Sociales

Teatro Clown en La Casona

“La espera” que no desespera a Lalo Castellano

07|04|19 11:59 hs.

Orlando Lalo Castellano coordinó desde el viernes último hasta hoy -de 14 a 17 en el Centro Cultural La Casona- un seminario de "Teatro Clown - Terapia Intensiva". 


La actividad está organizada por Juan Videira García quien pensó en la posibilidad de aprender, compartir y conocer algo diferente. “Está bueno que podamos aprovechar a Lalo que es un gran artista y que a todos los que nos interesa podemos aprender de él”, explicó Juan. 

El seminario culminará hoy con la obra "La espera" con guión de Lalo Castellano que se realizará en el espacio Casa Keh en San Lorenzo 253 y será "a la gorra". Es el último trabajo de Castellano, teatro Clown, sin texto hablado con lenguaje corporal y toca el tema de “la espera como el lugar de frustración”. 

Motivó la obra “unas semanas que estuve esperando algo, entonces dije: ¿Para qué estoy poniéndome yo en este lugar? Y fue cuando mi amigo Lázaro que estudia analista y le encantó el tema, así que con eso armé la función”. 

En el seminario se trabajó con diferentes herramientas teatrales "Accionar desde lo neutro. Construir un cuerpo escénico. Mecánica del no ser". Del taller Lalo dijo que “es un devenir de mucho ejercicio sobre el escenario de todos estos años de práctica, trabajo, teorías”.

Aprender y enseñar 
Tres Arroyos fue su cuna teatral hace 18 años y sus maestros Mauro Molina, José “Pepe” Guevara y Berta Villanueva. “Fueron quienes me impulsaron, luego hice teatro under y teatro clown”. 

El lenguaje desde el cuerpo lo hizo desarrollar seminarios diversos con temáticas como “accionar desde el neutro” es como el comienzo, ese momento, lo que en la música sería la clave musical. “También planteo que hay que tratar una diferencia que se hace visible en el escenario, el cuerpo de tu vida social y familiar no tiene que ser el mismo del que subís a escena. Hay que construir que trabajar. Diferenciar y el que sube al escenario no tiene que ser el mismo cuerpo”.

La idea de la actividad que llevaron a cabo desde el viernes en La Casona fue plantear al espectador un lugar de ficción y sobre eso versó parte del seminario que llevó adelante Lalo Castellano. “Entender que no vamos a hacer siempre a la misma persona o la misma construcción. Quienes no trabajaron su cuerpo escénico se frustran desde un lugar en el que creen que la persona que sube es real, cuando no es así”.

“La vida se mide de frustración en frustración”, según teorizó Lalo, “siento que si después de una frustración no querés subir al escenario puede ser porque no tuviste herramientas o recursos para trabajar el cuerpo escénico”. 

Otra enseñanza que dejó fue “la mecánica del no ser, un lugar de muchas posibilidades”. Trabajó desde la base de no ser porque explicó “sino qué posibilidades tenés de representar a quién no sos y poder hacerlo. Para eso hay que generar un montón de cosas del cuerpo de la mecánica del no ser y elegir cosas que te lleven al personaje”. 

El objetivo del seminario fue poder enseñar todos esos mecanismos y herramientas bajo otros conceptos de estiramientos, biomecánica, cómo usar el cuerpo correctamente sin dañarse, respiraciones. La actividad estuvo dirigida a todo el público que de alguna manera “se planta frente a un público, aun en la vida común, en lo cotidiano”.  

Lalo 
Lalo vende sus comidas caseras en bicicleta, “me gusta la idea de llegar al proletariado”, expresó el actor que siguió, “posibilita entender los roles que las personas tienen en la calle y especialmente llegar a todos”. 



Considera la cocina como una herencia familiar, “mi vieja es cocinera, mi hermano chef”. Fue artesano, actor under, clown, pasó por muchos lugares que le gustan y que tiene que ver con la creatividad, hasta que el libro “Los apuntes de cocina de Leonardo Da Vinci” llegó a sus manos y fue inspirador para él y lo giró hacia ese rumbo. 

Actualmente vive en Córdoba, lugar al que llegó hace unos meses y en el que se piensa quedar a vivir trabajando en el Centro Cultural haciendo asistencias técnicas de teatro, también en la Escuela Especial. “El teatro clown es una muy buena forma para rescatar el ridículo y lo subo al escenario y hago que te veas. El arte es un mediador para verme y que se puedan ver, como lo es la música y la pintura o el arte en general”. 

A Lalo le encanta el “vamos viendo, ¡mirá si me creo que soy docente! Me di cuenta que no enseño porque al enseñar aprendes. Quiero ser cocinero, artesano y hasta agricultor. Tengo la idea de tener un negocio donde la huerta esté al lado y poder hacer las comidas con lo que salga de ahí”. 

Es curioso, tanto que actualmente estudia violín con un maestro que vive entre las sierras, “tiene una técnica especial que aprendió en Europa y me la trasmite”, manifestó el actor. 

Juan
Juan Videira García se describió, “soy un poco Lalo pero con un trabajo fijo. Estoy muy ligado a la comunicación, hace diez años que toco el teclado, con Gustavo Sabatini tenemos Estado Pragmático. El teatro me intriga y me apasiona, por lo que quiero seguir creciendo en eso, así también en hacer radio”. Siente que organizar y generar este tipo de seminarios es “positivo para otras personas y para uno mismo”. 



Juan y Lalo, cada uno desde su lugar, ofrecieron herramientas para poder subirse al escenario y no frustrarse, además de crecer en lo personal y en lo artístico.