Claro, Reta y Orense

El sábado

La Ranger fue protagonista de una jornada para no olvidar

21|10|19 11:08 hs.

“Estamos en Tres Arroyos con el equipo de Ford, con las Ranger nuevas que se van a exponer y probar acá junto al amigo Eduardo Babicola, responsable de toda esta caravana de Ford, y con Alejandro Tenca y queremos dar la bienvenida a toda la gente que viene a acompañarnos en estas pruebas que hace Ford en todo el país, y felizmente han elegido a Roas y a la ciudad de Tres Arroyos para hacerlas”. 


Con el sol de la mañana que desde temprano ya invitaba a disfrutar de una excelente jornada, de la mano de la propuesta que Ford y Roas acababan de traer a la ciudad, Mario Julio Layus, presidente de la red zonal de concesionarios de la marca que desde hace una década también tiene presencia local, abría el sábado el diálogo con este diario para dar a conocer las precisiones de la Ranger Experience 2019 que en pocos minutos más comenzaría a desarollarse en nuestra ciudad para continuar por la tarde, en Claromecó y Dunamar. 

Una experiencia en base a pruebas que los clientes y el público en general tenían a su alcance, por primera vez aquí, para experimentar el manejo de las nuevas pick-ups a través de diferentes suelos, cursos de agua, la playa y los médanos en circuitos urbanos y off-road. 

Y ese marco de actividades programadas, Layus se explayó: “Esto es algo que Ford viene realizando desde hace bastante tiempo. Teníamos la oportunidad de que el equipo de demostración de las Ranger viniera a la concesionaria Roas, y elegimos a Tres Arroyos porque es una ciudad pujante, porque nos iteresa, estar aquí, hemos sido siempre muy bien recibidos por el público, el comercio; estamos muy contentos y es por eso que decidimos venir aquí”. 



Fue contundente. Tanto como a su turno el responsable de Ford para la experiencia, Eduardo Babicola, manifestara las razones que llevaron a poner las Ranger en acción. 

El contacto 
“Le ofrecés un primier contacto con el vehículo a gente que a lo mejor está pagando un plan Ovalo y nunca manejó la camioneta que está comprando, o a lo mejor participó de una demostración más chiquita, entonces aquí tenés la posibilidad de ser parte de una más grande. En este caso damos una vuelta, vadeamos un arroyo chico, vamos por una calle de tierra, y así se puede sentir la suspensión, apreciar el andar del vehículo y toda la tecnología que tiene”, enumeró, para destacar que el evento concretado exitosamente en la víspera se dividía en dos partes. La primera, en la ciudad, un poco en avenidas y calles de tierra y por la tarde en la playa de Claromecó, en los médanos, “donde la gente podrá usar toda la camioneta, toda su potencia de otra manera y aprender cuándo utilizar la baja y cuándo no, para qué sirve un sistema de seguridad y cuándo lo conecto y cuándo no”, ejemplificó. Y abundó: “También sucede que la gente que, por lo general, dice que sabe, cuando te sentás a su lado, en privado, te empieza a preguntar todo lo que no conoce del vehículo, y eso es bueno, porque después cuida mejor la camioneta, no la rompe y tiene menos problema de posventa… Le estás enseñando a usar la camioneta”.

La complejidad 
Y la sofisticación, que suele llevar a un escenario complejo, fue otro de los aspectos abordados por el responsable de la experiencia frente a la curiosidad del cronista: “Una vez que aprendés a usar la camioneta es como andar en bicicleta”, graficó. “El tema es que dentro de todo la pick-up es bastante amigable. Hay vehículos que son más complejos… porque aprendiste bien a usar la radio y te olvidaste cómo era lo otro; entendiste el control de tracción y te olvidaste cómo era la radio... Pero hoy por hoy la gente evolucionó junto con los teléfonos y está más acostumbrada a las pantallas, y a veces decís sobre una persona grande: ¡Uh, pobre!, no va a entender nada… pero la maneja de taquito, porque a lo mejor enfoca todo su interés, como un hobbie, en aprender a manejar todos los botoncitos. Y la realidad es que cuando hacés estas prácticas que son tangenciales -referidas a las pruebas con las Ranger-, las estás viviendo, no es que se las mostrás en video. La persona se sienta, le explicás como es el asiento, y como estás en un mano a mano, en una burbuja, esa persona te toma confianza, pregunta todo y tratás de ayudarlo en todo lo que podés. Así es que se genera una linda relación, a partir de la cual tenemos amigos en todos los pueblos, de golpe, a la noche, alguien te invita a su casa a tomar algo, a comer un asadido, es linda la relación”, completa. 



