La Ciudad

Día del Repuestero

“El que viene acá se lleva una solución”

28|04|19 12:01 hs.

“Nosotros tratamos de que el cliente que venga se lleve una solución, no un nuevo problema porque no encontró lo que vino a buscar. Por eso tenemos de todo, y por eso es muy raro que un cliente se vaya con las manos vacías. En el 99% de los casos le damos la solución”, explica Walter, el hermano menor de Rubén. 


Los dos son hijos de Manuel. Los tres son Gejo, el apellido que en Tres Arroyos es sinónimo de repuestos. “Nosotros nos enfocamos en el servicio. Y realmente es muy importante el servicio que brindamos, por el amplio horario y por el enorme abanico de artículos que tenemos, que no lo tiene cualquiera acá en Tres Arroyos”, agrega Walter.

“Hoy hacemos el esfuerzo para mantener todo el stock que tenemos, que es muy importante. Y no estamos especializados en una cosa sino que abarcamos muchos rubros. Tenemos dirección, suspensión, frenos, amortiguadores y motor”, completa.



Don Manuel 
El que tiró la primera piedra (el primer repuesto sería en este caso) fue Manuel allá por 1965, que arrancó con la venta de aros de pistón. Pasaron los años y empezó a compartir el mostrador con sus hijos Rubén y Walter. Manuel falleció en 2000, pero su legado nunca perdió vigencia y el comercio familiar ubicado en Dorrego al 500 es un referente en el rubro. 

“Son muchos años los que llevamos en esto. Yo estoy desde los siete y mi hermano desde los nueve, y hoy trabajamos con los hijos de los clientes con los que empezó mi padre”, cuenta con orgullo Walter.

“Esa fidelidad nos da mucha satisfacción”, completa. Don Manuel arrancó con la venta de aros de pistón en Tres Arroyos y toda la zona. En los comienzos, sus hijos lo ayudaban el tiempo que les permitía el colegio, una vez que finalizaron los estudios, los dos se metieron de lleno en el negocio y llegó la hora de la expansión. 

La crisis 
“En tantos años crisis hemos tenido muchas. Así que no es algo que nos genere mucha preocupación. Gracias a Dios nosotros siempre tenemos trabajo, si bien es cierto que un poco aflojó. El tema es poderse mantener, no hacer cosas raras”, comenta.

Los Gejo no pasan grandes sobresaltos pese al contexto porque además de estar en Tres Arroyos pisan fuerte en la zona: “Mi papá fue el que empezó viajando y el trabajo lo continuó mi hermano. Así que hacemos Coronel Dorrego, Guisasola, Oriente, Copetonas, San Francisco, Claromecó, Gonzales Chaves, La Dulce, De la Garma y Benito Juárez”. 

Cuando Rubén sale a la vender a la zona, la mujer de Walter, que es la que lleva todo el papelerío, le da una mano también en el mostrador. 

En una clara prueba del amor que le tienen a su trabajo, Walter asegura que ni él ni su hermano se han tomado vacaciones nunca. Tampoco lo había hecho Manuel, quien recién empezó a salir cuando sus dos hijos le insistieron para que lo hiciera.