La Ciudad

Esta tarde desde las 14 en la plaza San Martín

Jornada sobre el Trastorno del Espectro Autista

03|11|18 10:11 hs.

El alumnado del Instituto 167 no se detiene y los de 3º de la Tecnicatura de Acompañante Terapéutico hoy tienen un nuevo desafío. En la Plaza San Martín, más precisamente en la zona de la fuente, van a llevar a cabo un encuentro desde las 14 y hasta las 17 abierta a todo público. 


La denominada Jornada Inclusiva: el rol del acompañante terapéutico y su intervención en el Trastorno del Espectro Autista. Melisa Anaya, docente de dos materias de la carrera, junto a Estefanía Lacoste, Micaela Cosme, Romina Spinelli y Marianela Casati, alumnas de la tecnicatura contaron aspectos del encuentro a LA VOZ DEL PUEBLO.

La profesora de las asignaturas Acompañamiento en la Niñez y Adolescencia e Intervención Comunitaria y Recursos Sociales, Melisa Amaya, contó que “de esas dos materias surge este proyecto. Un poco en conjunto cuando tratamos el tema de autismo desde ambas. La idea era hacer algo para lograr el impacto en la comunidad. En la materia Intervención vimos un montón de estrategias como poder trabajar con la comunidad desde otro lugar, desde el rol del acompañante terapéutico, con la familia, con un hospital de día. Queríamos hacer algo visible para la comunidad. El proyecto se gestó desde mayo o junio en adelante”.

El inicio
En esa fecha “empezamos a pensar en ese proyecto -cuenta Micaela Cosme-. En base a las diferentes temáticas vistas en niños y adolescentes. Autismo es algo que vemos en Tres Arroyos y en la ciudad no hay algo específico que ellos puedan hacer además que el común de la gente conoce poco de este trastorno. Por no haber en la ciudad una institución que permita su tratamiento como sí en Mar del Plata. Empezamos a ver cómo hacíamos fusionando ambas materias y pensamos en realizar una jornada de Trastorno del Espectro Autista (TEA) pero abierta a la comunidad, que no sea limitada a un solo grupo”.



También otra cosa que las movilizaba era, según Marianela Casati, “el rol del acompañante terapéutico. Que hoy en día es muy discutido porque se está dando a conocer en la ciudad, que sepan cómo trabajamos. Que -como decía la profesora- nosotros nos incluimos en escuelas, hospitales de día. Pero ahí también dependemos de que las instituciones nos incluyan. El mostrar que nosotros somos profesionales de la salud, que tenemos una formación de 3 años. Que la nuestra es una formación superior –de tres años- dictada por el Instituto 167 a diferencia de otros acompañantes formados a través de sólo un curso y que hoy en día están trabajando. Nosotros queríamos diferenciarnos en esto, que somos profesionales de la salud, que la nuestra es una formación terciaria de la que estamos por recibirnos la primera camada”. 

Para Melisa como docente le “entusiasma el entusiasmo que tienen ellos, me motivan las ganas de seguir haciendo visible su trabajo. El empeño que han puesto, todo lo hicieron a pulmón, hasta generar los recursos. Todo lo que utilizarán para trabajar lo hicieron ellos, por sus propias manos. Yo me siento satisfecha porque su generosidad se muestra para que esto se siga haciendo y no quede en una jornada de un año. Sino la punta del hilo a seguir”, cuenta con orgullo. 

En el final no dejaron de recordar y agradecer a la licenciada en Psicología Flavia José, “quien se puso el proyecto al hombro. Y colaboró en cuanto a todo, información en cuanto al TEA. También al Area de Discapacidad municipal, la Dirección de Deportes y Cultura y también a tres familias de padres con hijos autistas que se brindaron con todo”.

