El Campo

Así lo afirmó Jorge Josifovich

“Ya no saben de dónde sacar recursos”

21|01|20 11:17 hs.

La Sociedad Rural de Pergamino fue la entidad anfitriona en la asamblea que tuvo lugar el sábado, impulsada por Carbap, con la participación también de CRA y otros representantes de la Mesa de Enlace nacional. Se informó que en el encuentro participaron más de 700 productores y dirigentes, que analizaron la situación del sector agropecuario y prepararon un documento para expresar una postura en común. 


Su presidente, Jorge Josifovich, indicó ayer en un diálogo telefónico con La Voz del Pueblo que “el motivo de la asamblea era institucionalizar y generar canales de comunicación para el malestar. Es necesario brindar un espacio plural para las voces, darle forma y canalizar ese malestar, que se refleje en un comunicado o en varios puntos de un escrito. No se trata de guiar, uno no tiene porqué guiar a los productores, pero sí contar con un marco institucional”. 

Con satisfacción, dijo que “es un objetivo que se logró ampliamente. Los autoconvocados vinieron, se expresaron, fueron más de dos horas de exposición. Es muy útil e importante la presencia de los productores que no están agremiados. No se sienten identificados con alguna entidad gremial, pero al asistir demostraron que consideran qué los canales de comunicación son necesarios y tienen que ser formales”. 

En este sentido, señaló que la Sociedad Rural de Pergamino, junto con Carbap y CRA, “nos propusimos ser voces de todos los que quieran ser escuchados”. 

Jorge Josifovich planteó que no es fácil establecer un cese de comercialización a nivel nacional, porque “se requiere coordinar y confluir todos en una misma medida de acción”. Por lo pronto, en el documento redactado en la asamblea, le piden al Gobierno nacional “definiciones antes del 31 de enero”.

Carga tributaria 
El dirigente de Pergamino cuestionó que “sin tener en cuenta el impuesto a las ganancias, el Estado nacional se está llevando hoy a este nivel del dólar y de precios internacionales de los commodities entre el 65 y el 68 por ciento de la producción, en diferentes cultivos y zonas. Algunos lugares están un poco más favorecidos por flete y otras menos por las distancias a los puertos”. 

Calificó a las retenciones como un impuesto “terrible” porque se aplica directamente sobre la producción, sin evaluar la rentabilidad. “No tiene en cuenta ningún tipo de factor riesgo o posibilidad productiva –argumentó-. No dejo de decirle a la gente de la ciudad, al urbano, que hay que tener en cuenta el costo de producción, el costo de oportunidad y toda una serie de gastos que realmente hacen al negocio. A veces multiplican el rinde por el valor de un commoditie y llegan a cifras muy altas; pero cuando empezás a desmenuzar los gastos no es tan así”. 

Mencionó como ejemplo que “hace poco en un campo de Pergamino, había maíz totalmente implantado y soja de primera totalmente implantada, vino una pedrada muy grande y se llevó todo. Hubo que resembrar y reinvertir, volver a fertilizar; pero en las retenciones nada de eso se tiene en cuenta. Se saca automáticamente el 12 por ciento de derecho de exportación y si se incluyen todos los impuestos, más del 60 por ciento. A eso hay que sumarle el impuesto a las ganancias”. 

En este contexto, planteó que “es imposible de esa forma mantener una sustentabilidad del sistema y un proyecto agrícola nacional”. Al analizar la cantidad de tributos, recordó que “cuando había algún déficit hace ya unos cuantos años lo intentaban solucionar con un aumento a los cigarrillos. Pasamos del impuesto a los cigarrillos, a la nafta, a las bebidas alcohólicas y ahora ya no hay nada que alcance. Es una permanente búsqueda de recursos, ya no saben de dónde sacar”. 

Agregó, como un caso específico y muy conocido, que “el impuesto al cheque que vino con Domingo Cavallo hace más de veinte años, no se fue nunca más. En vez de hacer más eficiente al Estado lo fueron agrandando y tanto, que ya no hay recursos que alcancen para la Nación, las provincias. Es muchísimo lo que se gasta para mantener un elefante blanco”. 

El diálogo 
Por otra parte, Jorge Josifovich puntualizó que “sabemos que el Gobierno está teniendo reuniones técnicas con el FMI, debe equilibrar las cuentas fiscales, se entiende y por eso se da un tiempo prudencial. Pero queremos trabajar en forma conjunta en la parte técnica”. 

Realizó una diferenciación sobre las características que –a su entender- hacen falta en un ámbito de diálogo. “No es que vengan y te digan ‘che, mirá, te voy a hacer tal cosa’. Es conversar y que surja el planteo de ‘ver cómo nos podemos acomodar y por donde ir’”. 

En la provincia 
En tanto, observó que la reforma impositiva que votó la Legislatura “agrava muchísimo el panorama”. 

Hizo referencia a la tarea de Juntos por el Cambio como oposición y afirmó que las modificaciones introducidas no tuvieron mayores efectos positivos. 

Por el contrario, habló de “una masacre tributaria”. Puso de manifiesto que “haciendo un promedio, el Inmobiliario sube entre 55 y 70 por ciento, modifican Ingresos Brutos, hasta los puertos están gravados en este momento. Hay municipios que también hacen lo propio con la red vial”. 

Finalmente, expresó el desacuerdo con una posible segmentación de las retenciones. “Es prácticamente imposible de realizar, ya en la práctica es complejo. Esas soluciones son demagógicas, sin sustento. El productor chico merece una atención especial, lo reconozco, y es importante que así sea. Pero no te la quito y después te la devuelvo, no se la quitemos directamente”, concluyó.