(Fotos: Marianela Hut)

Deportes

Entrevista a María Eugenia Gago

“El fútbol hoy es mi familia”

25|06|22 21:30 hs.

Por Alejandro Vis 


María Eugenia Gago es del barrio Quilmes, pero está identificada con Huracán desde muy chica. Es que allí se inició en patín cuando tenía solamente seis años. “Parece mentira -dice y sonríe-. Mi viejo nació en el barrio Quilmes, se construyó la casita frente a lo de mi abuelo, estuvo ahí siempre. Y yo soy de Huracán. Por patín más que nada nació el vínculo con el club”, señala.

Sus padres son Héctor Mario Gago y María Inés Bonavita, proveniente de San Francisco de Bellocq. Nació el 1º de noviembre de 1990, hija única, y el deporte formó parte de su vida desde la infancia. 

El fútbol, por entonces, ya era una de las actividades que disfrutaba. Recuerda que “en el colegio, cuando podía, me metía en los partiditos. Además jugaba con mis primos en San Francisco de Bellocq, todo el verano pateando la pelota”. 

En Tres Arroyos debía tener cuidado y evitar golpes, porque “a mi viejo no le agradaba mucho que yo jugara al fútbol, por la posibilidad de lesionarme. Patín significaba un esfuerzo para la familia, había que dedicarse y poco a poco fui compitiendo en un nivel cada vez más alto”. De todos modos, mientras a las primas que vivían en nuestra ciudad “en su momento les gustaba jugar a la casita, yo estaba con la pelota bajo el brazo”.


(Fotos: Marianela Hut)


Realizó el jardín de infantes en el Colegio San José, donde retornó para cursar la Secundaria. La educación de Primaria la recibió en la Escuela 8, que “me quedaba cerca de patín”. 

Comenzó en la mencionada disciplina en 1996. No tiene en claro cómo surgió la idea; “no sé de donde salió la posibilidad de hacer patín, mis viejos tampoco lo pueden precisar, seguramente alguien comentó algo y me llamó la atención. Me iba a anotar en otro club, pero una prima mía conocía a Erica Mandrini y lo que hacía como profesora en Huracán. Erica, aunque era chica, tenía ya una trayectoria”. 

Una de las mayores satisfacciones fue participar en 2015, con otras patinadoras de Tres Arroyos, en el sudamericano que tuvo lugar en la ciudad de Encarnación, Paraguay. Destaca que “lo viví como un sueño, ponerme la malla de la selección argentina. Ver las banderas de todos los países sudamericanos, las tribunas llenas, fue inolvidable”. Traza un paralelo con sus sentimientos en el fútbol: “pasa lo mismo, resulta muy loco y parece inalcanzable, pero representar al país es a lo que uno aspira”. 

En 2016 se incorporó a patín en Olimpo, sobre lo cual indica que “es un cambio que hicimos todas las que fuimos al sudamericano. Decidí seguir a mi entrenadora Paola Toledo, quien es de Bahía Blanca y me llevó a lo máximo en esta competencia. Estuvimos bastante tiempo buscando un lugar, escuelas donde patinar, El Fanal nos abrió las puertas y luego finalmente Olimpo adecuó un espacio en la Rural para seguir patinando”. 

Con Olimpo alcanzó a intervenir en el ámbito internacional, por lo que pudo patinar en escenarios a los que asistían campeonas mundiales. María Eugenia observa que “se trató de una experiencia muy linda. Pero debía dedicarle todo el día a patín, además tenía alumnas ya en Tres Arroyos. Es un deporte totalmente amateur, aunque estés incluso en la selección, no recibís una beca ni nada. Era imposible”.


(Fotos: Marianela Hut)


Un nuevo camino 
Poco antes del inicio de la pandemia de Covid-19, María Eugenia dejó la práctica de patín, actividad a la que sigue relacionada como profesora en Olimpo. Cuenta que por entonces “encontré el fútbol”, lo que significó un desafío y una alegría. 

Se siente cómoda y muy bien en la cancha grande. Argumenta que “siempre se hicieron torneos de fútbol 5, fútbol 7, es un juego más rápido y está bueno, pero a mí me gusta correr y para eso necesito espacio. En el fútbol 11 tenés otro recorrido”. 

Sus inicios fueron en Olimpo, cuando todavía no estaba en funcionamiento la Liga de fútbol femenino. “El equipo estaba a cargo de Mauricio Palomeque -puntualiza-. Después me llamaron algunas chicas de Huracán, si quería probar y se dio mi regreso al club con otro deporte. Entrenamos un poquito sobre finales de 2020 y en 2021 ya competimos en el inicio de la Liga”. 

Con buen humor, asegura que su función como delantera surgió por descarte. “Soy muy mala arquera, muy mala defensora y no pienso muy rápido como quienes juegan en el mediocampo. Hacen el trabajo las demás y yo tengo que definir, no soy tan inteligente”, afirma. Cuando puede, realiza una gambeta y en este sentido, habla de su “admiración por el burrito Ortega y desde ya por Messi, está en otra dimensión”. La referencia a Ortega no es casual, porque María Eugenia es hincha de River. 


(Fotos: Marianela Hut)


El equipo evoluciona, las jugadoras mejoran su técnica y se entienden entre ellas, lo que incide en el rendimiento colectivo. Explica que este año “mejoré los movimientos de espaldas al arco, aprendía a descargar e ir a buscarla. Gracias a Catta (por el director técnico Ezequiel Cattanio) y a mis compañeras, Vane Valerio que suele ser quien más nos ordena, el pájaro Flor Oliva, también es delantera, es más de aguantar la pelota y darme un pase. Las miro a todas, digo ‘voy a copiar lo bueno que cada una hace’”. 

