Sociales

Nancy Acosta

"El arte, sea en arcilla o lo que sea, es expresión pura"

02|12|18 11:00 hs.

Entrar en Arcadia es hacerlo en un mundo de expresión, tal es el pensamiento de Nancy Acosta. Desde este espacio, ubicado en 25 de Mayo 88, se crean formas para vivir mejor y desarrollar sentimientos. Nancy se expresa de esta manera porque “acá es un espacio de creatividad. No hay nada definido, no se trabaja con un programa y tampoco tenés que tener conocimientos previos. Acá vienen niños desde los 8 años y tengo alumnas que superan los 70, así que es muy amplio”, dice en el inicio de la charla, mates por medio. 


Esto de venir a cerámica en algunos casos es como un pasatiempo para unos,y una forma de canalizar para otros, “porque vivimos en una sociedad en la que todo es lo inmediato y a otras que les gusta volver al origen, y la tierra es el origen. El que se inclina por el arte en general está expresando su interior. Entonces acá viene gente de todo tipo y de todo estado emocional. Vos ves que a cada uno le das el mismo bollo de arcilla y todos van a hacer un cuenco, pero las terminaciones son todas diferentes. En cada uno van a estar expresados los estados de ánimo, las vivencias, toda su historia. Porque ves que hay gente que trabaja con mucho color, a otros le gusta la textura, otros que se acuerdan de las hojitas del campo cuando eran chicos... El arte, sea en arcilla o lo que sea, es expresión pura".


Nancy junto a Miryam, una de sus alumnas, trabajando en el tratamiento de superficie de cuencos


Material único 
La nobleza de este material como la arcilla y viendo que es un elemento que está presente en el hombre desde los comienzos, lleva a pensar que el primer cuenco surgió de la observación de tomar agua con las manos, por citar un ejemplo. 

Nancy ha viajado por casi todo el país por esto de investigar y "lo primero fue el barro. Nosotros, por ejemplo, juntamos arcilla de los lugares que visitamos, la analizamos y vemos si hay que agregarle más elementos, más plasticidad o volumen. Es todo un estudio de las arcillas que usamos. Pero vos vas a Neuquén y es una arcilla que no necesita nada, la sacás de las bardas, la amasás y armás un cuenco y no se te cae nada, porque tiene todos los componentes químicos que necesita. En el norte pasa lo mismo, en el noroeste aún más (Jujuy); la mejor arcilla es peruana por los sedimentos". 



"El arte sana. Nosotros acá tuvimos una chica, Rita, que tiene hidrocefalia. Ella trabaja en el Taller Protegido y hace 4 años que viene conmigo y vos ves que acá revivía. Hasta poder hacer cosas que le habían dicho que no realizaría aún el pintar, porque su motricidad se lo dificulta. Algo que te hace estar más atento, mucho amor y mucho compromiso social. No sólo sucede con este caso, porque viene gente a la que le falleció su papá o su mamá ya en una edad en la que empezamos a tener pérdidas, sin dejar de realizar el aprendizaje, porque a mí eso sí me gusta. Todas las semanas hay nuevas piezas horneadas: Acá nunca hay un no, no sólo en el taller, porque todo se proyecta, se dibuja y se ve como realizarlo". 

"Mi principal objetivo es que la persona que viene al taller se sienta contenta y se vaya bien, sino yo no me sentiría realizada. Porque para mí la cerámica es felicidad y si a mí me da esto, no es que lo pueda pasar a todo el mundo, pero es importante que quien viene a cerámica buscando algo lo logre. Dentro del taller una de las cosas principales es el compañerismo, incluso tenemos un varón, Antonio, quien se ha incorporado de manera genial al grupo. Tratamos de que todo transcurra en calma, los horarios, si bien se cumplen, no son estrictos y todos estamos para brindarnos al otro en ayuda o simplemente estar; que todo sea con armonía y alegría". 

Este año, si bien ha sido difícil, no he dejado de trabajar, ahora viene el 23er. Encuentro Nacional de Artesanos en Neuquén donde “estuvimos trabajando a full porque fui allí con el Colectivo Cerámico de Mar del Plata de la Escuela Rogelio Yrurtia”.  

Fotos y nota Horacio Arbasetti


Doce años 
La trayectoria de Nancy en la cerámica ya llega "a los 12 años. Porque yo empecé estudiando economía. Desde chica a mí me gustaba el arte, el dibujo, entonces mi mamá me decía que si quería hacer arte, que estudiara inglés. Así que yo iba a dibujo en la Academia Conte Grand de Bahía Blanca, de la que egresé a los 18 años. En ese momento salió una vacante en el Banco de Galicia y entré a trabajar ahí mientras tanto comencé Economía pero nunca dejé de hacer lo que a mí me gustaba, como el arte, entonces empecé a hacer tapices, bordado chino, mejicano, todo eso además del trabajo. Después me casé y me metí en el profesorado de inglés en el Juan XXIII. Así andando me encontré con una profesora que daba pintura sobre bizcocho cerámico y ahí arranqué. Cuando me fui a vivir a Mar del Plata me anoté en el profesorado de arte, tecnicatura en cerámica, esta última la hice y del profesorado me faltó un año. Allí abrí mi primer taller para niños y en Tres Arroyos hace cinco que estoy con chicos y adultos. Los chicos son muy emprendedores y se puede trabajar no sólo con cerámica sino también con la preparación de los esmaltes, de las pastas. No sólo juegan a ´hacer la pieza para´, sino también trabajan y mucho; el niño es más curioso. El jugar con el barro es volver al origen, es el inicio de todo. Técnicas, tenés millones, pero el hacer una bolita y ahuecarla para tomar agua... El primer utensilio fue el cuenco surgido de ahuecar la mano para tomar agua, algo que en la cerámica se ve hace miles de años”. 

Nancy estudió cerámica en el Rogelio Yrurtia de Mar del Plata, “un lugar recomendable en cuanto a arte para poder estudiar en esta zona y creo que de las mejores en el sudoeste de la provincia. Esto me permitió capacitarme y formar un grupo de trabajo con el que vamos a cuanto evento nos invitan”. 

Así es la semblanza de Nancy Acosta, quien con la cerámica y su taller logra sacar de la monotonía a su vida, la de sus alumnos y crecer en formas que tienen con el hombre una identificación milenaria.