María Inés Grignoli, Anahí Peetoom, Florencia Quiroga y Liliana González

La Ciudad

InfoSalud

La oportunidad de ser y de vivir según las posibilidades

01|02|20 09:26 hs.

Una persona que tenía una internación prolongada de más de siete meses y su única posibilidad para ser dado de alta del servicio de Salud Mental era encontrar un lugar especializado en otra ciudad. Era sacarlo de su lugar natural. A pesar de que él siempre había permanecido viviendo en una localidad muy pequeña con su familia; apoyo con el que no contaba en ese momento. Además, por sus propias conductas había quedado en una suerte de aislamiento de todos sus conciudadanos, ya que antes de llegar a esa internación vivía solo. 


Con esta historia nos recibe el equipo de matriciamiento en Salud Mental comunitario al que entrevistamos, para conocer nuevas realidades. 

Hoy pudo, esta persona con padecimientos, reinsertarse en su espacio y permanece en el desde hace ya casi dos años, sin necesitar una nueva internación; que en otro momento hubiera sido muy propia de su patología. A partir de un trabajo constante del matriciamiento, se logró contar con el apoyo de la delegación de su localidad, del equipo de salud de la sala, con la intervención de la asesoría de incapaces, de la curaduría; se pudieron restablecer los lazos familiares y con la comunidad. Antes de llegar a la internación y posterior alta había quedado en un estado de aislamiento y abandono. Hoy vive su vida de acuerdo a sus deseos y posibilidades.

“Es importante marcar que nosotros trabajamos cuando los pacientes ya salieron de su internación y deben retornar a su espacio. Hoy esta persona ya hace dos años que vive y lleva adelante su tratamiento en su localidad; se generó una red de contención para que pueda autovalerse y volver a su espacio”, explicaron. 

En este relato se ven las fortalezas que tiene el equipo de matriciamiento, una de ellas es la capacidad de movilizarse y otra es tener tiempos diferentes de trabajo, así acompañan a las personas en sus trayectos; promoviendo los intereses individuales y particulares; y en base a las necesidades. Tienen la posibilidad de innovar y de buscar soluciones diferentes.

En este sentido, “cada situación presenta distintos niveles de autonomía”, indica la doctora Liliana González, quien destaca que el objetivo del matriciamiento es que cada persona lleve adelante una vida natural dentro de su ambiente; dentro de sus posibilidades, de sus estrategias. 

“Ya que la autonomía es un concepto relativo que está relacionado con el entorno, con lo posible y con lo deseable; es un equilibrio entre estos dos factores que cada persona va logrando con nuestro apoyo y acompañamiento; después la persona va eligiendo su lugar social”, argumentó. 

La persona de la cual contamos su experiencia mejoró muchísimo las relaciones con sus familiares, concurre diariamente a la sala a tomar la medicación, por lo cual generó vínculos importantes con el equipo de salud. Siendo que antes crear lazos representaba una de sus mayores dificultades. 

Lo terapéutico se extiende hasta que la persona logre su mayor grado de autonomía o lo que desea. “A veces nosotros les vemos potencialidades, pero ellos se ponen sus propios límites y hay que apoyarlos, asistirlos y acompañarlos y nunca hay que perder de vista que trabajamos con adultos que tienen que elegir su trayecto y lo hacen y en eso radica nuestra función, en acompañarlos para que puedan hacer realidad sus elecciones”, indicaron.

Nuevos procesos 
En el marco de la Ley 26.657, que es el instrumento que regula las prácticas en este ámbito y garantiza los derechos de las personas con padecimientos mentales, se reconoce a la salud mental como un proceso determinado por componentes históricos, socio-económicos, culturales, biológicos y psicológicos, cuya preservación y mejoramiento implica una dinámica de construcción social vinculada a la concreción de los derechos humanos y sociales de toda persona.

Para reflejar el cabal funcionamiento de la ley en su marco bio- psicosocial, en Tres Arroyos funciona el Matriciamiento de Salud Mental Comunitaria, dispositivo innovador en nuestro país y destacado en congresos. 

