Policiales

En Bahía Blanca

Después de 18 años las hijas de un hombre acusado de abusarlas dicen que "fue todo mentira"

18|02|19 17:12 hs.

Fue acusado de abuso sexual en contra de sus hijas hace 18 años, hoy ellas afirman que fue todo "una mentira" 

La causa fue en el 2001 y en aquel entonces tomó estado público. Roberto Ceferino Rotilli fue condenado a seis años de prisión en el año 2007, se escapó a Chile y permaneció prófugo de la Justicia hasta que la causa prescribió. Sus hijas denunciaron por redes sociales que fue fruto de una manipulación por parte de su madre y creen en su inocencia. Mariana, una de ellas, conversó con Telefe Bahía para detallar lo sucedido.

El hecho
Un hombre fue condenado en el año 2007 a seis años de prisión, por el Tribunal en lo Criminal N° 1 en un caso de supuesto abuso sexual perpetrado contra una de sus hijas, menor de edad en aquel entonces. Tras el fallo, este sujeto decidió escaparse y permanecer prófugo hasta la fecha. 

Ayer tras 12 años, vía redes sociales, sus dos hijas publicaron mensajes en donde explicaban que toda la causa fue fruto de una manipulación materna y adelantaron que buscarán exculpar a su padre, por lo que entienden que es “una mentira”. 

Mariana, ya hoy con 23 años de edad y una vida desarrollada en la ciudad de El Bolsón, habló con Telefe Bahía y explicó las “falsas” razones por las que cree que fue acusado su progenitor en la citada fecha. Con el deseo ferviente, en paralelo, de poder volver a encontrarse con él y recuperar el tiempo perdido. 

“Todo esto pasó en el año 2001, en aquel entonces mi hermana tenía tres años y yo tenía seis y en ese periodo mi madre hace la denuncia, en la cual en un primer momento fue por abuso y después se intentó que fuera por violación, pero la realidad es que para que sea por esto último había que probarlo médicamente y ambas, en este sentido no teníamos signos ni síntomas de haberla padecido”, describió.

En este sentido y, frente a lo manifestado por Mariana, la causa pasó a la carátula de "Abuso", basadas en las diferentes pericias psicológicas que les efectuaron a las niñas, en una época en la cual no existían los procedimientos como aquellos empleados por la Cámara Gessel para este tipo de casos. “Solamente eran en base a psicólogas privadas de parte de mi madre”, acotó. 

Cabe destacar que, en ese momento, Roberto Ceferino Rotilli, a quien defienden sus hijas atravesó un proceso judicial extenso que incluyó una recusación de parte de su abogado en aquella oportunidad, Rubén Diskin, a los jueces por desestimar una pericia psicológica a la víctima de los presuntos abusos perpetrados en el Barrio Patagonia. 

De acuerdo a denunciado por María, una de las hermanas a través de la red social Twitter, cuando las niñas volvían de la escuela escuchaban el relato, de boca de su madre, sobre los supuestos detalles del abuso que ambas habían sufrido. Tras escucharlo, debían repetirlo de forma mecánica para plasmarlo luego en la declaración. “Un mes antes del juicio ocurrió esto", dijo. 

"El juicio fue en agosto del 2007 y en esos días previos, mi mamá nos sentaba y nos hacía repetir todo lo que había pasado supuestamente y no nos podíamos equivocar porque no eran buenas las consecuencias. El ambiente en el que vivíamos con mi mamá fue un ambiente de mucha violencia y maltrato psicológico”, reveló Mariana.

En la misma línea señaló que el abogado de la mujer, le pidió que escribiera una carta de su puño y letra, en la que revelaba todos los argumentos de los presuntos hechos a los que fueron sometidas las dos niñas. Un escrito que selló la condena de su padre como única prueba del hecho, según lo entendido por una parte de la familia. “Yo hoy volví a leer esa carta y fue una de las cosas que a mí me hizo abrir los ojos porque realmente esa publicación no está escrita con el lenguaje de una niña de 12 años. Cuando uno es chico no tiene conciencia de lo que dice y la madre lo es todo en ese momento. Si ella te dice que digas algo es porque es así y uno puede manejar esa situación por la edad”. 

Ante la consulta de como fue el proceso para descubrir, lo que ambas hermanas entendieron como una manipulación materna, Mariana admitió que “fue muy de a poco”, en el cual advirtieron ciertos indicios en los actos de su progenitora y “bastantes incongruencias” expresadas en los testimonios de la causa. 

La carta que escribió su hija:

 "Él es mi papá Ceferino Rotili del cual nos separaron a mi hermana y a mi hace 17 años. No sólo de él, de mi hermano Matias, de mi abuela Mabel y de toda la familia de él... La mujer al lado de él en la foto es Andrea, su esposa, y una mujer que vale oro. Gracias a ella puedo decir hoy que mi papá está vivo", dice por la imagen que acompaña el escrito.


