educación y un complejo cuerpo legal.

La sucesión de Roca abrió heridas. La grieta en el PAN no tardó en afectar las relaciones entre sus principales líderes. Rocha esperaba ser su sucesor en la Presidencia de Roca, quien tenía reservado ese lugar para el cordobés Celman. Fue por eso que tanto él como Bernardo de Irigoyen, debilitados, se unieron a mitristas y católicos en una coalición conocida como Partidos Unidos. Pese a las buenas intenciones, no eran una amenaza seria. (DIB) FD

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Rocha, el fundador
Mientras fue gobernador, además de La Plata, puso la piedra fundacional de las localidades de Necochea, Coronal Vidal, Pehuajó y Tres Arroyos

Dardo Rocha es recordado, entre otras cosas, por fundar la ciudad de La Plata el 19 de noviembre de 1882 y convertirla en la capital de la provincia de Buenos Aires. Pero el militar y político argentino, participó de otros “nacimientos”, como son las ciudades de Necochea en 1881, Coronel Vidal y Pehuajó en 1883 y Tres Arroyos un año más tarde. 

Por aquel entonces el territorio bonaerense tenía 521.581 habitantes, de los cuales 125.400 eran extranjeros. Sólo una ciudad, San Nicolás de los Arroyos superaba los 10.000 habitantes, pero el resto de los pueblos oscilaban entre los 5.000 y 7.000 habitantes. 

Las gestiones para la fundación de Necochea se iniciaron en 1871, a través de un grupo de vecinos encabezados por Ángel Ignacio Murga, comandante de las Guardias Nacionales, y el juez de paz Victorio de la Canal, que solicitaron a las autoridades de la provincia de Buenos Aires, formar una ciudad cabecera en el partido de Necochea. El proyecto, que contó con el espaldarazo de Dardo Rocha y Aristóbulo del Valle, fue aprobado finalmente cuando el primero de ellos era gobernador. La fundación fue el 12 de octubre de 1881. 

El miércoles 12 de octubre de 1881 fue un día ventoso pero de sol. Se procedió a izar la bandera nacional, utilizando para ello el palo mayor del velero "El Filántropo", que había naufragado en esas costas en 1873 y fue traído al lugar utilizando una caballada, desde "Médano Blanco". El palo mayor, ya transformado en mástil, fue ubicado en el centro de la plaza del pueblo. Se redactó el acta de fundación, suscripta por los fundadores presentes, y luego se organizó una fiesta popular con carne asada con cuero. 

En lo que respecta a Coronel Vidal, cabecera del partido de Mar Chiquita, Rocha decretó su creación por ley el 28 de mayo de 1883. La idea de la denominación fue homenajear al militar argentino Celestino Vidal. Sin embargo, por esos tiempos sus primitivos habitantes lo designaban como "Arbolito", nombre que se tomaba de la antigua estación del ferrocarril Sud. 

Ese mismo año, fundó Pehuajó, en el noroeste de la provincia, donde por ese entonces vivían unas 26 personas. Fue un 3 de julio y su nombre se debe al lugar donde se libró una sangrienta batalla en 1866 frente al Ejército paraguayo. A la margen del caudaloso río Paraná, en el límite entre Corrientes y Paraguay, se encuentra el arroyuelo Pehuajó. Rocha peleó allí, y por su parecido al territorio bonaerense bautizó “su nueva creación” con ese nombre. 

Finalmente, tocó el turno de Tres Arroyos, el 24 de abril de 1884. Con su fundación, Rocha buscaba poblar y proteger los territorios que habían sido “ganados” a los pueblos originarios durante las campañas militares. El primer antecedente de la ciudad data de marzo de 1865, cuando bajo la denominación de “El campamento de los Tres Arroyos”, el coronel Benito Machado gestionó ante las autoridades la fundación del pueblo. 

Pasaron los años, y cuando ya vivían unas 7 mil personas, el Ejecutivo decretó la fundación de la localidad, situada en proximidades de los arroyos Orellano, Del Medio y Seco, los cuales atraviesan el ejido urbano y luego se unen formando el arroyo Claromecó, que le da nombre al principal balneario del distrito y se produce su desembocadura en el mar. En 1886 llegó el primer tren y tres años más tarde se instaló la primera industria. (DIB) FD