Sociales

Entrevista a Lorena Miranda

“Estoy ansiosa por cantar en Tres Arroyos”

27|04|19 20:46 hs.

Lorena Miranda se prepara para volver a cantar ante el público tresarroyense. “Estoy ansiosa porque hace mucho tiempo que no voy”, dice en el inicio de la entrevista telefónica con La Voz del Pueblo. El sábado 25 de mayo a las 21, junto a Natalia Lara y Melisa Morales, presentarán el espectáculo “Tres de Oro” en el teatro de la Escuela 1. 


Señala que tiene expectativas por este encuentro que le permitirá “compartir con Natalia y Melisa el escenario. Ellas también han pisado un estudio de televisión con un programa de tanta trascendencia (por “La Voz Argentina”). Me encanta la experiencia de volver a estar con gente copada”. 

Una característica en común de las tres, es que tuvieron una participación muy positiva en programas de televisión populares. Lorena Miranda fue finalista de “Cantando por un sueño” en 2006, en la pareja de canto que conformó con Rodolfo Ranni; se impuso en los votos del jurado pero el público consagró con su decisión a Iliana Calabró y Ricardo Rubio. “Fue una experiencia muy linda. Conocí a mi esposo, Fernando Costábile, y formé una familia. Es mi marido y el papá de Dulce, mi segunda hija”, afirma con satisfacción. 

Luego de brillar en la televisión, intervino en la comedia musical “Pasión bohemia”, dirigida por Valeria Lynch; y durante tres años consecutivos, actuó con Rodolfo Ranni en Termas de Río Hondo, Santa Fe y Santiago del Estero. “Teníamos nuestro lugarcito en Casino del Sol. Hacíamos lo mismo que en Cantando”, recuerda.

“Mis hijos llevan la música en la sangre. Seguirá de generación en generación, siempre con humildad y haciendo las cosas bien”


En 2010 se radicó en Mendoza, provincia de donde es oriundo Fernando Costábile. “Vinimos en familia. Nunca dejé de trabajar. Soy una mujer tan cómoda en todo sentido, nunca levanto el teléfono para pedir trabajo, pero gracias a Dios se abrieron las puertas en Mendoza de una manera increíble”, valora. 

Desde entonces, se desempeña como profesora de canto, mientras que a partir de 2014, todos los sábados brinda un show en Devas Bar del Hotel Sheraton. Además es una de las vocalistas del grupo de jazz Sparkling Big Band, que también integra su esposo. 

En un repaso de sus actividades, manifiesta que “nunca dejé de trabajar. Por ahí no se conoce mucho, porque no soy de subir nada a las redes sociales. Soy anti Facebook, anti Instagram. Pero todas las semanas y fines de semana trabajo”. 

El director de Sparkling Big Band es Juan Pablo Molisanti, de 38 años de edad y reconocido por su capacidad como conductor de orquestas. Lorena Miranda lo elogia y expresa que “me siento honrada de trabajar con él”. En forma paralela, la cantante tresarroyense integra una banda que es convocada para tocar en bodegas mendocinas.

El regreso 
“Tres de Oro” es una producción de José Luis Rodríguez, quien acompañó a Lorena Miranda en distintas etapas de su carrera. “Él fue mi mentor –indica-. Una persona que confió en mí, no me prometía mucho en su momento, me decía toda la verdad, fue un compañero y consejero, puse toda mi confianza en el sentido de que hiciera con mi voz o con mi talento lo que quisiera, a ese punto”. 

Observa que “es más mi amigo que productor, es una persona a la cual quiero muchísimo. Siempre está al lado mío, es incansable y muy humano, cualquiera hace migas con él”. Confiesa que con Natalia Lara y Melisa Morales “tenemos nuestro grupo de Whatsapp, eso nadie lo sabe”. Y sonriendo, cuenta que “hablamos de cosas que nos pasan, incluso de cocina, nos reímos muchísimo. A veces el que nos pone un poco en vereda es José Luis, que está en el grupo, con tres mujeres se vuelve loco”. 

Sobre el concierto previsto en Tres Arroyos, anticipa que el sábado 25 de mayo se va a poder apreciar en la Escuela 1 “un show ecléctico, vamos a pasar por diferentes géneros musicales. Me considero muy dúctil. Creo que las tres podemos cantar tango, boleros, jazz. Yo me dedico en Mendoza más que nada al jazz, tuve que aprender inglés y prepararme mucho”. 

Volverá a verse con su familia y los amigos entrañables de nuestra ciudad. “Cada vez que voy, más allá de que uno lo vea como un laburo porque cuesta obviamente dejar mi esposo e hijos con todo preparado para ir allá, sé que están mis padres y mis hermanos esperándome con todo su afecto”, sostiene.

Sus visitas son habitualmente anuales: “Los veo una vez por año cuando puedo viajar, es muy emocionante para mí pisar mi Tres Arroyos querido”. 

“Puedo traer todos los días el pan a mi casa, tener una familia preciosa, una casa hermosa. Eso es para mí el éxito”


Las alas 
En los inicios de la carrera artística, no pensaba ni imaginaba el camino que iba a recorrer. “Pensé que solamente intervendría en el certamen. Si yo hubiera pensado que iba a estar frente a tanta cantidad de televidentes, no sé si me hubiera animado a participar en ese programa –reconoce-. Me anoté como quien ve si saca un número en una rifa, cuando me llamaron yo tenía en ese momento a Felipe de cuatro años, tuve que dejarlo con mis padres para poder ir. Uno nunca sabe dónde te va a llevar esto de cantar”. 

Entiende que es fundamental “desplegar las alas y volar. Así lo hice, siento que todavía no aterrizo. El techo lo pone uno, es algo de ida en mi caso, no porque me crea mejor”. Más que la fama, a la que define como “efímera”, siente que es importante haber logrado el éxito. “Puedo traer todos los días el pan a mi casa, tener una familia preciosa, una casa hermosa. Eso es para mí el éxito”, describe. 

Con énfasis, plantea que “cuando te ponés como meta más que nada vivir y amar lo que hacés, no hay nada más importante”.


Lorena Miranda se muestra feliz por su familia, la carrera artìstica y la posibilidad de volver a cantar en nuestra ciudad


Las nuevas generaciones siguen sus pasos o al menos, un sendero parecido. Habla de sus hijos: “Felipe tiene 17 años, ya puede dirigir un coro si quiere y va a seguir formándose en esta disciplina en la universidad; mi hija Dulce, tiene 10 años. Estudian música desde tercer grado, leen partituras. Lo llevan en la sangre, seguirá de generación en generación, pero siempre con humildad y haciendo las cosas bien, respetando no solamente al público sino a nosotros como personas primeramente”. 

Se muestra “muy feliz por mi familia” y manifiesta que “mi techo viene a ser el primer piso para ellos. No es que me quiera proyectar en mis chicos, pero si dejarles el camino allanado para que cuando empiecen la carrera lo hagan de la mejor manera”.

En el cierre de la conversación, comenta una frase de Rodolfo Ranni y vuelve a sonreír. “Me dijo una vez que yo iba a ser famosa el día que la gente escuchara mi voz, no me viera y dijera es Lorena Miranda. Tuve la experiencia de vivirlo en un negocio en Mendoza, alguien escuchó mi voz y afirmó ‘es Lorena Miranda’. Exclamé ‘listo, soy famosa’. Uno a veces cree que ser famoso es llenarse de guita, pero la fama te la da la gente, la que te escucha, te sigue y te alienta a seguir adelante”.