Sociales

Mariana Etchegaray

Ingeniera, docente, bombera y futura mamá

31|03|19 11:41 hs.

Ingeniera química, docente, bombera y futura mamá es como podríamos definir en pocas palabras a la vida de Mariana Etchegaray. Esta particular mujer claromequense cursó sus estudios primarios en esa localidad, hasta 5° grado; los siguió en el Colegio Nuestra Señora de Luján y la secundaria en el Jesús Adolescente de nuestra ciudad. Luego se vino a estudiar a Mar del Plata recibiéndose de ingeniería química. 


Mariana cuenta que "cuando me recibí tenía unos vecinos que eran bomberos en Sierra de los Padres. Ellos me invitaron, me metí, hice el curso de ingreso y acá estoy hace 13 años". Surge entonces la intriga de ¿por qué meterse a bombero? y para Mariana no tiene una explicación. 

Por eso cuenta que "cuando estaba en Tres Arroyos vivía con mi abuela en calle Gomila, a la vuelta casi de los bomberos. Yo escuchaba la sirena y salía a la vereda a mirarlos pasar. Luego papá y mamá estaban en avenida Rivadavia y yo también salía a la avenida a verlos pasar... años más tarde me enteré el por qué los bomberos circulan por ellas. Esto hoy lo imagino que algún chico debe estar mirando cómo pasa el camión de bomberos lo que cambia que ahora yo estoy subida ahí" cuenta sonriendo por su actualidad.


Mariana Etchegaray, al ser ingeniera química, está en el área de Materiales Peligrosos "y por gusto en la parte de Rescate Acuático” de los Bomberos de Sierra de los Padres


Inexplicable vocación
Para ella no hay explicación coherente ya que tampoco hay en su familia bomberos. Esto en esos casos es más que común por la tradición pero "no tengo una explicación lógica. Porque –cuenta- uno trabaja con el dolor del otro, es raro... sí muy raro. Cuando yo veía y escuchaba pasar el móvil me generaba algo dentro que no te lo puedo explicar. Aún ahora lo sigo sintiendo después de tantos años cuando me toca salir. Ahí voy adelante del autobomba y a cargo de gente. Sí porque yo tengo jerarquía, soy oficial de dotación". 



Por su preparación profesional Mariana está en el área de Materiales Peligrosos al ser ingeniera química y sus conocimientos "y por gusto estoy en la parte de Rescate Acuático". Esto lleva un entrenamiento también, para todas las especialidades las hay que hacer porque "en bomberos uno siempre está estudiando. En la semana tenemos día de capacitación y estudiamos salvo cuando estamos en servicio que no lo hacemos". 

Organización 
En cuanto a cómo contabiliza los dos aspectos de su vida Mariana dice que “mi profesión es la docencia, vivo de esto. Doy clases en Mar del Plata en colegios de allá. Sierra de los Padres es un cuartel muy atípico porque la gran mayoría de los bomberos somos marplatenses". 



La forma de organizarse por ello es que tienen las guardias programadas y cada uno está a cargo de ella. "Por ejemplo en mi caso que me tocan los viernes tengo que organizar las 24 horas y cuando salgo del colegio voy para allá. Y si en algún momento me convocan soy personal que me cuentan cuando salgo del colegio. Yo hago rotación de personal cuando salgo del cole a las cuatro o cinco de la tarde. Si tengo hora libre o disponibilidad estoy en el cuartel, todo momento que uno tiene libre está en el cuartel". 

Surge la intriga de cómo hace para trasladarse; Mariana contesta que lo hace "en colectivo o si no te ponés de acuerdo con un compañero para que te pase a buscar por donde estés". Algo muy loco porque de Mar del Plata a Sierras de los Padres hay 14 kilómetros, "son unos cuarenta y cinco minutos de colectivo. Pero bueno está todo muy organizado para hacerlo, es un cuartel atípico no como el de Tres Arroyos donde suena la sirena y tenés la gente. Acá cuando esto ocurre baja el personal de la Sierra más el que tenés de guardia en el cuartel". 



Mariana es ingeniera química, es docente, es bombero y ahora en pocos meses será mamá; algo que "ahora ha modificado lo mío porque mi tarea hoy es atender el teléfono y tocar la sirena. No salgo a los servicios; por ejemplo mañana viernes salgo 7.30 a la escuela de ahí paso a otra y salgo a las tres de la tarde y de ahí me tomo el colectivo y me voy a las Sierras. El sábado vuelvo para acá y un domingo cada cinco me toca guardia". 

