Interés General

Día del Fotógrafo

“En el laboratorio era más artesanal”

21|09|19 11:42 hs.

El Día del Fotógrafo se festeja hoy en varios países de Latinoamérica. La fecha está vinculada con la realización del primer daguerrotipo documentado históricamente en 1839, un invento que fue precursor de la fotografía moderna. 


LA VOZ DEL PUEBLO entrevistó por este motivo a Juan Domingo Tamborini, quien tiene 66 años de edad y hace 43 que realiza esta actividad. 

En principio, recordó que cuando era chico “algo hacía con la Kodak fiesta, tenía una idea. Me gustaba centrar bien la foto”. 

En la adolescencia, “trabajaba en una herrería con Finocchio, que era tío de mi mamá. Después de hacer el servicio militar en Mar del Plata, tenía que volver a ese empleo. En ese ínterin lo conocí a Ernesto Mordentti y me dijo ‘¿no te gustaría trabajar en fotografía?’. A los dos o tres meses me volví a encontrar con él en un torneo de ajedrez. En esa época estaba con Foto París y me comentó: ‘me voy a abrir solo’. Fue así que empecé dos o tres horas a la tarde a aprender a revelar, hacer fotos carnet”. 

En sus comienzos, se dedicó a eventos sociales. Relató que una tarde, de manera repentina, recibió un pedido de Mordentti: “Me solicitó que vaya a cubrir un casamiento a la Iglesia del Carmen, que él iba a la fiesta. El en realidad podría haber hecho todo, pero quería meterme en la actividad. Yo fui, saqué fotos de lejos, menos mal que se podía ampliar, pero me faltaba confianza”. 

Poco a poco se fue afirmando. En 1978, cuando Mordentti viajó a Dinamarca a visitar a un amigo, él quedó a cargo del local que estaba ubicado en Maipú 152. 

Dos años antes, Tamborini había tenido su primera incursión en La Voz del Pueblo, como reportero gráfico. “Le hacía los francos y las vacaciones a Castro –puntualizó-. Me enseñó a hacer la parte periodística, deportiva”. Luego volvió a hacer coberturas para el diario en 2009. 

La expansión de la fotografía color era cuestión de tiempo. Contó que “cuando el intendente De Leo dio a conocer que las fotos de carnet debían ser color, empezó toda la historia en Tres Arroyos. Tarde o temprano iba a llegar, pero esto lo aceleró. Estábamos todos en ayunas. Fuimos a Buenos Aires y compramos una cajita de papel 18 x 24, para cortarlas 9 x 9 y hacer las fotos tipo reloj. D’Arcangelo también lo hacía, pero todo artesanal”.

Trabajó con Mordentti hasta 1994 y a partir de ese año, hasta fines de 2000, se desempeñó con Raúl Ottonello; “hice cursos, tomé conocimientos, y le habíamos el trabajo de laboratorio a casi todos los fotógrafos. Incluso teníamos trabajo de la zona”. 

Señaló que “en el período posterior ya estuve por cuenta mía. Alcancé a hacer algo para los fotógrafos en el laboratorio de Ernesto (Mordentti), me lo alquilaba de noche. Luego ya me dediqué de lleno a comuniones, cumpleaños de quince, casamientos”. 

En 19 oportunidades fue el fotógrafo oficial de la Fiesta Provincial del Trigo, catorce veces a través de Fotos Mordentti y cinco de manera individual. Sonriendo, afirmó que “ya a lo último lo hacía sin mirar”. 

Dejó de dedicarse a Sociales en 2010 y únicamente sigue documentando en imágenes la procesión y encuentros de la Virgen de San Nicolás. “Fui por una sola vez para acompañar a mi señora y llevo 16 viajes. Me hice difusor, lo hago por devoción”, indicó.

Digital 
Como antecedente de las nuevas tecnologías, manifestó que “en 1995 compré una cámara AGFA que venía con un visor directo digital para hacer las primeras armas. El hijo de Mordentti, Ernestito, también la compró. Fuimos de los primeros que compramos”. 

En este contexto, describió el proceso técnico en tiempos de los rollos. “Teníamos que hacer muestrarios con más o menos densidad. Hasta que no saliera la foto de la reveladora no sabías lo que habías sacado. Era más artesanal. Con el negativo, tenés que aprender a ver los dominantes de los colores”, explicó. 

En este sentido, agregó que “lo contás ahora a los que siempre hicieron digital y no entienden nada”. Luego de dejar en claro que “no estoy en contra de las posibilidades que brinda la tecnología en la actualidad”, opinó: “Creo que se perdió la magia de la fotografía”. 

En el cierre de la entrevista, habló de los colegas y enumeró: “Mordentti, Ottonello, Salustri, Garrido, Ricardo Pérez, Talotti, Rodolfo Yaryura, Fotos Hugo, Cacho Troncoso, Cacho Di Croce, Tabuyo, Walter Pereyra, Sánchez que venía de Chaves, Mariezcurrena de Claromecó, y muchos otros. Algunos ya fallecieron”. 

El año pasado, a los 65 años, se jubiló, aunque conserva la cámara profesional y posee una filmadora. Han pasado más de cuatro décadas desde que eligió para siempre a la fotografía.