Claro, Reta y Orense

Claromecó

Cómo lo viven los hoteleros

18|01|20 11:39 hs.

Los hoteles de la localidad dieron su palabra en la que denotan una amplia coincidencia en algunas cuestiones, como la necesidad de ofrecerle al turista opciones para los días feos y así como amoldar las tarifas por la coyuntura económica actual. Abriendo paso a la segunda quincena, se muestran esperanzados de recibir más turistas. 


Desde la Dirección de Turismo se habían mostrado positivos con la temporada venidera, posiblemente tomando como ejemplo lo que fue Año Nuevo, donde se vio un Claromecó repleto y actualmente remarcan que “tuvimos mucha afluencia por pedido de alojamiento y hay más expectativa aún para la segunda quincena”. 

Jorge Di Plácido, de Aiten Có, refiere un porcentaje de ocupación medio, el más bajo en comparación a otras temporadas y a los demás hospedantes con los que cuenta la villa; asegura que “hay que hacer malabares para que se queden, muchas veces bajando ampliamente la tarifa”, esto lo atribuye al estado del tiempo, a pesar de contar con pileta, la que asegura que los huéspedes no utilizan porque independientemente del sol los días se sintieron fríos. Además que, al igual que años anteriores, prefiere “acomodar” las tarifas con tal de tener las habitaciones ocupadas. 


Jorge Di Plácido, de Hotel Aiten Co


Por su parte Su Yay, ubicado frente a la plaza principal y que lleva 30 años en el mercado, es sin duda uno de los más elegidos asegurando tener aproximadamente un noventa y cinco por ciento de espacio ocupado, a la vez que hacen hincapié en que cuentan con clientes fijos que confirman ya en el mes de noviembre. Esas personas, dicen, “significan el cincuenta por ciento de la ocupación final y pertenecen a un rango etario de alrededor de 50 años”, acota Alejandro Medel, que es el público que maneja el mismo. 


Alejandro Medel, de Hostal Su Yay


Por otro lado el Hotel Claromecó, el más antiguo de la localidad, se da el lujo de recibir familias completas, muchas veces de más de diez personas por la infraestructura con la que cuenta. Su directora, Elena Devenzia, aseguró que este año pensó en no abrirlo porque “está difícil” y su vida trascurre en la Capital Federal, por lo que le significa un movimiento grande en todo sentido. Pero, al recibir llamados para reservas y donde sus clientes de hace años le solicitaban la apertura, decidió hacerlo por ellos. “Quise pintar el año pasado, ponerlo un poco mejor aunque manteniendo la esencia, porque así lo quieren. Pero fue imposible, siempre me voy con una mano adelante y otra atrás”. Desde allí también mencionaron el concepto de las minivacaciones, en las que no reservan con anticipación sino “se fijan en internet como estará el clima, y ahí deciden si venir o no. Y en el mismo momento, si quedarse o volverse”. 


Elena Devenzia, de Hotel Claromecó


Por su parte desde Dunamar, Carlos Milani de Posada Lunamar, asegura que la capacidad está completa por enero pero le preocupa lo que vendrá. “Para febrero no tenemos casi nada reservado, salvo para carnaval”. Haciendo análisis, dice que es posible que la ocupación esté completa porque las reservas se hicieron con mucho tiempo de anticipación y no aumentaron las tarifas en comparación a la temporada pasada y además agrega que “fines de semana como el Enduro o el Seven son muy fuertes. Ahí de hecho, falta alojamiento” ya que subraya que el teléfono sigue sonando pero ellos ya no cuentan con espacio. 


Carlos Milani, de Posada Lunamar


En base a esto último, desde el sector de turismo informaron que el porcentaje habitado de casas en alquiler por ejemplo para este sábado y domingo en el que se desencadenará el Seven de Rugby es de un cien por ciento; incluso están generando búsquedas por la radio para quien tenga viviendas para alquilar hacérselos saber para poder ofrecerlas. Desde la Dirección de Turismo afirman también que para el sector hotelero la ocupación “es de un noventa por ciento, salvo alguna habitación que haya quedado vacía”.

Quiénes visitan Claromecó 
El arribo de veraneantes se da en mayor medida desde la región pero también muchos pertenecen a la zona de Capital Federal y Gran Buenos Aires. Por su parte, no cuentan con turismo extranjero que, desde el hotel Claromecó expresan “desde el año 2000 no tenemos turistas de afuera, ya no nos eligen”. Consideró además que en el actual contexto económico las personas muchas veces optan por el alquiler en grupo de alguna casa, lo que siente en determinados momentos “injusto”. 

En Dunamar, Milani indica una amplia participación de turistas de Mendoza y personas “que hacía mucho tiempo no venían porque se iban afuera, ahora está más difícil y eligen nuestras playas” a la vez que “muchos que vinieron por años, este decidieron o no pudieron hacerlo”. 

El sector hotelero se hace uno en un mismo pedido y es que continúen generando eventos que levanten el turismo, alternativas, planes, propuestas diferentes que inviten a quedarse. Desde Aiten Co, uno de los hoteles que se queda todo el año apostando a la localidad refuerza la importancia de generar un turismo constante; “le tengo fe al nuevo director de Turismo, Julian Lamberti, tiene ideas y sabe lo que es estar acá en el invierno”, subrayó además de entender que la temporada debería extenderse, dado que un mes y medio, o dos meses en algunos casos no alcanzan para cubrir los gastos necesarios. 

Por su lado Milani refuerza la idea de que espacios como El Paseo de las Acacias, o las Siete Cascadas ayudan mucho a que quienes visitan Claromecó no se aburran, “me dicen que agarran el kayak y se van, buscan planes cuando la playa no se puede aprovechar”.