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HECTOR ESTEBAN PAÍS

“Con la alegría de volver”

25|11|18 11:24 hs.

El cantautor tresarroyense presentará hoy a las 20.30 en La Estación su última producción discográfica: “Por dónde andará el silencio”. En una entrevista con La Voz del Pueblo, destaca que “uno siempre tiene la alegría de volver”. Siente que está en la madurez de su trayectoria y valora “la poesía desde lo profundo”


- El origen, las raíces, la primera etapa de la vida. ¿Cómo vive este regreso al lugar de la infancia y la adolescencia? 
- Siempre uno tiene la alegría de volver. Más cuando viene a presentar cosas. Me fui a los 15 años. Siempre digo que lo que queda es la infancia y la adolescencia, marcada para siempre. Después la nostalgia de la familia, los padres, las raíces que uno tiene aquí. Lo hemos pintando en algunas canciones a través del tiempo y también están aquellas que no nombran a Tres Arroyos y tienen que ver con esas vivencias. 

 - ¿Qué mirada tiene de este período de su carrera artística? 
- Diría yo que sería un poco la madurez de toda mi trayectoria. Siempre he compuesto mis propios temas, basado en los ritmos folclóricos. Sin ser una cuestión regionalista, porque estoy utilizando los ritmos de todos los lugares. Aunque en cada disco está presente el sur y los ritmos que me pertenecen. En "Por dónde andará el silencio" hay milonga, huella y triunfo. 

 - ¿Cuáles son justamente las principales características de "Por dónde andará el silencio"? 
- Una es la posibilidad de compartir temas con músicos muy importantes y resaltar siempre la poesía desde lo profundo. Participan músicos valiosos para mí y para el cancionero popular como Jorge Viñas, Mateo Villalba y Eugenio Inchausti, quien fue un maestro que integró Los Arroyeños y hoy es director de Cultura de Sadaic. Inchausti me convocó para componer dos temas juntos, los he grabado en este disco. He andado siempre en la reflexión, en lo filosófico. Los valores, el triunfo de la vida. Hablo de la vida desde el fondo de los tiempos, que nos pasó que una cosa tan preciada sea tan despreciada. También sobre el mismo tema elaboré la canción "La vida es oro", una tonada que hice con Mateo Villalba, planteo que más importante que una joya es también vivir. 

 - ¿Cómo lo nutren los viajes por la Argentina, el contacto con sus diversos Paísajes, la idiosincrasia de cada lugar y las culturas? 
- Andar me ha permitido contactarme con gente del interior. En el caso del norte, en este último tiempo me contacté con Carlos Arancibia, quien es un poeta tucumano. No solamente empezamos a componer juntos, pude hacer un viaje con él por Tafí del Valle, los cerros tucumanos, por Salta. Muchos cantan a Yupanqui “Piedra y camino”, nunca saben lo que es una piedra (sonríe). Cuando estaba en el cerro, una de las cosas que yo me preguntaba "¿Por dónde andará el silencio?", creo que ahí lo encontré, en esas latitudes arriba. También sabiendo que pasó Yupanqui para haber andado a caballo por esos cerros y después poder transmitir una obra tan fuerte que el pueblo la ha hecho propia. Compuse allí un tema que está dedicado a los maestros de alta montaña, aquellos que suben a caballo para enseñar a los chicos. Musicalicé este tema que se llama "Palomas del cerro", en el que también interviene como invitado Bruno Arias, este joven que siempre anda trabajando por los pueblos originarios y también por los poetas. La música tiene para algunos el reconocimiento de la fama y otros andamos por abajo. Pero lo que importa es que uno tenga una propuesta artística y que sea artista, saber qué hacer, qué decir, qué escribir. Después se puede tener más suerte o menos. Es un poco lo que siempre he buscado. Con los Paísajes me comprometo cada vez más; también con el hombre y sus circunstancias.

- Desde chico, trascendió con el canto. En concursos de la Escuela 15, en un festival de la Escuela 27, en un certamen de LU13 Radio Necochea, en LU2 y Canal 9 de Bahía Blanca ¿Qué recuerdos atesora de aquellos tiempos? 
- A los 12 años era casi profesional, dedicado a esto. Los de esos años me recordarán como Páez, utilizaba ese seudónimo. En realidad mi familia es País por documento, mi padre está mal asentado en el Registro Civil. Fui Páez hasta casi los 45 años, cuando edité el libro "Vivencias del Camino", desde ahí decidí incorporar el apellido de documento País, también porque tiene que ver con lo que llevo adentro. Como decía Atahualpa Yupanqui, "Paísano es el que lleva el país adentro". 




- Usted ha compuesto muchas canciones ¿De qué manera lo enriquece personalmente y como artista el hecho de crear? 
- Hay que tener una propuesta para decir algo. Disfruto mucho de la poesía y la música, esencialmente es una alegría. Saber también que una canción después puede volar. Hoy están interpretando mis canciones jóvenes, compañeros, incluso músicos de gran trayectoria, se están acercando a mi obra que es muy amplia y muy inédita. Uno la tiene todavía como un tesoro. Llevó más de 35 años escribiendo. Antes decía ¿para qué seguir escribiendo? En realidad, es porque uno no sabe que pasará algún día con una canción. Los que son muy convocantes como el Chaqueño Palavecino, Soledad o Los Nocheros, es porque al pueblo le gusta lo que hacen y escucharlos. Siempre es importante que haya un equilibro entre las grandes figuras y también todo lo bueno que hay y a veces está como escondido o no llega. 

 - ¿Pudo venir a Tres Arroyos todo lo que hubiera querido? 
- He venido varias veces, pero muy esporádicamente. En la Fiesta del Trigo estuve en 1984, en los cien años de la ciudad. Me llevó a escribir "La Huella a los Tres Arroyos", era para pintar simplemente al pueblo. En Tantanakuy, Jujuy, el hijo de Jaime Torres me preguntó "¿Dónde está Tres Arroyos?". Saqué el libro, el disco y se los di. Es el testimonio que me interesa dejar. Me hubiera agradado poder regresar con una mayor continuidad, se dio de esta manera. 

 - ¿Qué mensaje le deja al público sobre el recital en La Estación?
- Lo que pido siempre que vengo es que se acerquen, es un gusto encontrarme con la gente. Aquellos que me conocen y no. Se van a encontrar con una propuesta que yo intento que llegue al corazón y al alma a la gente. Es una oportunidad. Mi agradecimiento infinito a la gente de Cultura por permitirme estar en ese lugar tan lindo que he estado recorriendo y no conocía. Sabía de todo lo que están haciendo en La Estación, me he enterado, como músico celebro que esté pasando. Ojalá nos encontremos y venga mucha gente.