La Educación Sexual Integral fue el tema de la Jornada de Investigación Institucional

La Ciudad

Jornada de Investigación Institucional sobre ESI

Redes y puentes

03|11|19 11:51 hs.

Por Marina S. Andreasen 


En la Jornada de Investigación en torno a la ESI, que tuvo lugar el pasado martes 29 en el Instituto 33 de Tres Arroyos, uno de los momentos más emotivos fue, sin duda, el conversatorio organizado para el cierre. 

Cambiada la disposición de los asientos a la forma de un círculo, las personas que nos quedamos hasta el final pasamos de ser oyentes o ponentes, a formar parte de algo común, aunque más no fuera, en ese primer momento, una simple ronda. 

Desde Docentes por la ESI en el Nivel Superior expresamos, ante todo, la necesidad de que la Educación Sexual Integral esté presente, de manera continua y transversal, en la formación docente y técnica, como un modo necesario para garantizar y expandir el derecho a la misma, establecido por ley en los niveles Inicial, Primario y Secundario. Esto implica pensar que las y los estudiantes de Nivel Superior puedan incluir en sus trayectorias formativas el valor de la afectividad, el respeto y la valoración de la salud y la diversidad como parte de la riqueza humana, y la perspectiva de género y derechos humanos. 

La colectiva feminista Ni Una Menos, por su parte, narró la historia de sus comienzos, por el año 2015, cuando se dio una de las mayores olas de femicidios en Argentina. Desde aquel entonces trabajan como grupo de mujeres autoconvocadas y autoorganizadas, en la concientización, prevención, denuncia y asistencia a víctimas de violencia de género. 

También expusieron el trabajo que vienen llevando a cabo para realizar el mural sobre Nair Mostafá en Tres Arroyos, y las dificultades con que se encuentran para hacerlo posible. También estuvo presente La Mesa Disidente, conformada por la Residencia en Trabajo Social y Medicina General del Hospital Pirovano, el Centro de Referencia de Tres Arroyos y la Comisión organizadora de la macha LGTBIQ. Uno de los temas más sensibles que abordaron fue en relación a las personas trans, como “comunidad invisibilizada” en Tres Arroyos, y que sin embargo vive y sufre discriminación en nuestra ciudad. 

Al escuchar las distintas trayectorias, los objetivos y dificultades propios de cada espacio, pudimos reconocer intenciones compartidas, y con ellas, la posibilidad de unificar recursos y fortalecer propuestas para la comunidad, a partir del trabajo en conjunto. 

Cada una de las distintas agrupaciones está atravesada por resistencias propias de su ámbito. Es decir, no siempre son bien vistos o conocidos los esfuerzos que se llevan a cabo y a quiénes benefician. Tanto en el ámbito de la salud como en el de la educación, y en las calles, hay un fuerte resonar de palabras llenas de temor, burla y desinformación. 

Ante este panorama, no hay mejor amiga que la información, que todas estas organizaciones tienen disponible para despejar cualquier duda que pueda inquietar a la comunidad, y que, además, se enmarcan en leyes nacionales: como la Ley de Educación Sexual Integral, la Ley de Salud Sexual y Procreación responsable, La ley de Protección integral, para prevenir, sancionar y erradicar la violencia hacia las mujeres, la Ley de Matrimonio Igualitario, la Ley de Identidad de Género, entre otras. Todas ellas, a grandes rasgos, expresan que las personas tienen derecho a decidir y ser respetadas en sus formar de vida, y sobre todo que tienen derecho a no ser discriminadas y a vivir una vida libre de violencias.

Además de las dificultades planteadas, en el conversatorio del martes también se evidenciaron fortalezas. En primer lugar, el trabajo a voluntad, por convicción y realizado con fuerte compromiso por parte de las distintas organizaciones presentes. Y en segundo lugar, la posibilidad de que, a partir de ahora, comiencen a tejerse redes de comunicación y acción conjunta, puentes que permitan abrazar a las mujeres, a los estudiantes y a las diversidades, desde distintas estaciones.