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“Nunca perdimos las esperanzas”

19|11|18 23:51 hs.

Adrián Leguizamón ya tenía decidido colgar los botines cuando, a principios de año, Gustavo Appas lo tentó para que revea esa postura. Y finalmente, optó por seguir aportando lo suyo en el marco del gran objetivo que todo Villa del Parque se trazó para este 2018: volver a Primera División. 


“Es un desahogo. Durante la semana siempre tuve las esperanzas intactas para jugar hoy -en referencia a la segunda final contra Cascallares-. Son emociones encontradas porque no me ha tocado jugar mucho. Uno sabe que no está en el esplendor físico de otra época. Pero me toca ayudar desde otra posición”, expresó el comodín que tiene Appas. 

Leguizamón, quien el pasado domingo jugó de movida con la “9” en la espalda, analizó la necesaria victoria que Villa del Parque consiguió el pasado domingo. “Fue un partido muy trabajado. No teníamos otra que encararlo así para buscar el resultado que tanto necesitábamos”, analizó. 

En su evaluación, no pasó por alto la expulsión que Villa sufrió en el primer tiempo, decisión de Walter Torraca que no fue en sintonía con el punto de vista del experimentado delantero. “El -por Goñi, quien vio la roja en el primer tiempo- salta al revés y no ve al jugador de Cascallares”, observó Leguizamón. 

Con total mesura y cautela, el referente de la V Azulada dijo: “Con el nerviosismo de una final se complica. Estaría bueno dejar jugar un poco más y que el partido no se vuelva tan friccionado y trabado. Más que nada para no afear el espectáculo. Es normal que en una final se meta pero mientras no exista mala intención, está todo bien. Hoy -por el domingo- no hubo voluntad de pegar de parte de ninguno de los dos equipos. Estaba todo dado para jugar. Las expulsiones rompieron el partido y se desvirtuó el juego”. 

En la misma tónica, dejó en claro que el triunfo ante Cascallares “nos da un lindo envión para la tercera final”. Y agregó: “Nunca perdimos las esperanzas. Somos un equipo que, a lo largo del año, demostró que puede pelearla. Por ahí a veces cuesta por algunas cosas que pasan adentro de la cancha”. 

De cara a la definitiva final, Leguizamón envió un mensaje que muchos de los protagonistas que ingresan al campo de juego o que encabezan un plantel deberían imitar. “Va a ser una fiesta del fútbol. Hay que tomarlo así, con tranquilidad y sin enojos. Acá nadie es enemigo de nadie. Todos somos compañeros y colegas del fútbol. Cada uno va a dar lo mejor pero en definitiva tiene que ser un espectáculo para todos”, señaló el delantero.