La Ciudad

Debate por la venta ambulante en la playa

Según Garrido, el monoproducto y las excepciones son “una locura”

03|11|18 09:51 hs.

El concejal del interbloque peronista, Martín Garrido, lamentó que todavía no se haya podido aprobar la ordenanza que regula la venta ambulante en las playas, proyecto por el que se interesa como concejal desde que ingresó en 2016, pero que está en la comisión de Turismo, desde 2014. 


De todas maneas advirtió que ahora se puede debatir la problemática porque el Movimiento Vecinal “ha tenido ganas de trabajar”. El legislador de Unidad Ciudadana/PJ sobre todo cuestionó que desde el oficialismo se haya planteado hacer –de manera paralela al proyecto de ordenanza- dos excepciones.

“Estamos complicados” 
“Si antes de votarla vamos a ver excepciones, me parece que estamos complicados”, afirmó Garrido quien en contraposición con la propuesta hecha por el concejal vecinalista, Santiago Orfanó, sugirió que la ordenanza sobre venta ambulante “debe reducir el conflicto a cero, porque esa es la función del Legislativo”.

“A la par de la ordenanza el municipio va a tener que hacer una inversión y volver a contar con la figura del inspector de playa”, afirmó Garrido.


“Una sobreprotección” 
En este sentido observó que “hay una sobreprotección a los sectores concesionados por parte del Ejecutivo”, actitud que lo diferencia diametralmente de la política que lleva el Ente Descentralizado –para Garrido- “en donde no se quiere tener conflicto”. 

Es por eso que el concejal insiste en reducir los focos de posibles conflictos -con lo que se apruebe en la nueva ordenanza- porque “son dos particulares (concesionarios y vendedores ambulantes) que van a tener que convivir durante la temporada y me parece que es nuestra función eliminar cualquier tipo de rose que puedan tener”.

“Que se adapten” 
Garrido remarcó que “hacer algo pensando en excepciones es una locura. Lo ideal sería que los particulares se adapten a lo normado”. Después consideró que hay cuestiones de la ordenanza -que se discutieron- “que rozan un poco la locura”. 

Puso como ejemplo la sugerencia hecha por Orfanó en la comisión de Turismo cuando –con asistencia de Pablo Abraham- se propuso hacer “un huequito” en la ordenanza habilitando a la comercialización de un monoproducto, en alusión al pochoclero.

“Hablar del monoproducto es un locura, y te pongo un ejemplo muy sencillo: el que vende churros puede vender bolas de fraile, si ponemos un monoproducto, en la ordenanza, no lo va a poder vender. Entrar mucho en detalle va a hacer que se empioje la cancha y que en definitiva terminemos no cumpliendo la ordenanza”, consideró.

Inspector de playa 
El concejal tampoco se olvidó del control que requiere toda ordenanza, y que hoy en la playa no hay. “A la par de la ordenanza el municipio va a tener que hacer una inversión y volver a contar con la figura del inspector de playa”, afirmó.

“Invitarlos a todos” 
Finalmente el integrante del interbloque del PJ fue crítico con el modo en que se maneja, desde el vecinalismo, a la comisión de Turismo, donde no se han podido escuchar a todos los sectores interesados. 

“Los vendedores ambulantes debieron ser invitados a la comisión de Turismo, como se invitó a la cámara de comercio. Tenemos que hablar con todos los sectores porque de lo contrario vemos solamente una parte de la realidad. Y otra cosa es que los tenemos que invitar a todos juntos -y no por separado- porque nos hemos reunido con la sociedad de fomento de Claromecó por un lado, con la cámara de comercio de Claromecó por el otro y si hablamos con vendedores ambulantes lo vamos a hacer por el otro. Me parece que lo correcto hubiese sido, en este caso, poder juntar a todos los sectores y entre todos poder hacer una norma que pueda ser lo menos conflictiva posible”, sostuvo. 

Además, como crítica hacia el funcionamiento del Legislativo, indicó que esto mismo “pasa en muchos temas. Con nocturnidad nos pasó lo mismo, siempre estamos dejando a un sector afuera. Las reuniones parciales nos impiden ver un panorama completo”, concluyó.