Policiales

En la madrugada del lunes

Video de la agresión y robo en la estación de servicio Puma

13|01|20 13:34 hs.

Los ladrones llegaron por el mismo sector que lo hicieron los responsables del último episodio de inseguridad que habían sufrido. Aunque esta vez eran más violentos. 

Dos sujetos con sus rostros cubiertos y valiéndose de armas blancas, redujeron a dos playeros que se hallaban en la cabina de facturación y cobro de expendio de combustible la estación de servicio PUMA, ubicada en la intersección de la calle Derqui y la avenida San Martín, para robarles la recaudación. 

A uno de los trabajadores lo lastimaron con un cuchillo y al otro le hicieron pasar traumáticos segundos cuando le apoyaban el filo del arma en el cuello y simulaban “pincharlo” para que entregue el dinero. 


El video del robo y la agresión al empleado


Según confió su propietario, Néstor Arostegui, a LA VOZ DEL PUEBLO, este asalto, perpetrado en la madrugada de ayer, alrededor de las 5.30, fue el tercero que la firma sufre en el término de 60 días. 

En ese sentido, cabe aclarar que se conocieron públicamente dos (el anterior fue el 23 de diciembre), pero ayer Arostegui informó sobre un tercero que no había trascendido públicamente. Como en sus antecedentes, en esta oportunidad los delincuentes no serían los mismos de la última vez, pero se trataría de mayores de edad. 

Sin ocultar su malestar por lo ocurrido, en diálogo con este diario, Néstor Arostegui se quejó de la inseguridad y la consideró un servicio por el que no recibe la contraprestación por la que paga impuestos municipales, “somos seis estaciones de servicio las que quedamos abiertas a la noche. Yo pago bimestralmente a la Municipalidad, 240.000 pesos de tasa unificada, la tasa que comprende seguridad e higiene. Fijate si la Municipalidad no me tendría que brindar esa seguridad que dice cobrar”. 

En ese sentido el estacionero ejemplificó, “me tendrían que estar brindando un móvil fijo por noche. Yo podría ocupar seguridad privada, pero entonces ¿para qué pago tasa de seguridad e higiene? Voy a gastar el doble. Se me pone pesado para pagar los sueldos de los chicos. Imaginate si me decido a ocupar más servicios. Terminamos fundidos. No podemos trabajar más. Desaparecemos manteniendo un montón de escritorios sin que nos devuelvan nada”. 

Miedo 
Después del violento robo de la madrugada de ayer, Arostegui no tiene problemas en reconocer que “siente miedo” por lo que le pueda pasar a alguno de sus empleados, “tengo miedo porque anoche a uno de los chicos lo lastimaron. La otra vez, se llevaron un poco de plata y ya fue. Ahora, (a un playero) lo golpearon, le pasaban el cuchillo por el pecho, por la espalda…”. 

Al respecto, explicó las razones por las que no es conveniente cerrar su negocio por la noche y el inexorable camino hacia los balances negativos que puede costarle tomar esa decisión, “si no abro a la noche, tengo que buscar un sereno. Entonces sigo gastando plata. Te puedo asegurar que mantener la estación abierta toda las noches es más un servicio para los que tienen cuenta corriente o necesitan una emergencia con el GNC, como el remis, que un negocio”, sostuvo. 

Ya en el cierre, el empresario estacionero vaticinó un escenario peor en materia de robos en Tres Arroyos, “como esto, lamentablemente, vamos a seguir con los robos sino le ponemos un tope”. 

La estación de servicio PUMA había sido asaltada en la madrugada del pasado 23 de diciembre por dos sujetos armados que se llevaron las billeteras de los playeros, con quienes no llegaron a tener contacto físico ya que esgrimieron sus armas mientras corrían hacia su objetivo. 

Ayer, con motivo de esta nota, Néstor Arostegui le informó a este diario a existencia de un antecedente a ese hecho que no trascendió públicamente y, en la víspera, tuvo lugar el tercer episodio de similares características que terminó sufriendo en el término de 30 días.