Sociales

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La Voz de la filosofía casera: Coca y Bon Jour

14|07|19 09:39 hs.

Por Natalia Balul (*) 


Hoy voy a mover gente... 
Escribí en el grupo de WhatsApp del gym… 
Y me quedé pensando: 
Que mal que escribo, cuando escribo… 
Porque no es lo mismo mover gente, 
que ponerme a mover, con ellas, 
que son mi gente. 
y ahí se armó una charla en función de esto, 
porque para eso son los grupos de WhatsApp ¿o no? 

Y acá sentada frente a mi compu, tomando mate (que no es lo mismo que tomando, maté) 
Me puse a cantar (y no las 40 a nadie) 
Al compás del YouTube 
y a pensar en algo para escribir sobre el dibujo que Fuchi Bayúgar muy amablemente intervino para este domingo, 
Dice que le disparó para el lado de la ambigüedad, así que hizo algo ambiguo... 

Gracias Fuchi… está bárbaro!!! 
(el dibujo, no lo estoy piropeando… 
o no, lo estoy piropeando) 
Qué difícil que se está poniendo esto…!! 
La palabra ambigüedad, ¿es ambigua? 
y si no lo es, porque se la llama así… 

Hay gente que está acostumbrada a tomar todo para el lado de los tomates, a veces, tendríamos que preguntarnos qué tan claros somos cuando hablamos… 
Hay actitudes ambiguas, palabras ambiguas, un WhatsApp o un emoji, generan confusión, ambivalencia, incertidumbre… 
No somos muy claros que digamos. 
Encima que el lenguaje tiene miles de recovecos, 
nosotros lo hacemos más difícil… 
A veces, pienso que lo ideal sería no hablar más 
pero les aseguro que también traería ambigüedades. 

Esto pinta muy bien! exclamé de manera ambigua… 
y seguí escribiendo, solo que no lo transcribo porque no lo entiendo ni yo. 

Feliz domingo…!!! 
y Domingo se puso feliz... 

Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo dicen que dijo Wittgenstein…y yo le creí… 

(*) La autora es profesora de Filosofía