La Ciudad

Arquitectos y Gapta responden a amenazas de Burgauer

“Si se construye ilegalmente cualquiera puede hacer juicio”

20|05|18 10:36 hs.

Después que durante la semana el empresario inmobiliario, Alejandro Burgauer, dijera en el Concejo Deliberante que ante la derogación de una ordenanza del año 2009 iniciaría un juicio contra el municipio; desde el Colegio de Arquitectos y el Grupo Ambientalista del Partido de Tres Arroyos, salieron a responder lo que consideraron una “amenaza”. 


La ordenanza en cuestión es la 5981/09, y según afirman las instituciones, “es ilegal” porque se contrapone a lo dispuesto por la ley provincial que regula el desarrollo costero desde los años ‘70 (8912) y su decreto 3202/06. 

“Si se sigue construyendo ilegalmente cualquiera puede ir a hacer un juicio, o pedir un amparo y le van a parar absolutamente la obra. No se trata de amenazar sino de un bien común lo que estamos defendiendo”, afirmó la secretaria de GAPTA, Ana Colantonio, en declaraciones hechas a LA VOZ DEL PUEBLO. 

“¿Qué juicio va a hacer? Me hago una pregunta legal, si no tiene nada aprobado en la Provincia, él no puede vender lotes”, expresó. Y agregó: “Es como que comprés un terreno en frente de la ruta de Claromecó y no esté parcelado catastralmente”, planteó Caletti


Tanto ella como el arquitecto Horacio Caletti, que también fue consultado por este diario, coinciden en resaltar que el presidente de Dunamar S. A. “no tiene nada aprobado desde la Provincia”, en relación a su pretendido proyecto urbanístico sobre el sector costero del barrio parque.


Horacio Caletti, Colegio de Arquitectos


“Presiona para asustar”
“¿Qué juicio va a hacer? Me hago una pregunta legal, si no tiene nada aprobado en la Provincia, él no puede vender lotes”, expresó. Y agregó: “Es como que comprés un terreno en frente de la ruta de Claromecó y no esté parcelado catastralmente. Ni siquiera lo podés comprar porque no tenés ni escritura”, afirmó de manera categórica. 

Caletti, que se ha mantenido informado de los pasos dados por Burgauer por información obtenida a nivel municipal, dijo que el empresario sólo “tiene hechos los pasos previos, no sé si tiene el certificado de impacto ambiental, el parcelamiento no está aprobado de ninguna manera”. 

“El presiona para hacerlos asustar a los políticos y porque se siente afectado en su negocio”, afirmó. 

Y en este sentido contó una anécdota que hace unos 20 años. “Cuando Molinos empezó a construir los cinco molinos en calle Deán Funes, mandó a un emisario a decir que si no dejaban construirlos cerraban las plantas y se la llevaban a Olavarría. Los concejales se asustaron y le aprobaron un decreto ilegal”, repasó.  

Puede pero “ajustándose”
Igualmente, Caletti se mostró conciliador y explicó que “nadie dice que no tiene que hacerlo, pero tiene que adecuarse a las reglamentaciones de las leyes vigentes. Nadie dice que no puede hacer nada”, insistió. 

Para ello, aclaró que el desarrollador inmobiliario de Dunamar “en vez de hacer 7 kilómetros, va a poder hacer uno a 900 metros sobre la playa”, mientras remarcó que en el marco de la discusión por la derogación de la ordenanza “nadie tiene animosidad con nadie en particular y menos contra él. Lo que él debe hacer es ajustarse a la ley para generar el menor impacto posible”, subrayó. 

“Alteró el frente marítimo” 
En esta misma línea llamó al empresario a ver que lo desarrollado hasta el momento “no está bien hecho”, en referencia a la forestación hecha sobre los médanos que –según afirma- “alteró todo en el frente marítimo, es contraproducente contra el paisaje natural, no hay médanos, están chatos y llenos de plantas”. Entonces le propuso “por qué no buscarle la vuelta sin alterar las cosas a los demás y tratando de hacer algo que lo beneficie a él también”. 

“Acuerdos borrados” 
Por su parte, Ana Colantonio, que destacó la calidad legal y técnica con que las dos instituciones plantearon la derogación de la ordenanza de 2009, contó que después de la visita hecha por Burgauer al Concejo Deliberante, decidió ella recorrer los distintos bloques. 


Ana Colantonio, GAPTA


Confió que se encontró con el espíritu firme en derogar la normativa por parte de concejales de Cambiemos y con los que pudo hablar del justicialismo, y que en el vecinalismo persisten las dudas. 

A propósito, Colantonio recordó que los pedidos para derogar esa ordenanza fueron producto de lo conversado durante finales de 2017 con el gobierno municipal. Pero con cierto desánimo reconoció que tras reunirse un montón de veces “hemos acordado cosas y los acuerdos después se borran con el codo”. 

¿Otro estudio? 
En esos encuentros participaban el arquitecto Mario Izurieta, actual secretario de Obras Públicas; el titular de Gestión Ambiental, Ricardo D’Annunzio, y concejales –entre ellos- Santiago Orfanó, quien recientemente anunció la realización de un nuevo estudio de erosión costera, cuando según Colantonio, el mismo concejal que preside la comisión de Turismo ya sabe que “está todo investigado”. 

“No entiendo qué es lo que quiere investigar, damos vueltas, se dilata en el tiempo y cuando nos queremos acordar qué va a pasar”, dijo al cuestionar la actitud del concejal del oficialismo. Y volvió a plantear que no sólo Burgauer puede hacer reclamos legales si esto se dilata, “cualquier otra persona puede ir a la Justicia a hacerle un juicio a él por haber hecho las cosas ilegalmente”. 

Según Colantonio, el mismo concejal que preside la comisión de Turismo ya sabe que “está todo investigado”. “No entiendo qué es lo que quiere investigar, damos vueltas, se dilata en el tiempo y cuando nos queremos acordar qué va a pasar”.


“Se quiere dilatar” 
Colantonio, que aclaró que pudo hablar el viernes con el concejal vecinalista, Emiliano Podestá, quien sintéticamente se habría manifestado en contra de la derogación de la polémica ordenanza, rechazó lo que consideró como una “amenaza” a las declaraciones hechas por Burgauer ante los concejales de la comisión de Turismo.

“Por más que se derogue la ordenanza, si no tiene aprobado por Provincia las cosas, no puede continuar con ese proyecto”, afirmó. 

Y precisó que la evaluación de impacto ambiental la tiene pedida pero no hecha, según información de la secretaría de Gestión Ambiental. Y tampoco tiene demarcada la línea de ribera, según Mario Izurieta le confió a GAPTA. 

La institución conservacionista también reprochó –como Caletti- que se esté forestando el frente costero de Dunamar, al considerar que “es una de las causas de la erosión costera porque está fijando la dinámica de los médanos. La sensación que tenemos es que se quiere dilatar en el tiempo la cosa”, concluyó. 


El mapa fue elaborado durante 2017 por el geólogo Federico Ignacio Isla (junto con los investigadores Germán Bértola y Alejandra Merlotto), a quien se le vuelve a pedir este año un informe que aborde nuevamente los efectos de la erosión. En 2005 ya hizo otro a pedido de los municipios de Tres Arroyos y San Cayetano