Recibió la visita del director nacional de Salud Mental años anteriores con el objetivo de replicar su modelo, que surge en el 2016 en el marco de los ateneos de atención primaria, que son los encuentros mensuales que se realizan para generar espacios de trabajo que tiendan a mejorar tanto la calidad de atención como la tarea del personal de salud en cada barrio. 

“Allí se observó la demanda de un abordaje específico para las personas con padecimientos mentales; el personal de salud coincidía que necesitaban más herramientas para comunicarse bien y lograr llegar a la adherencia en los tratamientos una vez que las personas salían de su internación en el servicio de salud mental”, relató Liliana González, doctora en Salud Mental y creadora del dispositivo de Matriciamiento en Salud Mental Comunitaria y que lo componen además la doctora María Inés Grignoli, psquiatra, y las licenciadas en Psicología, Anahí Peetoom y Florencia Quiroga. 

“A veces nosotros les vemos potencialidades, pero ellos se ponen sus propios límites. Nunca hay que perder de vista que trabajamos con adultos que tienen que elegir su trayecto”


Este dispositivo nace de un modelo creado en Brasil; donde un equipo interdisciplinario trabaja de manera colaborativa con los equipos de salud de Atención Primaria y hace que en esta capacitación en servicio se aborden sin temor las problemáticas en salud mental. 

Este equipo es solicitado por los profesionales y según la necesidad se trabaja con ellos en diseñar los planes terapéuticos más adecuados o se trabaja directamente con las familias, en los domicilios y también en las localidades. 

Se realiza un abordaje intensivo ya que se debe construir una red con la familia, los afectos y las entidades que trabajen en la localidad, para brindar el sostén que la persona necesita en su tratamiento. 

Debido a que hay una distancia física que los separa del servicio de Salud Mental y de los profesionales que abordan el tratamiento. Por ello, el equipo de matriciamiento va todas las veces que resulte necesario y trabaja en la conformación de vínculos que le permita a la persona desarrollar su autonomía en relación a los recursos con los que cuente. 

45 

La cantidad aproximada de personas que atiende el Matriciamiento de Salud Mental Comunitaria 


Los alcances 
La licenciada Peetoom manifestó que “trabajamos con otras dependencias como el servicio local de derechos de los niños, niñas y adolescentes; formamos parte del eje de educación del Programa Municipal de Prevención de Adicciones, ya que además desde el enfoque de la promoción y prevención de la salud mental brindamos capacitaciones a los equipos y/o instituciones que lo soliciten”. 

En el matriciamiento, María Inés Grignoli, médica psiquiatra, desarrolla un trabajo poco convencional en su campo; se desempeña en la comunidad, en los domicilios, tiene un acercamiento a personas que no llegan al servicio de Salud Mental, trabaja con un conocimiento más amplio desde lo asistencial, ya que también integra el mencionado servicio.

No aborda a la complejidad únicamente desde lo médico; sabe también de qué espacios sociales participa la persona, en qué talleres está inmersa y como es su vínculo en la vida cotidiana, desde la vivencia. Esto hace al verdadero valor de este tipo de abordaje, la integralidad que le dan sus profesionales. 

El recorrido que hacen juntamente con la persona involucrándose en todos los ámbitos de su vida; el circulo también se construye o se camina de manera inversa; cuando una persona llega por primera vez a Salud Mental María Inés Grigñoli conoce que recursos externos se cuenta para su sostén posterior y se pone en marcha nuevamente el trabajo de la red de Tres Arroyos y las localidades del distrito. 

Las reuniones interdisciplinarias en las localidades son un mecanismo fundamental, ya que de esta forma llevan hasta allí los recursos para generar espacios que no excluyan a la persona, sino que le permitan el diseño de la estrategia de apoyo más adecuada a la realidad en la que debe o desea vivir. 

Atienden aproximadamente a 45 personas que ya dados de alta en el servicio de Salud Mental necesitan apoyos para su inserción en la comunidad; en la continuidad de los tratamientos y en la vuelta a la cotidianeidad.