Policiales

Mejora el policía más grave

Tiroteo entre policías en Azul: peritan armas e investigan quién disparó primero

12|07|19 18:34 hs.

La Justicia de Azul secuestró las pistolas de ocho policías involucrados en el tiroteo entre efectivos federales y bonaerenses en esa ciudad, en el que dos oficiales resultaron heridos de bala, e intenta determinar a partir de pericias, testigos y el análisis de videos de cámaras de seguridad quién disparó primero, informaron este viernes fuentes judiciales. 


El fiscal a cargo de la causa, José Calonge, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) de Violencia Institucional de Azul, ordenó que los peritos de Gendarmería Nacional secuestren y periten las pistolas de los ocho policías que ayer estuvieron en el tiroteo e intenten determinar quién abrió el fuego.

"Algunas de las armas son de los efectivos de la Policía Federal, otras de los de la DDI y otras de los policías de un patrullero que estaba en la zona e intervino al escuchar los tiros. No todos dispararon, pero la certeza la tendremos con los peritajes balísticos", dijo una fuente judicial.


La cámara de seguridad de la estación de servicio


Examen in situ 
El fiscal Calonge se hizo presente el jueves -junto a funcionarios de la Fiscalía a su cargo- en el lugar donde el tiroteo se produjo. Horas más tarde, al playón de la estación de servicio llegaron también efectivos de la Gendarmería Nacional, provenientes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y de Balcarce, quienes fueron convocados para intervenir en lo ocurrido. 

El personal de Gendarmería tuvo a su cargo realizar las primeras pericias en el lugar donde el tiroteo se produjo. Sobre el piso del estacionamiento podían observarse las balas. Además, en el Ford Focus en el que andaban los efectivos de la Federal, sobre el costado izquierdo del rodado, a simple vista había al menos dos impactos de bala. 

En ambos casos, tiros que perforaron de lado a lado las puertas delantera y trasera izquierdas del Focus. El tiroteo fue captado por diferentes cámaras de seguridad que están instaladas en la estación de servicio. Esos registros fílmicos han sido incorporados ahora como una prueba de fundamental importancia a la causa penal.

Mejora el policía más grave 
En cuanto al estado de salud de los policías baleados, las fuentes indicaron que el teniente primero de la DDI de Azul Diego Coronel, quien presentaba el cuadro más grave, ya que fue baleado en el estómago y en un glúteo, continuaba en terapia intensiva pero "estable". 

El otro herido, el cabo de la PFA Sergio Ferreira, recibió dos balazos, uno en la rodilla derecha y otro en el tobillo izquierdo. En tanto, los dos policías federales que acompañaban a Ferreira continuaban demorados hasta que se establezca cómo sucedieron los hechos. 

Posteriormente, se evaluará si corresponde tomarles declaración testimonial, informativa o indagatoria, dijeron los voceros. La clave de la pesquisa es determinar qué hacía cada grupo de policías y por qué se dio la confusión del tiroteo.

Enfrentamiento 
El hecho ocurrió cerca de las 8 de ayer, en una estación de servicio YPF situada a la altura del kilómetro 301 de la ruta nacional 3, en Azul, a unos 300 kilómetros de la Capital Federal. Allí, se produjo un enfrentamiento entre efectivos de DDI Azul y de la delegación que la PFA tiene en esa ciudad bonaerense, quienes estaban en sus respectivos autos de civil y sin ningún tipo de identificación siguiendo a un camión.

Algunas fuentes indicaron que desde el Juzgado Federal de Azul se había ordenado realizar escuchas directas a través de la PFA para dar con el dueño del camión, que no era el chofer que lo manejaba ayer. 

Otros voceros informaron que el camionero declaró como testigo que al notar que era seguido por el Ford Focus, llamó a un policía amigo desde su celular para decirle que creía que lo iban a asaltar y por eso llegó el auto no identificable de la DDI. 

Ahora la Justicia investiga si el enfrentamiento se produjo cuando intentaban detener a un hombre acusado de narcotráfico, ante el llamado del camionero que creyó que iba a ser asaltado o por ambos motivos. (DIB)