Sociales

En su nueva reposición, hoy a las 19.30 en CCE

“Arritmia”, una dura realidad contada desde el humor

22|09|19 10:22 hs.

Dos mujeres mayores, solas, amigas por voluntad y necesidad, entre pastillas y conspiraciones, siguen el ritmo asimétrico de sus vidas en un geriátrico medio pelo, que las unirá en el abandono y la soledad. Esta es la historia que cuenta la obra de Leonel Giacometto que vuelve a escena esta vez en la sala Ricardo Listorti de La Estación desde las 19.30.


Los tres integrantes de la obra, las actrices Silvia Meleiro y Marta Tabacco y el director Jorge Pereyra estuvieron contando en LA VOZ DEL PUEBLO el porqué la vuelven a reestrenar. 

La historia resumidamente cuenta la vida de dos mujeres “en el patio de un geriátrico donde surgen un montón de situaciones lindas, tristes, muy cómicas, se pelean, se aman, roban medicamentos. Una detesta a otra por el olor y la otra por el color. Pasan un montón de cosas que sirve para encontrar un montón de sentimientos” cuenta Pereyra.

Dura experiencia
Una de las primeras cosas que surgen en la charla es cómo se llega a esto de volver a escena una historia de dos personas “normales” en un lugar que no es su casa. 

Acá es Silvia quien señala que es “la manera de contar con humor la tristeza de estar en un geriátrico. Venimos de generaciones en las cuales los padres se fueron de esta vida desde su casa entonces estas dos mujeres están pensando que las enfermeras las quieren envenenar, por eso hasta roban medicamentos. Esto es una parte para mostrar lo que sienten y viven y qué las une a estas dos mujeres lejos de su casa y está contada desde el humor”. 

Todos en buena medida sabemos que estas situaciones son comunes a la vida que hoy se transcurre en la que el actor se debe moldear a las situaciones pero por otra parte estas son verdaderas realidades. “Es un juego peligroso –dice Meleiro-. Son personajes bastante particulares con miradas y forma de hablar y como las dos estamos cercanas en edades esto también lo piensa uno. La única manera que lo podemos transitar a través del humor, yo creo que es la única manera de abordarlo algo que para el espectador también le resultaría pesado también”.


Silvia Meleiro y Marta Tabacco


“Le refrescaría un poquito la memoria también, agrega Marta. Pero después que terminás de hacer la obra, por lo que te dice la gente, te das cuenta que es muy linda, que estuvo entre lo llevadero y cómico y la tristeza. Cuando vos juntás esas dos cosas te das cuenta que ‘esto me va a pasar a mí también’. Hoy en día de la manera que se vive y más cuando se trabaja, el destino de los adultos mayores es ese”. 

Una historia que a pesar de la forma en que el relato se desarrolla y la comicidad e histrionismo que le ponen ambas actrices no dejan de reflejar una cruda realidad. Más aún cuando las edades son avanzadas y complicadas por enfermedades resultan difíciles de llevar a los “viejos” más aún por el estado que les crea el abandonar “su” casa. 

Catarsis 
En todo esto que transcurre la historia y que muy bien reflejan en el escenario Marta Tabacco y Silvia Meleiro siempre hay una contraposición y qué es lo que les pasa a las actrices cuando cae el telón. Porque cuando se va desarrollando la obra siempre alguna de ellas tiene la oportunidad de poder “ver” las caras de quienes al menos están en la primera fila. 


Jorge Pereyra, el director de la pieza teatral


Marta es quien se siente segura que hay que hacer catarsis. “Me pasó a mí, que yo me pregunté ¿habré cumplido bien los deberes míos? Porque yo hago el papel de la más jodona, la de más carácter pero me costó porque muchos me han dicho que es muy triste. Y vos preguntás por qué y es porque me están diciendo la verdad. Porque yo estoy diciendo mi verdad, la estoy viendo yo. Cuando hablás para otro vos lo manejás pero cuando estás sola vos pensás… ¿Lo hice bien?, porque a veces los abandonamos; en la obra yo digo ‘me dejaron con un bolso y me dijeron ahora vuelvo y no vinieron más’”. 

Ambas coinciden en que en obras de este tipo se debe de “dibujar” el personaje de manera tal que se aleje de la realidad que es uno mismo. También lo ven como una manera de protegerse, “es lo que le digo a mis hijos, yo no quiere convivir con nadie. Es un buen producto teatral y las dos lo hemos ensamblado a la perfección; logramos transmitir a la gente lo que queremos contar. Movilice de la manera que movilice y llega al espectador de distintas formas” reflexiona Silvia Meleiro. 

El tema está más que interesante y está por demás de bueno que a través del teatro se movilicen sentimientos y se reflejen desde el humor e histrionismo una realidad que a “casi todos” les pega. 

Le pasa tanto a uno como al otro “espectador y actrices –dice Jorge Pereyra-. Yo como estoy en la parte dirección puedo observar las dos reacciones. Tanto la obra como el espectador, uno debe de estar atento a estas cosas, pero yo he visto hijos con caras de ‘me jodió porque yo estoy haciendo eso’ o la ve a la madre al lado y se moviliza mucho”.

Una historia que realmente es para ver y pensar. La obra retorna nuevamente a escena hoy a las 19.30 en el Centro Cultural La Estación, avenida Ituzaingó 320.