La Ciudad

Eduardo Sotelo

“El autismo nos desafía a todos”

14|07|19 13:07 hs.

El jueves en el CRESta se llevó a cabo la capacitación del profesor Eduardo Sotelo, sobre “Bases para la inclusión de personas con autismo en la escuela y actividad lúdico-deportiva”. 


La propuesta surgió a partir de la inquietud de una integrante del grupo de padres TEA y fue organizada por la Dirección de Deportes. En forma previa a esta actividad, LA VOZ DEL PUEBLO dialogó con Sotelo, quien estuvo acompañado por la directora del CRESta, Gabriela Hoffmann, y por el director de Deportes, Guillermo Orsili. 

En principio, Gabriela Hoffmann señaló que “estamos muy contentos por la convocatoria que tiene la capacitación y por la posibilidad de tener profesionales de este nivel en la ciudad”. Hizo referencia a “la lógica de apoyar siempre las actividades que nos proponen no sólo el grupos de padres TEA, al que agradecemos muchísimo, sino también otras áreas como en este caso la Dirección de Deportes”. 

En tanto, Guillermo Orsili comentó que “surge de la iniciativa de una mamá del grupo de padres TEA. Nosotros hacemos la gestión, hablamos con el profe, nos ponemos de acuerdo y lo compartimos con Gabriela, con CRESta. El trabajo de áreas en conjunto es clave, también está salud interviniendo. Llegamos a un público muy diverso como profes de Educación Física, terapistas, familiares de niños o adolescentes con autismo. La idea es que todos nos llevemos herramientas para poder actuar”. 

Además sostuvo que “es importante mencionar que el intendente Carlos Sánchez no duda cada vez que vamos con una idea de capacitar, formar, transmitir conocimiento. Decide que el municipio acompañe y es muy loable de su parte, porque podría derivarlo a que lo organice un privado”.  


Eduardo Sotelo brindó una capacitación el jueves en CRESta. Es profesor de Educación Física y un referente en actividades vinculadas con el autismo


Apertura 
Sotelo es el creador y coordinador de Aprendiendo a Jugar, donde se desarrollan actividades para personas de todas las edades con autismo y otros desafíos en el desarrollo. Además participa en otras asociaciones civiles, como Panaacea e Incluime. 

- Hay una necesidad de los padres, de las familias, de recibir información, saber cómo actuar. 
- De un tiempo a esta parte las familias se han agrupado y eso ha posibilitado que tengan una voz en la sociedad y empiecen a luchar por los derechos de sus hijos. En principio era por la educación, después se empezó a extender a otras luchas. 

En el caso de la educación física es algo particular. La gran mayoría de las capacitaciones en educación inclusiva son estrategias para el aula, para nosotros que somos de patio el contexto es otro. Aparte porque un profe no solamente está en la escuela, puede desempeñarse en un club, con el municipio en una plaza o a veces acompañando a los chicos durante un cumpleaños en un salón de fiestas. Hoy en día está en un montón de lugares, puede ser facilitador o una barrera por no tener información y conocimiento. La idea es que más profes se animen a esta tarea que es tan linda. 

- Es trascendente poder atender la particularidad de cada chico que es diferente, es único, tiene sus tiempos 
- En el autismo los síntomas se manifiestan de maneras muy distintas. Muchas veces se dice que hay tantos autismos como personas que lo tienen. En la medida en que te abrís a conocer a cada chico, a escuchar lo que los papás te pueden decir o los profesionales que estén trabajando con ese chico en otros contextos, es cuando uno puede brindar mejores herramientas. Por eso también no hay herramientas únicas. Tiene que ver con conocer la particularidad. Como debería ser en general. Conocer a cada uno para proponer nuevas prácticas que enriquezcan. 

- Más allá de la buena voluntad y predisposición ¿Están preparados los profesores para incluir? 
- En principio, en el ámbito educativo, es como que a los docentes no nos avisaron que en 2009 Argentina había adherido a la Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad y que iban a empezar a entrar chicos con discapacidad en la escuela. Nos puso ante un desafío enorme, pero también nos produjo una cuestión de preguntarnos qué estaba pasando. A mí me formaron con otro modelo de pensamientos y de prácticas. 

Hay profesores que dicen “mi alumno va a aprender, no importe cómo y cuándo”. Y hay profes que les da miedo. Creo que a los profes que les da miedo hay que acompañarlos y poder animarlos. 

Hay que trabajar todavía mucho, pero estamos en un proceso de cambio. A veces no va a la velocidad que van los chicos o que ellos necesitan, por eso es importante el apoyo a las capacitaciones. 

- ¿Cuáles son las actividades centrales de las asociaciones civiles en las que participás? 
- Panacea es el programa para personas y familiares de personas con autismo. Incluime trabaja sobre la educación física y la inclusión. 

Debemos pensar que solamente el 35 por ciento tiene carnet de discapacidad hoy en día, otro 65 por ciento no tiene diagnóstico o carece de carnet que te permita acceder a apoyos que te brinda el Estado. Mediante las asociaciones civiles u ONGs se puede llegar a dar ayuda a esa población. 

- ¿Cuál es el principal pedido de los padres? 
- Lo que quieren es que los chicos puedan participar en actividades como cualquier otro. Para uno puede ser algo común asistir a una colonia de vacaciones, pero estos chicos no participan y a veces termina el cole y pasan dos meses y medio en la casa, porque la familia no siempre se puede ir de vacaciones. Algo tan simple como acceder a una colonia, un club, una pileta, como cualquier otro chico. En ocasiones no tienen la posibilidad de festejar el cumpleaños. 

Primero sacar los estigmas negativos que hay del autismo y todos los mitos, y que los chicos puedan vivir una infancia como cualquier otro. 

- ¿Trabajan junto a otras disciplinas? ¿Con médicos y distintos profesionales? 
- Estoy en contacto en forma constante. Me he formado desde la pedagogía. El poder pensar un trabajo complementario, cooperativo, coordinado, es fundamental. 

En algún punto, el autismo nos desafía a todos. El chico con autismo va a ir de repente a un odontólogo, a un pediatra, si tiene un accidente, intervendrá el bombero. En la medida en que todos tengamos más información, le vamos a hacer la vida mucho más sencilla.

- ¿Cuál es el principal impulsor de los cambios? 
- Tiene que ver con la lucha de las familias, de las organizaciones. Muchas de esas voces están siendo escuchadas. Desde hace 13 años, cuando empecé a trabajar, a esta parte hay cambios enormes. Por ejemplo, la posibilidad de que un chico pueda estar en una escuela convencional en Inicial o Primaria. 

- Se ha dado a conocer un incremento en los casos de autismo ¿Esto es así? ¿Está confirmada la tendencia creciente en los últimos años? 
- Tiene que ver también con los mejores diagnósticos. Al haber más información y conocimiento, los profesionales de la salud están más atentos. A su vez, esa información que antes no estaba en el docente de Inicial, que ve las primeras señales, permite que se accione más rápido en esa instancia. 

Hay un mejor diagnóstico, luego hay que ver si es certero o se sostiene en el tiempo. Hoy en día se sabe que el autismo es distinto a la psicosis. 

Otra razón es que hace diez años el 50 por ciento de los chicos con autismo eran no verbales, hoy en día solamente son el 25 por ciento. Mientras más información hay más casos se diagnostican y mejores pueden ser los apoyos. En definitiva, la etiqueta solamente nos sirve para que los chicos accedan al apoyo que necesitan, no para otra cosa.