La Ciudad

Con "síntomas de desnutrición"

Claromecó: Sigue siendo alarmante la cantidad de pingüinos muertos

14|05|18 09:27 hs.

El conteo final de pingüinos juveniles magallánicos en el área censada de las costas claromquenses finalizó recientemente con la “lamentable cantidad de 118 ejemplares”, según anunció el biólogo marino Gabriel Francia, a LA VOZ DEL PUEBLO. 


El estudio que realiza el investigador tresarroyense desde 1987, y que reedita cada año en su paso por la costa del distrito, culminó a fines del mes abril y con una cifra que demuestra un preocupante aumento en la mortalidad de la especie. 

El relevamiento hecho por Francia se extiende por 13 kilómetros desde la desembocadura del arroyo Claromecó hasta el Médano Blanco. “Si lo multiplicáramos por la extensión del litoral de Tres Arroyos –en 7 u 8 veces- se va un número muy alto. No sé si correspondería a eso, pero por ahí anda”, dijo el investigador.

“Es muy alto el número de juveniles de pingüinos de Magallanes que aparecieron este año. Es más alto que el conteo de hace dos años que también fue alarmante, pero éste lo supera”, afirmó el biólogo marino.


“Muy flacos” 
Consideró que a la luz de resultados del reciente relevamiento “es muy alto el número de juveniles de pingüinos de Magallanes que aparecieron este año. Es más alto que el conteo de hace dos años que también fue alarmante, pero éste lo supera”, afirmó. 


Muchos pingüinos salen del mar muertos, otros mueren en el agua, y también hay de los que pierden la vida al salir a la costa, donde además pueden ser depredados por zorros, por ejemplo, según confió Francia


Tras haber realizado el correspondiente estudio pudo observar que “en general casi todos tenían síntomas de desnutrición, estaban muy flacos. Y la gran mayoría aparecieron muertos, algunos murieron en alta mar, otros salieron moribundos y otros murieron en la costa por la misma causa”, remarcó.

Sin alimento suficiente 
Consultado al respecto aclaró que su trabajo es independiente pero que ha logrado sostenerse en el tiempo. Indicó que “tiene valor censar todo lo que pasa en un sector de costa para ver la evolución de un ecosistema, costero en este caso. Y cuando hay amenazas, ver cómo se ve reflejado en cualquier evento extraño”, según expresó. 



Producto de la observación que está logrando sostener a lo largo de los años, destacó otro aspecto preocupante en cuanto al tema alimenticio del ecosistema. Y es que Francia ha notado que “hay menor cantidad de especies, muchas están de paso, las ves menos tiempo, se quedan menos porque tal vez tengan menos alimento, eso a nivel de especies costeras”. 

“Si lo multiplicáramos por la extensión del litoral de Tres Arroyos –en 7 u 8 veces- se va un número muy alto. No sé si correspondería a eso, pero por ahí anda”, dijo el investigador.


No obstante en el caso de los pingüinos, que son migratorios, se dirigen a un área del sur del Brasil por el mar partiendo desde las pingüineras de la Patagonia por una corriente migratoria que los lleva a esa zona de Uruguay y sur de Brasil. Se trata de un área en la que pasan un tiempo alimentándose y siguiendo con su crianza. 

“Lo que no logramos determinar exactamente es dónde, en qué sección del trayecto, no están encontrando alimento suficiente. Puede ser que hayan nacido más pingüinos, pero es lo mismo porque se supone que el ecosistema tiene que tener suficiente alimento de lo que comen ellos, que son peces muy pequeños y siempre son abundantes”. 



“Por alguna razón” 
Según Francia, al alimento “por alguna razón no lo encuentran. Porque no hay, básicamente”. Colocándose en lugar de pescador, el investigador que vive gran parte del año en Costa Rica pero que practica la pesca deportiva en nuestras costas, dijo que precisamente ve que no hay alimento. 

“Algunos días hubo buena pesca pero en general viene muy menguada. Pasan muchos días en que no hay pez en la costa. También embarcado se ha notado una disminución”, sostuvo. 

En esta misma línea explicó que “hay veces que sí se pesca mucho, pero son circunstancias en que se da que el alimento como el camarón o la anchoíta están ahí, entonces las otras especies van corriéndolas; cuando antes vos ya tenías alimento residente”. 


Gabriel Francia, biólogo marino


Dijo además que no hay almejas y que otros invertebrados que antes se acercaban, ahora no lo hacen. De todas maneras señaló que esto es lo que se observa sobre nuestras costas, y que no cuenta con información de lo que ocurre en el mismo sentido más hacia el sur. 

“Es una preocupación y está ocurriendo acá”, afirmó Francia que igualmente se encargó de aclarar que el relevamiento no responde al motivo principal de ninguna investigación, sino que resulta ser un dato que sale del monitoreo que él mismo –afirma- continuará haciendo en forma independiente.



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