Ceferino Rotili, y su mujer Andrea



Todo empezó en el año 2001, con una denuncia falsa contra mi papá, por haber abusado de mi hermana y de mi. No es necesario entrar en los detalles, simplemente decir que en ese momento fuimos manipuladas, teníamos 6 y 3 años, y no sabíamos ni entendíamos que estaba pasando. La realidad es que dos nenas no tienen la consciencia suficiente para entender que es lo que estaba pasando y las consecuencias que ello traería. La "justicia", si se puede llamar así, nunca le dio a mi papá la posibilidad real de defenderse, llegando así al año 2007, en el cual fue condenado a 6 años de prisión en la causa "Rotili, Roberto Ceferino s/abuso sexual agravado". 

 "Él es mi papá, Ceferino Rotili, del cual nos separaron a mi hermana y a mi hace 17 años. No sólo de él, de mi hermano Matias, de mi abuela Mabel y de toda la familia de él... La mujer al lado de él en la foto es Andrea, su esposa, y una mujer que vale oro. Gracias a ella puedo decir hoy que mi papá está vivo", 

Por suerte y gracias a mucha gente que nunca dudo de él, logro irse y fue un prófugo hasta el día 12 de febrero de 2019, que nos enteramos que esta pesadilla ya había terminado. 

La foto en la que llora es de ese mismo día que él se enteraba que por fin es un hombre libre. Durante muchos años, crecí creyendo toda esta historia, a pesar de no tener recuerdos y, no sólo eso, los pocos que tenían con él eran todos lindos recuerdos, de un papá que adoraba a sus hijos. Finalmente, luego de buscar la verdad durante un tiempo, a veces, queriendo llegar a ella y a veces no, por lo difícil de la situación, el 29 de diciembre del año pasado fue el día donde todo se aclaró. En el momento sentí que el mundo entero se me venía abajo, después de todo, mi vida entera fue una mentira. La justicia no sólo condeno a mi papá a prisión, también nos condenó a mi hermana y a mi a vivir en un ambiente no apto para 2 criaturas, lleno de violencia y maltrato, no sólo físico sino también emocional. Y además de esto, lejos de todas las personas que nos amaban realmente. Hoy, 17 años después, todavía no pudimos reencontrarnos con mi papá y darnos ese abrazo después de todos estos años. Nadie nos va a devolver el tiempo perdido, todos los momentos que pasamos lejos.

En el momento sentí que el mundo entero se me venía abajo, después de todo, mi vida entera fue una mentira. La justicia no sólo condeno a mi papá a prisión, también nos condenó a mi hermana y a mi a vivir en un ambiente no apto para 2 criaturas, lleno de violencia y maltrato, no sólo físico sino también emocional.


 Nadie va a remendar todo el dolor, toda la angustia, sobretodo de él que durante 12 años tuvo que vivir escondiéndose. Lo que queda de acá en adelante nos toca reconstruir nuestra vida... Intentar recuperar todos estos años perdidos. No creo en la justicia después de todo lo que nos tocó vivir, si creo que todos deben saber la verdad. Mi papá es INOCENTE y en este momento estoy orgullosa de él y creo que es la persona más valiente que existe sobre este mundo. Si lees esto pa, gracias por nunca dejar de buscarnos, gracias por no dejar de amarnos, GRACIAS POR SEGUIR EXISTIENDO. A todos los que lean esto, les pido que antes de criticar sin saber, porque dudo que hayan vivido las situaciones de las que hablo, se informen. Y a los que quieran de alguna manera ayudar, les pido que compartan mi publicación para que todos, sobre todo en Bahía Blanca, que es lugar donde todo esto paso, sepan que él es INOCENTE". 

La condena
“El 29 de diciembre cuando terminé de leer el veredicto de su condena fue el día donde me di cuenta que era toda una mentira y lo confirmé todo hablando con mi papá, porque él a pesar de estar prófugo siempre se las arregló para saber que era de nosotros”, subrayó. 

La angustia de no comprender lo que ocurría, junto con la incertidumbre de la situación procesal de su padre y el “calvario” emocional y físico que alegaron vivir en su hogar, derivó en un escenario complejo de afrontar en edades tan susceptibles. Tal es así que María, su hermana, también en su perfil de Twitter que intentó suicidarse y tuvo que ser internada en una clínica neuropsiquiátrica. Lugar en el que tuvo la posibilidad de tener noticias acerca de su padre, a través de un saludo por su cumpleaños número 17 que el hombre le hizo llegar mediante una enfermera. 

