La Ciudad

Medida dispuesta por la Provincia

El CEC 801 estuvo clausurado, hubo polémica y mucha tensión

03|09|19 08:26 hs.

Una tensa reunión se llevó a cabo ayer por la mañana en la sala de sesiones del Consejo Escolar, en procura de dar una solución a la clausura del Centro Educativo Complementario 801, hecho que generó un ríspido debate entre las partes. 


El cierre se determinó el pasado viernes por la tarde, aludiendo deficiencias de infraestructura relacionadas con el servicio de gas y electricidad en un sector del establecimiento. 



En el encuentro hubo fuertes cruces de opiniones entre los consejeros escolares del MV y Juntos por el Cambio. A la discusión se sumaron concejales de diferentes bloques, autoridades de inspección educativa, de Infraestructura Escolar, funcionarios municipales y representantes gremiales de SUTEBA y UPCN, entre otros. 

Luego de un largo análisis, se determinó que el establecimiento reabra hoy sus puertas. 

Unos 155 chicos en situación de alta vulnerabilidad social acuden diariamente al CEC, donde reciben el Servicio Alimentario Escolar. Ayer esa demanda debió subsanarse enviando las raciones a las escuelas de origen.

“No habla de riesgo” 
A la salida de la reunión, la concejala del Frente de Todos Tatiana Lescano, dijo que el viernes “parte del cuerpo de consejeros escolares (los que responden a Juntos por el Cambio) le comunicó a la directora del CEC que había recibido una indicación telefónica (del subsecretario de Educación de la provincia, Sergio Siciliano, y del responsable de Infraestructura Escolar) referida a que era necesario concretar el cierre, en consonancia con un informe técnico de hace diez días”.

“En él se decía que debían cambiarse caños de gas y parte de la instalación eléctrica- agregó- y que faltaba el final de obra otorgado por Camuzzi. Contrapuesto a ello, el informe técnico de la arquitecta responsable de la oficina de Infraestructura Escolar de Tres Arroyos no habla en ningún momento de riesgo. Simplemente, como el CEC cuenta con dos medidores, había que bajar la perilla de uno de ellos, conseguir la firma requerida y proseguir con las actividades”, detalló Lescano. 

Subrayó que la medida afectó a más de 150 chicos. “Con inhabilitar el servicio de gas de un sector del establecimiento durante ese tiempo (hasta que estuvieran aprobadas las adecuaciones) el tema se solucionaba”, afirmó. 

Lescano expresó que “lo que se cuestiona es el uso de ciertos materiales que están por fuera de la normativa, por eso desde el bloque de concejales del Frente de Todos vamos a elevar un pedido de informes”. (Ver página 3, “Extrema preocupación”). 

“Suspicacias” 
Por su parte, la presidenta del Consejo Escolar María José Adobatto, afirmó que “esto responde a una maniobra netamente política. Me notifican que había llamado el responsable provincial de Infraestructura Escolar el pasado viernes al mediodía para decir que era necesario informar el cierre a los directivos del Centro Complementario. Yo no estuve de acuerdo y no asistí a esa reunión”. 



Adobatto especificó que “los consejeros escolares no tienen atribución para la clausura de establecimientos educativos; para eso está la Dirección de Infraestructura Escolar, representada en Tres Arroyos por Mariana Taraborelli y en la región por José Menna, que en su informe no hablan de peligrosidad, sino de adecuaciones”. 

“Me llena de suspicacias esta medida -analizó la presidenta del Consejo-. Yo no avalé el cierre, sino que me reuní el pasado viernes con quienes hicieron las reformas de gas en el aula de computación del establecimiento, para ver qué soluciones podíamos encontrar. Antes de todo eso y de la comunicación a los inspectores educativos, el acta de notificación ya estaba redactada, sin previa consulta al personal idóneo”. 

Recomendación 
La concejala vecinalista Claudia Cittadino fue parte de la reunión que ayer por la mañana se desarrolló en la sede del Consejo Escolar. “La arquitecta Taraborelli, que representa a Infraestructura provincial en el Consejo Escolar, fue muy clara al indicar que sólo se había recomendado algún cambio en la instalación, y que no había ningún riesgo para nadie y que la medida fue exagerada”, puntualizó. 

Desde su óptica, la edil consideró: “No se entiende que un funcionario por teléfono avale la clausura de una institución tan sensible, donde 157 chicos comen, reciben contención y se los asiste en cuestiones básicas como la higiene. Después de un fin de semana en la situación que estamos atravesando y que es sin duda muy difícil para muchas familias”. 

Sobre el final, dejó en claro que “hubo errores que se podían corregir y no había riesgos, porque el que hace se puede equivocar. Eso se podría haber resuelto con los chicos dentro de la escuela”.