Experiencias límites 
Después de estos trece años como bombero lo más lindo que le tocó vivir fue "que una nenita que había llevado después de un accidente me dijese 'no te vayas. No me vas a dejar...'. Siempre me toca que cuando hay chicos me mandan a mí porque como yo trabajo con ellos en la escuela tengo otra mirada. De todo lo que se vive uno siempre saca lo positivo; cuando se termina un incendio uno dice bueno ya está, se acabó…”.

En tanto que la más conflictiva que vivió fue "estar apagando un incendio en una de las rotondas de la entrada a Mar del Plata y en la vereda de enfrente se estaban tiroteando. Era complicado; después he vivido situaciones de riesgo pero vos estás preparado para eso". 

En el final le pedimos disculpas por haberla llamado tarde a su casa pero "había que tenido que ir a acompañar a una compañera que no estaba pasando un buen momento". Algo que demuestra que Mariana Etchegaray también es "bombero de la vida".  

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Una pareja…, “pareja”
Mariana hace doce años que está en pareja; "en realidad no estaba en los planes en buscarla ahí. Uno propone y el de arriba dispone" dice y vuelve a reírse. 


Junto A Víctor Hugo Cabral están más que en una “dulce espera” que lleva 4 meses de gestación


La forma en que se organiza su vida también es particular o cómo ella lo dice "es muy simple porque yo me junté con un bombero –Víctor Hugo Cabral-. Nosotros hemos tenido que salir un 25 de diciembre a mediodía y decirles 'bueno chau nos vamos hay incendio'. Es genial, esto no tiene una explicación". 

En muchos aspectos el que los dos tengan la misma profesión "es mucho más simple. Yo lo veo por los casos de los otros chicos y chicas que no es lo mismo mi caso. Ellos me dicen que 'para vos es más fácil porque venís de a dos'. Sí obviamente es más fácil a pesar que no siempre salgamos juntos. Para una pareja es muy difícil entender que el otro vaya a hacer lo vos que hacés". 

Es “humana” 
La situación extrema a pesar de ser los dos bomberos a ella siempre la inquieta porque "cuando Víctor está en un siniestro yo tengo como cualquier persona común los mismos miedos y angustia. A pesar de que estoy preparada cuando yo no estoy ahí todo es distinto..." dice mostrando que a pesar de su preparación es un "mortal común" como el resto. "Si a mí me toca estar en casa se me complica porque cuando yo no estoy presente me comporto incorrectamente. Vos sabés que no es fácil, cuando el riesgo es desconocido o cuando es familia no reacciono de la misma manera". 

Su vida de "casa" está formada por los dos hijos de Víctor: una mujer de 27, un varón de 21 y Black "el perro que es el de la foto que está en el agua. Es hijo de rescatistas también, un regalo de los bomberos de Villa Gesell. La nuestra no es una casa muy normal, digamos que no es común tenés de todo. Pero no es muy diferente de lo mío, siempre ha sido muy variado". 

Víctor es empleado municipal, actualmente destinado al cuartel de Sierra de los Padres por "unos incendios muy grandes que hubo. Y el intendente lo destinó ahí… a bomberos". 

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Sierra de los Padres, una dotación mitad y mitad
La particular situación de tener tanta presencia femenina en Sierra de los Padres no deja de ser notable; "tenemos una mujer que es comandante, una de las jerarquías más altas en esto. Nosotros tenemos una más que buena relación con los hombres, digamos que yo estoy más que acostumbrada. Imaginate que estudié en una facultad como la de Ingeniería que si bien ahora hay más mujeres en ese tiempo que yo cursaba era puramente masculina. A mí eso no me cambió mucho". 

La presencia femenina es más que notable porque casi la mitad de los bomberos de la dotación de Sierra de los Padres lo es de este sexo. La foto que nos envió cuando se celebrara el Día de la Mujer lo demuestra. Son "unas treinta" dice Mariana. "Hay veces que la dotación completa que sale a combatir un siniestro somos mujeres. Yo te mandé una foto en la que salimos y verás que todas éramos mujeres" señala indicando que más que una curiosidad se trata de una real vocación de servicio.