“El 29 de diciembre cuando terminé de leer el veredicto de su condena fue el día donde me di cuenta que era toda una mentira y lo confirmé todo hablando con mi papá, porque él a pesar de estar prófugo siempre se las arregló para saber que era de nosotros”, subrayó. 


“De él tengo recuerdos muy lindos, siempre jugaba con nosotros, nos llevaba a pasear y una anécdota que siempre tuve presente y ahí es donde me di cuenta que algo andaba mal, fue cuando tenía seis años y me largué a llorar porque lo extrañaba y me quería ir a vivir con él. En ese momento mi madre me armó el bolso y me dijo que si me iba no volvería a verla nunca más y me dejó tirada debajo de su departamento”, recordó. 

En defensa de la imagen de su padre, Mariana sostuvo que “sufrió muchísimo” porque tuvo que vivir 12 años, en condición de prófugo de la Justicia y con el rotulo de una condena social que lo obligaba a evadirse de “todo el mundo, todo el tiempo”. “Mi papa vivió en Bahía Blanca un tiempo más, luego la empresa donde él trabajaba cerró, pero a él le ofrecieron trasladarlo a Chile y como necesitaba el dinero porque los abogados son caros y el tema judicial avanzaba aceptó irse allá. Esto es antes del juicio, después cuando salió la sentencia, el siguió afincado en Concepción, pero como él era un residente chileno no lo podían meter preso en aquel país hasta que llegó la orden de extradición”, dijo. 

En defensa de la imagen de su padre, Mariana sostuvo que “sufrió muchísimo” porque tuvo que vivir 12 años, en condición de prófugo de la Justicia y con el rotulo de una condena social que lo obligaba a evadirse de “todo el mundo, todo el tiempo”-


Rotilli logró anoticiarse un día antes de su condena y ante la convicción de sentirse inocente tomó la decisión de regresar, junto a su esposa de aquel entonces, al territorio trasandino. 
Con el pedido de extradición consumado, su hija relató que tuvo que vender un restaurant de su propiedad para esconderse de la justicia. Misión que tuvo la colaboración de un policía chileno, amigo suyo, el cual le anticipaba cada movimiento policial para que pudiera escaparse. 

En ese entonces, contó Mariana, que regresó hacia Argentina donde pasó varios años ocultando su identidad entre montañas, cabañas y pueblos, a la espera de un instante preciso en el cual poder volver a contactar en persona con sus hijas. “Ahora que nos enteramos que mi papa es libre y ahí fue cuando tomamos la decisión con mi hermana de hacer todo esto. Todos tienen que saber que es el inocente. Esto no es algo contra mi mamá, yo no quiero que pague ni iniciaría nada en la Justicia, es por él porque la gente piensa y lo ve como un abusador, algo de lo que sufrió mucho estos años”, justificó Mariana. 

Mientras tanto, según su hija, Ceferino “no puede creer que ya es un hombre libre”. Una idea que le costó aceptar, desde el ostracismo que tuvo que llevar como forma de vida para evadirse de las posibles miradas inquisidoras o de aquellos que pudieran alertar a las fuerzas de seguridad sobre su paradero. “Se escondió incluso de su esposa”, agregó. 

“El no corre riesgo de que lo vuelvan a detener porque la prescripción de su causa se decretó el año pasado, en octubre y se dictaron los oficios que hacen que caigan las ordenes de captura. Prescribió porque se cumplieron los plazos que tiene la ley para encontrarlo, más allá que para la Justicia él sigue siendo un abusador y eso no se lo va a borrar nadie a no ser que mi hermana y yo hagamos algo”, remarcó. 

Mariana reconoció que el tiempo perdido con su padre ya no se recuperará, sin embargo, se esperanzó ante la posibilidad de “construir para adelante” un nuevo escenario familiar. “Fue todo muy duro”, resumió. 

“El no corre riesgo de que lo vuelvan a detener porque la prescripción de su causa se decretó el año pasado, en octubre y se dictaron los oficios que hacen que caigan las ordenes de captura. Prescribió porque se cumplieron los plazos que tiene la ley para encontrarlo, más allá que para la Justicia él sigue siendo un abusador y eso no se lo va a borrar nadie a no ser que mi hermana y yo hagamos algo”, remarcó. 


En otro orden, la mayor de las hermanas valoró a la actual mujer de Ceferino, Andrea, de quien mencionó que lo sostuvo emocionalmente junto con su familia. A tal punto de evitar que se suicidara cuando llegó la orden de extradición a Chile, en la que lo citaban a comparecer ante la justicia argentina. 

También destacó que tuvo participación activa para propiciar la comunicación con sus hijas. “Cuando lo vea le voy a dar un abrazo interminable y creo que vamos a llorar mucho todos. Vamos a poder hablar, comer juntos. Me emociona de solamente pensarlo”, concluyó.

FUENTE TELEFE BAHÍA