Comparte una reflexión sobre los entrenamientos. “A veces reniego de algunos ejercicios, pienso que son súper aburridos, pero a la hora del partido te das cuenta que sirven un montón, más con el tiempo. Cuando empecé no entendía nada, ahora comprendo la utilidad”, expresa. 



Huracán en 2021 se consagró como el primer campeón de la Liga en el torneo femenino y marca un predominio. María Eugenia valora la conformación del grupo y plantea que “lo vivimos de la misma manera”. A modo de ejemplo, sostiene que “vamos a ver el fútbol masculino y nos juntamos afuera de la cancha para entrar todas juntas. Son detalles, pero los considero valiosos. O después de jugar nos quedamos charlando del partido. Todas lo sentimos de esa forma y se nota luego en la cancha, tenemos un gran equipo que hace que yo pueda convertir goles”. 

El conocimiento entre quienes forman parte del plantel lleva a que “nos damos cuenta cuando alguien está bien o mal. Lo percibimos en general, entre todas, el pájaro Oliva o la paisa Maribel Caraballo que es la capitana, también Dayana Fernández que es amiga mía. En mi caso, saben que si pierdo un gol me enojo, me dicen ‘no te enrosques, vas a tener otras oportunidades’, también lo hace Catta. En ese instante, sabés que tenés que cambiar la cabeza”. 

Define al fútbol con claridad, sin dudar: “Hoy es mi familia. La gente que encontré adentro es la familia que elijo hoy por hoy -reitera-. Estoy esperando la hora del entrenamiento para estar con mis amigas, con mis compañeras”. 

Las diferencias con patín son evidentes, porque “es una disciplina muy solitaria. Hubo torneos que estuve sola en San Juan, Mendoza, Neuquén, por mencionar algunas provincias. En el fútbol nos trasladamos juntas a todos lados, es otra forma de vivir. Elegí patín y lo seguiría haciendo si tuviera el tiempo, pero encontré el fútbol que es increíble”. 

Hace referencia al entorno de los partidos y sostiene que “desde las tribunas a veces gritan, no tengo problemas, me encanta. Y si me dicen algo a mí, más me concentro en hacer las cosas bien. Es en definitiva el foclore”. 

En 2021, haber disputado la Copa Federal ante Aldosivi de Mar del Plata significó un paso grande, pese al resultado adverso. Con convicción, dice que “lo vamos a volver a intentar. Tenemos muchas aspiraciones como grupo, hay que ser conscientes de que es todo nuevo, recién empezamos en el fútbol femenino de Tres Arroyos”.




En CELTA 
Desde hace dos meses, María Eugenia trabaja en el área de redes eléctricas de la cooperativa eléctrica. “En baja tensión, yo y otra chica más, Vanesa D’Annunzio. Somos las dos primeras en hacer esta tarea, está muy bueno”, exclama. 

Ingresa a las siete de la mañana y la actividad se desarrolla en la calle, con una cuadrilla. Con los varones “no hay diferencias, nunca recibimos un comentario. Los chicos nos enseñan y ayudan, todos nos desenvolvemos unidos”. 

Comenta que su padre “se desempeña en la cooperativa desde que tiene 14 años. Se dio esta posibilidad, estamos haciendo un curso para capacitarnos, aprendiendo”. 

Piensa en los avances y señala finalmente que “lo conversé con mi mamá. Fuimos en Huracán las primeras campeonas de la Liga de fútbol femenino. Ahora me toca ser una de las que empieza a hacer este trabajo en las redes eléctricas de CELTA, es una etapa de logros”.  

   -0-0-0-

Hay equipo
La conducción técnica del fútbol femenino de Huracán está a cargo de Ezequiel Cattanio. María Eugenia Gago lo nombra, al igual que a Francisco Carrozzi y enumera a los miembros de la subcomisión y a todos los colaboradores. “Nosotras intentamos ayudar desde nuestro lugar”, señala. 


El plantel campeón 2021


Sobre la Liga y la competencia entre clubes, considera que “la práctica es clave. Yo tengo más experiencia de patín, perdí más torneos de los que gané y llegué lejos por suerte. Pero perdí un montón, así se empieza. No es que vas a ganar siempre y va a estar todo bien, es la realidad”.

   -0-0-0-

Amiga del gol
En 2021, María Eugenia Gago fue la goleadora de la Liga. “Si no me equivoco hice 26 goles”, puntualiza. Este año ya suma 27 y quiere superar los 50, una meta ambiciosa. Afirma que “se lo prometí a uno de los chicos que nos ayuda a armar la ropa, que colabora con la cancha. Este año tengo que pasar esa cantidad sí o sí”. 

El gol que menciona especialmente es el que convirtió contra Aldosivi en Mar del Plata. Lo valora sobre todo “porque fue en el Torneo Federal. Una jugada que nació desde la defensa nuestra hasta llegar al área contraria, bien elaborada, pude convertir. Aldovisi gana con mucha diferencia en Mar del Plata y se fue a enfrentar a un rival que tampoco le gusta perder, creo que un poco las sorprendió el rendimiento de Huracán”. 


archivo


Así como oportunamente fue premiada por el Círculo de Periodistas Deportivos por sus participaciones en patín, en 2021 integró la terna de fútbol femenino y resultó elegida como la mejor jugadora del año. “Son reconocimientos que te ponen muy contenta, pero siempre digo que los goles son consecuencia de lo que hace todo el equipo”, sostiene con gratitud hacia sus compañeras y el cuerpo técnico.  



Add space 300x250x2