Policiales

Investigan caso de gatillo fácil

Crece el reclamo de justicia en San Miguel del Monte por la muerte de cuatro jóvenes

22|05|19 11:06 hs.

Cientos de vecinos se movilizaron ayer en la localidad bonaerense de San Miguel del Monte, en la ruta 3, para pedir Justicia por la muerte de cuatro adolescentes que murieron cuando el auto en el que viajaban impactó contra un acoplado en un confuso accidente a partir de una persecución policial, y se investiga si el hecho ocurrió en el marco de un caso de gatillo fácil. 


El vehículo era conducido por un joven de 24 años, que falleció en el acto, y en su interior viajaban otros cuatro chicos, de entre 13 y 14 años, tres de los cuales murieron y una adolescente se encuentra internada en grave estado. 

El hecho, que ocurrió durante la madrugada del lunes en la Colectora 9 de Julio a la altura del kilómetro 111 de la Ruta 3, generó una fuerte conmoción local, ya que se investiga si los chicos escaparon asustados luego de que la Policía comenzara a disparar contra los autos.

A raíz del hecho, el comisario fue desplazado y la Fiscalía ordenó pericias sobre las armas de los efectivos. "No me voy a bajar de este reclamo porque son nuestros chicos", dijo la intendenta local, Sandra Mayol, quien decretó tres días de duelo, pidió respeto por las cinco familias y entregó al fiscal las imágenes de las cámaras de seguridad.

"Es muy dudoso", admitió sobre el hecho. Ayer, Mayol viajó a La Plata para reunirse con el jefe de la Policía bonaerense, Fabián Perroni. "Estamos esperando que la justicia resuelva y la gente que sepa o haya visto algo que se acerque a la Fiscalía porque es más que importante que tengamos pruebas para saber que pasó en esa madrugada", agregó la intendenta. 

Según las primeras versiones, el hecho se desencadenó cuando un vecino llamó al 911 para denunciar la presencia de un auto sospechoso en el barrio Montemar, sobre la costanera, cercano a la laguna de la ciudad Monte. El vehículo era un Fiat 147 blanco en el que iban los cinco jóvenes. 

De acuerdo a testigos, un móvil se acercó y comenzó a seguirlos a baja velocidad y pocas cuadras después un segundo patrullero los encerró obligándolos a detener la marcha. Allí, un policía habría dado la voz de alto y bajado con su arma desenfundada, señalaron allegados a las víctimas, momento en que el 147 escapó a toda velocidad, dando paso a una persecución por las calles de la localidad bonaerense. 

Todo terminó cuando el Fiat impactó al llegar a la Ruta 3 con el acoplado de un camión perteneciente a una empresa de Olavarría, que se encontraba detenido en la colectora, a la altura del kilómetro 111. El auto quedó literalmente dividido en dos partes, que terminaron a 50 metros una de la otra. 

En medio del estupor por el accidente fatal, trascendió una imagen del momento de la persecución en la que se ve al Fiat siendo perseguido por la camioneta de la policía y una silueta asomada a la ventanilla, por lo que se investiga si los efectivos habían disparado contra el auto. 

No obstante, la versión policial indicaba que el oficial no se asomó con un arma, sino con una linterna para alumbrar la patente, aunque la zona está bien iluminada. "Las luminarias son todas led", dijo Mayol. "Es muy dudoso", sostuvo.

A partir de las imágenes, y por pedido de la Fiscalía N°1 de Cañuelas, fueron incautadas las armas de los uniformados para ser periciadas y estas fueron entregadas con sus cargadores completos. 

Los familiares, amigos y vecinos que marcharon ayer hicieron circular un comunicado en el que afirman que "el choque se produjo luego de que la policía llevara adelante una desmedida persecución y abriera fuego sobre el auto". 

En ese sentido, agregaron que "la versión declarada por la policía habla de un supuesto llamado al 911 para denunciar al auto y de una persecución al mismo sin tiros de por medio", pero que "la fiscalía a cargo ya cuenta con pruebas contundentes que desmienten esta versión (no hay registros de ningún llamado al 911)". (DIB) MCH