Diferencias
Si hay algo que no denotan los entrevistados, es apuro por dar por culminado el diálgo: “El manejo en la ciudad y el campo no es muy diferente en este vehículo”, continúa Eduardo Babicola. “Si vos te vas 15, 20 años atrás, recordarás que la pick-up que era buena en el campo era malísima y peligrosa en la ruta”. Y también plantea la ecuación al revés, para continuar ejemplificando que “hoy, nosotros venimos a un promedio de viaje buenísimo, como en un auto confortable, de golpe llegamos a los médanos, ponemos doble tracción y andamos tranquilamente… como anteayer en Dolores, donde llovieron 50 milímetros en un rato y anduvimos todo el día en una pista, dentro de un campo, en el que 70 personas subieron a manejar la camioneta en un chiquero”, dice, Y se entusiasma, al precisar que la Ranger “te da esa versatilidad que antes los vehículos no tenían. Es cómico, venís por la ruta a 130/140 km, frenás en la tranquera y te metés a recorrer el campo… Antes llegabas con un auto, ibas al galpón, sacabas la camioneta con las pantaneras y salías a recorrer... El que no vivió eso no lo entiende, pero yo, que vengo a lo mejor de haber andado en muchos 4x4 buenos que en la ruta eran peligrosos, o al revés… Subirte a esto es el sueño del chico”. 

La evolución 
Sueños que, a veces, por la tecnología incorporada con los años a los mismos, causan a veces asombro y, cuando no, perplejidad. El gerente comercial de Roas, Alejandro Tenca, fue el encargado de retomar los pormenores de un diálogo informal que, fuera de los micrófonos, había mantenido poco antes con La Voz del Pueblo, en medio de los preparativos destinados a poner en marcha el atractivo e imponente show.

Así, se refirió a la forma en que el mercado fue cambiando año tras año hasta llegar hoy a ofrecer vehículos con una tecnología de automotores “de alta gama”. Y al destacarlo, apuntó que “el volumen de las pick-ups se duplicó en los últimos años, lo que claramente muestra un comportamiento del consumidor de que quiere más. La gente comienza a buscar vehículos que le permita hacer más de una cosa y hablando puntualmente: aquí viene al pueblo, la usa, estaciona, las mujeres van a hacer las compras, van a la playa y durante la semana la usan en el campo, todo eso con un solo vehículo, lo que antes era impensado. Creo que todas las terminales interpretaron, a nivel global, hacia dónde iba el consumidor y empezaron a desarrollar productos con muchísima más tecnología”. 
Los motores, listos para hacer crujir con su potencia el asfalto, aguardaban silenciosos en la esquina de Reconquista y la avenida San Martín. La luz de la mañana maduraba lentamente, prometiendo una jornada distinta, llena de aventura para aquellos dispuestos a probarse alguna de las flamantes unidades de la Raza Fuerte, confiables, de prestaciones generosas, amigables, tanto como la gente de Ford y de Roas al momento de hablar, sin prisas y sin pausas, sobre los nuevos fierros, esos viejos exponentes de una eterna pasión.   

Equipamientos

Alejandro Tenca manifestó que el vehículo más equipado con que cuenta Roas es la Ford Ranger Limited. “No sólo arranca con botón, sino que tiene un control crucero adaptativo: Si el de adelante circula a menor velocidad, la camioneta frena y se pone a su misma velocidad sin necesidad de tocar el pedal. Además tiene detector de peatones: si vas en la ciudad, frena prácticamente a cero si detecta que vas a atropellar a alguien a una determinada velocidad”. 

En ese aspecto, apuntó al programa de Ford destinado a poner las camionetas a disposición del cliente. ”Es un programa en el que salieron tres grupos de camionetas a todo el país, una hacia el norte, otro hacia Cuyo y el tercero hacia el sur, donde van a recorrer más de medio centenar de ciudades haciendo pruebas de manejo. Así, Ford le acerca a la gente toda la gama de Ranger, para que pueda conocer qué vehículo le estamos ofreciendo”. 

Y detalló que, básicamente, hay tres motorizaciones (cuatro, sumando la Ranger Raptor que en este análisis quedó a un costado): un motor naftero 2.5; uno 2.2 -el más chico-, de 160 CV: un 3.20, de 200 CV que completan 19 versiones d ela pick-up, conjugando cajas manuales, automáticas y nivel de equipamiento. “Cada cliente tiene su vehículo, por así decirlo, en función de la prestación que necesite para el trabajo que desarrolla”. 

Sobre el cierre de la nota, Layus apeló a una reflexión: “Cuando hablábamos de las prestaciones que tienen las camionetas, pensaba en la necesidad de desmitificar el tema de las 4x4 en los campos. Quien no conoce el interior opina que ´la gente pudiente del campo tiene las 4x4 de gusto´, y sin embargo, como lo conversábamos recién, son vehículos muy útiles, son unidades con las que podés cumplir todos los objetivos”, todos los desafíos que día a día la actividad agropecuaria presenta.