Sociales

Quintino Cinalli

“Soy un aprendiz de la música”

04|05|19 19:16 hs.

Texto y fotos Horacio Arbasetti

La vuelta de Quintino Cinalli a Tres Arroyos no pasó desapercibida. El excelente percusionista -luego del concierto que brindara junto a músicos locales en La Casona y el taller de rítmica- se hizo un momento para charlar con LA VOZ DEL PUEBLO. 

Quintino es una persona afable, directa y en muchos aspectos de una sola pieza. Al hablar con él pareciera que lo está haciendo frente a alumnos y oyentes. Es franco y sincero en sus conceptos y en muchos tramos de la charla siente hasta vergüenza de su rica trayectoria. 

Al hablar de esta nueva experiencia cuenta y recuerda que “esto en Tres Arroyos lo arrancó Facundo Medina. El crecimiento que ha tenido la percusión en esta ciudad es impresionante, hasta hay escuelas aparte del Conservatorio. Esta es mi segunda visita formal, con mis cosas. Yo había venido con Lito Nebbia alguna vez, te estoy hablando de hace diez o doce años atrás”. 


Quintino Cinalli en su ambiente, con partituras y batería


Se muestra tan entusiasmado con esta experiencia que promete que para la próxima “vamos a hacer un teatro” por la convocatoria que tuvo estos dos días. Cuando le decimos de la población de Tres Arroyos se muestra asombrado porque “yo soy de Venado Tuerto (Santa Fe) que es más grande y pasan menos cosas que acá. Tienen una movida muy grande ustedes. Es una cuestión de gestión y de tener ganas, las dos cosas –la parte municipal y los músicos-, hay que ponerse las pilas y organizarse”.

Experiencia
Lo del concierto en La Casona, con músicos locales, es algo que Quintino hace mucho últimamente, “mando las partes primero, sacan el disco y cuando llego es algo emocionante. La música mía va mutando, va sacando nuevos ritmos. Hasta me atreví a tocar con las placas, increíble, aparte estos profes tocan bárbaro. Son experiencias desafiantes porque voy a lugares y no sé con qué me voy a encontrar. Por suerte es fantástico, hay buenos músicos hoy en día en todos lados”. 

Se siente feliz por este tipo de cosas, máxime que su recorrida por el interior del país lo ha llevado a varias provincias con este mismo resultado. Refiriéndose a esto aclara que “es mucho más gratificante por tratarse de un percusionista. Porque un pianista, un guitarrista, un cantante ni hablar, pero para un percusionista es muy difícil tener aceptación. Porque la gente con la batería asocia con ritm,o pero generalmente los aplausos se los lleva otro”, señala con su sincera franqueza.  

Enseñar aprendiendo 
Hablando de lo que es el dictado del taller hay muchas palabras que marcan la personalidad de Quintino Cinalli y esto se demuestra en la sinceridad con la que se refiere a las diferentes cuestiones que le tocan enfrentar en cada una de sus clases. 

“Humanizar, “desmitificar”, “ser sincero” y “reconocer cuando te equivocás” son algunas de las cosas que se dan en reiteradas veces cuando Quintino habla del dar un taller. “Esta es una forma de acortarle el camino a quien se está iniciando. Un gran músico siempre me decía que la música ‘o es muy fácil o es imposible’. A mi eso me quedó –dice riéndose-, yo era muy chico y no lo entendía, pero con el tiempo me dí cuenta de la razón que tenía”. 

Comentando las formas de enseñar y los diferentes métodos, Quintino marca que “vos tenés que ver por dónde entrarle a quien está aprendiendo. Yo tuve la suerte de tener profesores muy abiertos, fueron gente bondadosa pero recta y eso hace falta hoy, que todo va muy rápido”. 

En todo momento refleja su simpleza en las cosas porque para él “yo humanizo lo que para otros es una cosa muy retorcida, la música. Entonces lo llevo al plano, al llano y ya está”. 

Comenta algunas experiencias didácticas vividas en nuestra ciudad como desafiantes. Porque a veces “los chicos son los más atrevidos. Uno me preguntó: ‘Che Quintino qué es el swing’… yo le contesté que es tenerlo, como el amor o como un beso porque si no lo das no sabés. Y al pibe le encantó, mirá la pregunta que me hizo, algo que generalmente los más grandes no se atreven a hacerla”. 


Fotos y texto Horacio Arbasetti


Andar por el país 
En su actual camino hizo provincias como Tucumán, Salta, Jujuy; hace dos años que está llevando este recorrido, acercando su música y posicionando su nombre. Reconoce el crecimiento que ha tenido la percusión a nivel popular porque es comunitaria. 

Una cosa “humana, distinta, porque con otros instrumentos siempre es mano a mano con la profe. Con la percusión siempre se arma un bloque de gente que es multiplicadora, además de ser muy rítmica”. 

Los encuentros como este, llevado a cabo días atrás en nuestra ciudad a Quintino lo “incentivan. Por ejemplo, estudiar piano o las placas. Cuando veo a otro tocarlo me prendo y pienso por qué no hacerlo. Yo me nutro mucho, la verdad es que soy un aprendiz de la música, voy escuchando otras gentes y digo ahh… No dejo de ser un aprendiz, el día que sienta que se todo ahí me paro. Pero mientras siga teniendo ese fuego interno yo lo hago…”. 

Así de simple y sencillo es hablar con Quintino Cinalli, un músico que en cada reflexión marca que en la vida hay que seguir aprendiendo.