Cascallares y Copetonas

La entidad realizó su asamblea anual

En Cascallares hay una cooperativa de otro país

01|12|19 11:14 hs.

El viernes, la Cooperativa Agrícola de Micaela Cascallares realizó su Asamblea General Ordinaria en la que puso a consideración la Memoria y Balance de su último ejercicio que arrojó un resultado superavitario. “Siguiendo una línea que implementamos desde hace muchos años estamos orgullosos de cerrar un buen balance. Estamos muy contentos por seguir presentando balances positivos a los socios”, aseguró el presidente Alejandro Albertsen. 


“La operatoria de nuestra cooperativa es satisfactoria en todos los rubros operados, y de acuerdo a lo proyectado, seguimos con nuestra política de fortalecimiento que nos permite continuar apoyando a nuestros asociados, brindándoles la mayor parte de los servicios a costos reducidos, además de apoyarlos en la venta de insumos con un sistema financiero de muy bajo costo o nulo en la mayoría de los casos”, agregó el directivo en una charla mantenida junto a los integrantes de la Mesa del Consejo de Administración con LA VOZ DEL PUEBLO luego de la asamblea. 

El histórico lema de la Cooperativa de Cascallares es “Toda una vida de administración responsable”. No es un slogan marketinero, sino que es la principal virtud de la entidad. Y así lo repiten los consejeros al ser consultados por las fortalezas de la institución. Ahora bien, desde hace un tiempo a esta parte, la cooperativa lleva adelante una política de fortalecimiento de sus asociados. “No queremos que la entidad pierda su identidad, por eso no se busca la expansión a otras zonas, sino que se apunta a crecer en base a la evolución de nuestros asociados”, expresó Albertsen. 

“La idea no es agrandarse en cantidad de socios sino beneficiar más a los que están, que puedan crecer. El mismo crecimiento que tiene la cooperativa trasladárselo a cada socio. La idea es que esté mejor cada uno de los que forman parte de la cooperativa”, aportó el síndico Mauricio Fjellerup. Hoy la entidad cuenta con unos 170 socios que entregan cereal, pero el núcleo fuerte de asociados, los que impulsan el crecimiento de la institución ronda los 50 productores.

Beneficios recargados 
El mensaje de beneficiar y apoyar a los asociados se cumplió a rajatabla en este último período, en el que la cooperativa ha llevado adelante acciones y políticas que les han permitido a sus asociados capear el temporal en el que viene inmerso el país sin sobresaltos.

Ejemplo de eso fue lo ocurrido con la comercialización de la cebada de la campaña pasada. “El acopio registrado en este ejercicio fue de 283.000 toneladas, destacándose que recibimos cerca de 80.000 toneladas de cebada en su mayor parte afectada por el hongo DON, lo que impidió la comercialización como cervecera, sin embargo la cooperativa haciendo un importante esfuerzo -logístico y financiero- compró toda esa mercadería a precios de cebada cervecera”, indicó el tesorero Daniel Hastrup. 



También es para destacar lo ocurrido con el maíz. “Superamos las 65.000 toneladas acopiadas a partir de mayo, recibiendo con un promedio de humedad superior al que estábamos acostumbrados a cosechar en nuestra zona, permitiendo a nuestros asociados liberar los lotes para la siembra de fina, además de conseguir valores superiores a los logrados en los meses posteriores”, mencionó el secretario Miguel Llopis. 

“Además, la cooperativa decidió bonificar en un 50% el costo del secado. Y es la única empresa en la región que dispone de la logística adecuada para acondicionar el maíz con tan elevado porcentaje de humedad, sumado a la capacidad instalada disponible que nos permite procesar hasta 1000 toneladas diarias”, agregó.

Uno de los grandes problemas que tuvo el productor en el último año fue la falta de acceso al crédito. La Cooperativa de Cascallares se encargó de ofrecerle soluciones a su asociado ante esa complicación. “En este ejercicio hemos distribuido insumos por un valor superior a los 15 millones de dólares, habiendo financiado a cosecha, aproximadamente un 70% con recursos propios, beneficiando al asociado con valores bonificados además de no tener costo de financiación en las promociones efectuadas”, contó el vicepresidente Hans Poulsen. 

“Si comparamos con otros proveedores de insumos, nuestra cooperativa ha tenido una diferencia a favor del productor de por lo menos un 30%. Quiere decir que si se invierte 250 dólares por hectárea, el beneficio comparativo ha sido de 75 dólares por hectárea como mínimo”, aseguró Albertsen. “Además debemos agregar a estos beneficios la excelente logística que disponemos al servicio del productor. No se cobra flete corto. No se cobra almacenaje, se descuenta un mínimo porcentaje por conservación, a aquellos asociados que guardan su mercadería en nuestros depósitos de una campaña para otra”, agregó Poulsen. 

Es Fjellerup quien destacó otro aspecto clave de la comercialización de granos: “Cuando el asociado realiza la venta, si tiene la mercadería entregada se efectúa directamente la liquidación final, el 100%; comparado con otros acopios que liquidan el 95% y el 5% restante lo acreditan a 60 o 90 días de efectuada la venta”. 

Causalidad 
Consultado el presidente Albertsen cómo la cooperativa logra ofrecerle al asociado este cúmulo de ventajas y beneficios, explicó: “Esto se puede realizar porque la cooperativa está sólida y tiene una gran liquidez. Dichas condiciones le permiten realizar buenos negocios que a su vez los traslada al socio. Actúa como realmente debe actuar una cooperativa”. 

Causalidad y no casualidad. La solidez que la entidad vive desde hace más de una década está cimentada en una estrategia y en un manejo. “La cooperativa creció cuando estuvieron las condiciones dadas para hacerlo y también para mantener esa evolución. Entonces creció en estructura y en economía en los buenos tiempos, y estuvo y está lista para soportar sin mayores problemas momentos desfavorables”, analizó Poulsen. 

“En épocas buenas la cooperativa se ha preparado para afrontar épocas adversar”, se sumó Llopis. 

“Como socio de la cooperativa te sentís protegido, porque cualquier cosa que nos pase, igual podemos seguir produciendo gracias al respaldo que te brinda la cooperativa”, dijo Fjellerup. 

En el cierre de la charla, el presidente le dedicó un párrafo a los empleados de la entidad. “Todo lo que describimos se logra por el esfuerzo de los socios, pero fundamentalmente porque la cooperativa cuenta con un gran equipo de trabajo. Uno de los grandes pilares, sin dudas, de la cooperativa son sus empleados”, aseguró. 

Y todos coincidieron en el mensaje final: “Estamos muy orgullosos de lo que es el presente de nuestra cooperativa”. Y en la satisfacción de esa afirmación también pesa mucho la identidad y el sentido de pertenencia.