La Ciudad

Claromecó en la vigilia pesquera

Los 35 de José Morante

06|02|19 09:34 hs.

Doce horas de viaje. 60 litros de combustible, ida y vuelta. Un promedio de 38 kilómetros por hora. Son números que dan cuentan de la aventura que una vez más tuvo como protagonista a José Luis Morante y su familia. Procedente de Coronel Suárez, y a bordo de su ya conocido Ford A modelo 1928, el jubilado municipal está instalado en el Pozo de Alonso a la espera de una nueva participación en las 24 Horas de la Corvina Negra. 


El pescador llegó el domingo por la noche a Claromecó con su chata cargada hasta el tope con todos los “bártulos” para construir el campamento y esperar el concurso del Club Cazadores. 

Junto a su esposa, hijos y nietos, Morante ya es feliz por haber podido arribar una vez más a la localidad, objetivo que puede cumplir desde hace 35 años. “Soy un aventurero”, señaló el pescador. “Llegué el domingo a las once de la noche. Tardé doce horas y media, a un promedio de 38 kilómetros por hora”, expresó el dueño de la Ford A modelo 1928, a través de la cual, año tras año, une Coronel Suárez-Claromecó para ser parte de la fiesta de la corvina. 

Morante tiene memoria aunque prefiere no puntualizar en nadie en particular por miedo a olvidarse de alguien. “Me ayudan mucho y de todos lados en Suárez. Acá me brindan mucho aprecio. Cuando agarro la salida de Indio Rico para llegar a Claromecó me saluda gente que ni siquiera conozco. En Tres Arroyos también. Es increíble”, dijo el pescador. 

A bordo de su particular vehículo, el ya reconocido viajero hace todo el trayecto por ruta. “Me gasta 60 litros, entre ida y vuelta. Es picante”, describió. El representante de Coronel Suárez destacó a la dirigencia del Club Cazadores, entidad que le facilitó la inscripción al concurso. “Es un esfuerzo grande venir, y más si se tiene en cuenta la situación. Pero haciendo un esfuerzo durante el año, se puede venir”, manifestó el jubilado municipal, de 68 años de edad.


José Morante y su familia, y atrás la fiel Ford A


Si bien tiene la ilusión intacta por subir al podio de la venidera edición de las 24 Horas, para Morante ya es misión cumplida haber llegado a Claromecó para vivir la fiesta de los pescadores. “Estar acá, es un triunfo, como dicen los corredores del Turismo Carretera”, expresó Morante. “Ganar las 24 Horas es todo para un pescador. Hay gente que no toma dimensión de lo que significa este concurso”, culminó el suarense. 

Desde Salto 
Las zonas de pesca delimitadas por el Club Cazadores se van poblando a medida que llega la hora de la verdad. A cuatro días del concurso, pescadores de distintos puntos del país ya se instalaron y armaron sus campamentos. Oscar Skeich llegó desde Salto acompañado de su familia y será uno de los cientos de inscriptos que irán en busca de la corvina que le permita llegar a la camioneta 0 km que hay en juego. 


Oscar Skeich llegó desde Salto acompañado de su familia


En el Pozo de Alonso, y totalmente equipado e instalado con un motorhome con todas las comodidades, Skeich dijo que “hace diez días que estamos acá. El lunes, después del concurso, levantamos campamento”.

“Es una especie de vacaciones en familia y con las expectativas de agarrar algún premio en las 24 Horas. La pesca me gusta. Todos los años vamos a pescar al sur. Es la primera vez que participo de este concurso y esperamos llevarnos la camioneta”, señaló Skeich, combinando humor con esperanza. “Tengo idea de pesca en el mar. En estos días no he visto pesca en esta zona -Pozo de Alonso-. Capaz que van a salir todos los pescados el fin de semana”, manifestó Oscar, de profesión ingeniero agrónomo.

En sus apreciaciones, indicó que hace seis años que visita Claromecó. “Ojalá podamos tener la suerte de principiante”, señaló Skeich, quien llegó a la localidad acompañado de su esposa, hija y un amigo de la joven. 

Limpieza 
Jorge Quioledé es oriundo de Ochandio, una localidad cercana a San Cayetano y desde hace unos días descansa en Claromecó junto a su familia. Si bien su estadía en la localidad no responde directamente al concurso de las 24 Horas, el visitante aseguró que participará del certamen. “Vamos a probar suerte” manifestó. 


Jorge Quioledé es oriundo de Ochandio y se esperanzó en que después del concurso todos se lleven su basura


La familia Quioledé hace ocho veranos que llega a este destino para disfrutar de sus vacaciones. “Ibamos a Necochea pero optamos por tener tranquilidad. Así es que acampamos en el colectivo. Y mientras nos sigan dejando parar acá, vamos a seguir viniendo”, señaló Jorge. 

El oriundo de Ochandio se instaló en la zona del Pozo de Alonso, un sector que, habitualmente, es muy concurrido por los pescadores, pero en que en las 24 Horas se transforma en una ciudad. “Va a venir mucha gente, como todos los años. Será una fiesta”, remarcó. 

En sus apreciaciones, hizo un pedido especial a quienes acampen en esa y otras zonas de Claromecó. “Me gustaría que la gente tome un poco de conciencia con el tema de sus residuos. Sería bueno que cada uno se lleve su basura y no le deje tirada acá cuando se van”, señaló el veraneante, quien además admitió que “sería bueno que haya contenedores para que podamos tirar cada uno su basura”. 

Por otro lado, y si bien no tiene grandes expectativas con vistas a su participación en las 24 Horas, dijo: “Uno nunca sabe. Espero que alguna corvina tenga ganas de comer la carnada de uno. No soy pescador de alma, pero, ya que estoy en Claromecó, participo”.