Primero barretearon la reja y luego forzaron la ventana de madera

Policiales

Finalmente robaron 20.000 dólares y 70.000 pesos

Familiares de las víctimas asaltadas el sábado no dudan que fueron entregados

11|04|22 12:12 hs.

Después de pasadas las primeras horas del asalto a mano armada sufrido por dos hermanos jubilados en una casa de la sección quintas de Tres Arroyos el sábado, su familia no duda que hubo un entregador. 


Así lo manifestaron a LA VOZ DEL PUEBLO fuentes cercanas a los dos hermanos que sufrieron el robo de 20.000 dólares y 75.000 pesos en las últimas horas de la tarde de la antevíspera (precisamente entre las 19 y las 20) en una vivienda de la calle Garibaldi al 2400, donde dos sujetos armados y encapuchados barretearon la reja de una ventana trasera, antes de reducir a dos jubilados de 74 y 75 años cuando estaban mirando televisión. 

Cabe aclarar que hay diferencias entre la información a la que este diario accedió en un principio, dada a conocer por fuentes policiales, y lo que finalmente informaron los familiares de las víctimas. Las diferencias existen tanto en el monto robado como en la modalidad del asalto


Si bien las fuentes consultadas por este diario solicitaron estrictas reservas de identidad de las víctimas antes de confirmar información policial y compartir otros datos, no tuvieron reparos en aseverar que los delincuentes conocían detalles pormenorizados de una operación inmobiliaria realizada por los damnificados meses antes, tras heredar un establecimiento rural, la cual fue utilizada para amedrentar a los dos moradores que se hallaban en la propiedad al momento del atraco. 

El hecho fue perpetrado por dos sujetos encapuchados y armados que, luego de romper un acceso trasero, se aparecieron de repente a una de las víctimas en una de las habitaciones. 

Si bien el hombre y la mujer que estaban en el lugar no fueron golpeados ni atados, si sufrieron traumáticas amenazas como la posibilidad de cortarle los dedos sino entregaban el efectivo. 

Tal como se indicó, los delincuentes eran dos. Uno de contextura física más grande, que parecía mayor, y otro más pequeño, aunque el que hablaba todo el tiempo era el primero, mientras el otro revolvía todos los ambientes. 

De hecho, al retirarse dejaron un importante desorden. Al mismo tiempo, pudo saberse que, además de usar pasamontañas, los delincuentes no encendieron las luces de la vivienda y usaron linternas para iluminarse.

De por sí, los moradores no suelen andar con las luces encendidas cuando cae la noche. Utilizan la luz de un pasillo que le sirve para guiarse. De esa forma, y a los efectos de permitir su identificación, los ladrones mantuvieron ese reflejo y usaron sus linternas para guiarse.

Información precisa
Sin embargo, el detalle que más preocupa hoy a los damnificados es la información precisa que manejaban los delincuentes que entraron a robar en la quinta. Sabían el monto total de la operación, dónde la habían realizado y la parte que le había quedado a cada uno de los diez miembros de la familia que habían intervenido en la misma. 

Sin embargo, no estaban al tanto de la adquisición de la quinta donde estaban robando y que, los dólares que se llevaron, serían las última reservas de las víctimas, quienes lo tenían ahí con el objetivo de levantar un galpón en los próximos meses. 

Así, luego de revolver toda la casa, se encontraron con el citado botín, además de dos armas de los moradores que también fueron robadas, y, cansados de los resultados obtenidos tras las amenazas proferidas; finalmente decidieron retirarse por el mismo lugar que habían ingresado, no sin antes llevarse un teléfono celular que, poco después, apareció en el patio y fue usado para llamar a uno de los hijos de la mujer asaltada para que acuda en su ayuda, se indicó. 

Ayer por la tarde, personal de la SubDDI Tres Arroyos, CPR y Policía Científica realizaron distintas actuaciones judiciales en el lugar de los hechos, como parte de la causa caratulada “robo agravado por el uso de arma” que es investigada por la Fiscalía en turno.  

3° asalto en 24 días
El atraco sufrido el último sábado por los jubilados que residen en la sección quintas fue el primero de abril, pero el tercero en menos de un mes. 

La seguidilla de hechos comenzó el pasado 16 de marzo con un violento atraco en la casa de un matrimonio en la calle Roca 970. En esa investigación, se conoció que en los últimos días fueron incautados un auto y teléfonos celulares tras un allanamiento ordenado por la Justicia de Garantías de Tres Arroyos en Vicente López (AMBA), aunque no trascendieron detalles sobre los sospechosos supuestamente identificados en esa pesquisa. 

Ocho días más tarde, un jubilado, fue sorprendido por un delincuente que habría pasado esa lluviosa noche previa escondido en un carro que la víctima tiene en el garage de su casa en la calle Lamadrid 983, donde también guardaba un auto marca Toyota Etios, color blanco, en el que el delincuente escapó y que jamás apareció. Lo último que pudo saberse es que el auto había llegado a Bahía Blanca. 



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