Sociales

Visita de la Reina Margarita II

Un mundo nuevo con desafíos y oportunidades

21|03|19 10:51 hs.

El cónsul Eduardo Dam pronunció un discurso en el Salón Blanco, luego de las intervenciones del intendente Miguel Angel Lunghi y del vicegobernador Daniel Salvador. Habló en idioma danés y luego lo hizo en castellano. “Estamos profundamente agradecidos por su visita a estas tierras, donde se radicaron los primeros inmigrantes, que se agruparon en colectividades danesas en la zona de Tandil, Necochea, Tres Arroyos, entre otras”, afirmó. 


Se refirió a los pioneros y a la partida de su tierra “para descubrir nuevos horizontes. Encontraron un mundo diferente, lleno de grandes desafíos, pero también de oportunidades. Una pampa inmensa, tierras llanas y médanos. Con el paso del tiempo esos hombres y mujeres sentaron la base para la prosperidad que alcanzó la zona”. 

Dam mencionó que “el cultivo de la tierra, el trabajo duro y el compromiso con su comunidad” fueron características de los inmigrantes. Sobre la cultura y educación, señaló que “mantuvieron vivo su idioma, sus tradiciones, valores culturales, eligieron escuelas danesas e iglesias luteranas”. 

En sus palabras, recordó los “relatos típicos en cada casa, que transmitimos a nuestros nietos con el mismo entusiasmo que lo recibimos. Cantamos los salmos que nos enseñaron nuestros abuelos” y subrayó que “en la tierra del fútbol de Messi” la colectividad celebra cada buen desempeño de la selección de Dinamarca. 

De generación en generación, el legado continúa, y “muchos descendientes de esos pioneros estamos hoy reunidos aquí. En nombre de todos y cada uno de ellos quisiera expresar nuestro agradecimiento por esta visita memorable que estrecha aún más los lazos de amistad entre Argentina y Dinamarca”.

En la continuidad de sus reflexiones, observó que “en la actualidad estamos plenamente integrados. Existe un desafío de mantener vivas las costumbres y el idioma, pero al mismo tiempo hoy muchos argentinos aún sin ser descendientes de daneses muestran intereses en ir a Dinamarca para trabajar, estudiar y conocer su cultura”. 

Se vivió un día que “quedará grabado en nuestra memoria colectiva de la misma manera que aquella visita que nos hiciera su majestad en 1966, cuando aun siendo princesa nos honró con su presencia poco antes de anunciarse oficialmente su compromiso con el príncipe consorte Henry, de quien lamentamos su reciente partida”. 

Mostró gratitud igualmente con el príncipe Federico, porque “reconocemos en su interés un renovado compromiso en mantener y profundizar en el futuro los lazos que unen a nuestros dos países”. 

Elogió la importancia que le da Dinamarca al cuidado del medio ambiente, el desarrollo de energías renovables, la trayectoria destacada en educación, salud y la transparencia en las cuentas públicas. Como cierre de su discurso, invitó a los asistentes a ponerse de pie y realizar “nueve hurras” por la reina y el príncipe.