El rol del acompañante terapéutico
Uno de los objetivos de esta jornada -aparte de concientizar sobre el autismo- es mostrar cuál es el rol del ATE (acompañante terapéutico) en esto. Aquí es Melisa Amaya quien señala que “autismo salió de un trabajo de investigación que hicieron las chicas el año pasado. De una de las materias de segundo y surgió esto que la mayoría de los profesionales trabajaban con autismo por eso de ahí salió esta temática. Ahora cuando hablamos de discapacidad hay un montón de trastornos interesantes para poder seguir concientizando. Nosotros hicimos un recorte pero la idea es poder seguir con otras”. 

Por ello el de tratar estas cosas tan específicas en estas temáticas hace que en muchos casos la familia busque un profesional dentro del ámbito escolar. Esto de que el acompañante terapéutico esté institucionalizado, según Marianela Casati, hace que “la carrera nuestra tiene esa particularidad de poder brindar el servicio con sólo tener aprobado el primer año. Esta tecnicatura lo posibilita porque la resolución 1014/14 te habilita a trabajar con sólo tener las materias aprobadas del primer año y con los restantes dos años te recibís de técnico superior en acompañante terapéutico. Hoy en día hay recurso humano calificado que está habilitado parta trabajar. También esto queremos dar a conocer que cuando se busca un acompañante sea uno con título habilitante para esto. También nosotros queremos mostrar que nuestra mirada es holística y que trabajamos con un equipo interdisciplinario con profesionales como psicólogo, terapista educacional, fonoaudiólogo –si lo necesita-, psicopedagoga, pediatra y a veces neurólogo”.

El paciente y su problemática 
 En el caso de pacientes con TEA es trabajar con conductas disruptivas, su sociabilización, la comunicación. Uno en la cotidianeidad es poder comunicarle al profesional qué y cómo transcurre la vida del paciente. Para aplicar herramientas que permitan trabajar en conjunto familia, equipo de profesionales y acompañante terapéutico. 

Y más que nada para ellas es dar a conocer el rol del acompañante, porque para Romina Spinelli “no sólo implica una actitud pasiva de acompañar sino que es activa en lo que se hace con ese paciente. Generando una mejor calidad de vida y una autonomía que es esencial. Nosotros tenemos el rol de la contención del paciente, la ubicación como referente significativo, su organización psíquica, el favorecer su capacidad creativa, el facilitar los vínculos familiares, son algunas de nuestras acciones como acompañantes terapéuticos en el espectro autista. Por eso nosotros trabajamos mucho con la familia. Por eso y como decía Marianela, que no nos confundan con cuidadores, que es lo que hacemos”.

“Claro, dice Estefanía Lacoste, nos confunden con un rol asistencial. En realidad nos diferenciamos porque contamos con la formación y aparte elevamos informes, trabajamos con un equipo. En esas tres horas vamos a mostrar lo que hacemos. Que la gente se de cuenta que nuestro rol es con un único fin terapéutico”.


Melisa Anaya, docente de dos materias de la carrera, junto a Estefanía Lacoste, Micaela Cosme, Romina Spinelli y Marianela Casati, alumnas de la tecnicatura


Las propuestas 
En esas tres horas el objetivo es mostrar a la gente lo vincular, como se trabaja en equipo, la creatividad. La jornada tiene varias propuestas para que quienes vayan participen de lo que les gusta hacer. Hay una propuesta de arte, una sensorial. 

Esto lo llevan a cabo los de tercer año de la Tecnicatura y para ellos esto en la reflexión de Romina Spinelli es “despedir el año con una jornada es súper importante. La nuestra es la primer corte que egresa. Es mostrarle a la comunidad nuestra carrera y a la institución marcarle la necesidad de que se siga abriendo la tecnicatura. Nosotros trabajamos con todas las franjas etarias y si bien hoy nos enfocamos en el autismo trabajamos con muchas discapacidades, adultos mayores o niñez. Que las instituciones de salud nos incluyan en sus programas. Finalizar la carrera con un proyecto así es el broche de oro de verdad”.