Interés General

BIOGRAFIA SOBRE UN HEROE DE GUERRA TRESARROYENSE

Misión final

22|05|19 23:20 hs.

“En cada misión me olvido de mí, y me entrego a mi patria. Ojalá Dios me premie con volverlos a ver”. Esa es la frase con la que el héroe tresarroyense de la Guerra de Malvinas, Héctor Ricardo Volponi, se despidió en una de las cartas que le escribió a su mujer, a su hija Soledad y al nuevo integrante de la familia que venía en camino. 


Un día como hoy, pero hace 37 años finalmente encontraría la muerte en medio de una de las cinco misiones que cumplió durante el conflicto del Atlántico Sur. 

Este y otros detalles comenzaron a enriquecer una obra biográfica que Ignacio García de 22 años de edad, comenzó a desarrollar para sus estudios del 4to y último año del Profesorado de Historia que cursa en el Instituto Superior de Formación Docente y Técnica Nº 167. 

En una visita hecha ayer a LA VOZ DEL PUEBLO, Ignacio contó que ansía terminar su carrera junto con la investigación dedicada a conocer al héroe nacional de guerra. Y para ello puso en marcha desde agosto de 2018 un trabajo que hasta el día de hoy lo llevó a mantener una serie de ricas entrevistas. 

Fue en el marco de la cátedra de Investigación Histórica II que decidió abordar la temática Malvinas a partir de las experiencias de los ex combatientes de la ciudad, como un proyecto “malvinizador”. 

“Como vi que era un tema complejo para poder cubrirlo íntegramente en uno o dos años, decidí enfocarme en realizar una obra biográfica del teniente primero –caído- Héctor Ricardo Volponi”, contó. 

 Entonces decidió investigar sobre la vida de Volponi “para que la ciudad tenga conocimiento de quién era, sino nos quedamos con que era un militar más, y no fue así”, afirmó Ignacio entregado enteramente a poder contar cómo fue como persona, como compañero y como aviador. 

Fue en el mes de agosto del año pasado cuando decidió llevar adelante ésta tarea, y a partir de lo cual ha logrado sumar a su trabajo el testimonio de familiares, compañeros y amigos. 

 Su investigación –que sigue en curso- suma las voces de “su esposa María Inés Rico, su hijo Ricardo Volponi quien siguió los pasos de su padre y es aviador de la IV Brigada Aérea en Mendoza, con amigos como Mario Guzmán, y distintos compañeros de la VI Brigada Aérea de Tandil, como mecánicos y los instructores de vuelo Roberto Huemuljanett, Carlos Moreno; que estaba al mando de Volponi y Carlos Napoleón Martínez, entre otros”. 

Mientras transita el primer segmento de su trabajo logró poder tener una firme idea de “cómo era como persona, como piloto, qué ideales perseguía y cómo fueron sus últimos minutos”. 

Extraordinario 
“Me han dicho que era una persona extraordinaria porque en los momentos más difíciles sabía cómo alegrar a todos; Mario Guzmán me contó de los vuelos que practicaba cuando salían de Tandil y pasaban rasantes hacia Claromecó donde volaban a 10 o 15 metros del mar. A la vuelta le pedía al jefe si podía hacer las maniobras que realizaba cotidianamente, entonces pasaba en un vuelo rasante sobre la avenida Güemes porque ahí vivían sus padres; y luego volvía a su formación”, describió.   

Entregado 
Ignacio pudo saber también que lo recuerdan como carismático y valiente. “Su esposa y compañeros coincidieron en destacar que para él primaba la patria por sobre su vida, que no le importaba morir, si lo hacía por una causa justa”. 

Y según confió Ignacio esto mismo se encuentra reflejado en la carta que le escribió a María Inés Rico al día siguiente en que muriera su compañero de habitación. En ese escrito decía que “en cada misión me olvido de mí, y me regalo a la patria. Ojalá Dios me premie con volverlos a ver”. 

Soldado 
Como soldado fue calificado como un “extraordinario piloto de caza”, que reunía todas las cualidades para ser un Halcón por su temperamento y reflejos.  

Quinta misión 
El 23 de mayo tiene una particularidad, según cuenta Ignacio. Y agrega que “todos la conocen como a la única que hizo. Pero ese día participó en dos, y en total hizo cinco durante la guerra”. 

 Entonces comenzó a repasar cada una de las intervenciones de Volponi en la Guerra de Malvinas. “La primera fue el 1 de mayo, durante lo que fue conocido como el ‘bautismo de fuego’; para la segunda hizo una cobertura aérea; en la tercera con Carlos Moreno y Napoléon Martínez participan de un ataque en el estrecho de San Carlos a una fragata; y el 23 de mayo haría una cobertura aérea que no se pudo concretar, entonces volvió a base donde le destinaron como nueva tarea –la que sería su última misión- atacar buques que se encontraban en el estrecho de San Carlos”. 

El estudiante del Profesorado de Historia indicó que “esa misión que no pudo ser llevaba a cabo, tenía como nombre ‘Puñal’. Debían participar tres aviadores: Carlos Moreno, Carlos Napoleón Martínez y Héctor Ricardo Volponi. Por una falla de su Mirage, Moreno no pudo salir. Y la operación se hizo con dos unidades, sin radar, ni abastecimiento en vuelo por lo que no podía volar a velocidad supersónica, el combustible no les iba a alcanzar para completar el trabajo. Durante el despliegue Napoleón Martínez lo pierde de vista, y Volponi fue interceptado por un Harriet conducido por el aviador británico Martin Hale, quien disparó un misil con el que su Dagger C-437 se quebró en dos partes que cayeron a tierra sobre Bahía Elefante”.  

La pregunta 
Entre las preguntas que aún no tienen respuestas para su investigación, Ignacio García seguirá indagando para conocer qué pasó verdaderamente con los restos del héroe de guerra. 

 Dijo además que aún no decidió si además de hacer la biografía para el profesorado, hará finalmente una publicación íntegra de ese trabajo, para que quede a mano de los tresarroyenses como un documento histórico de un héroe nacional, nacido y criado en nuestra ciudad.