Opinión

Psicología

Vacaciones… ¿y ahora qué hago?

02|02|20 16:22 hs.

Por Claudia Torres (*)


Y llegaron, para muchos, ese período que esperamos durante casi todo el año. Quizás tengamos la oportunidad de relajarnos, dejar para otros días las obligaciones laborales, comenzamos a pensar en las ansiadas vacaciones. 

Las expectativas al respecto, pueden ser muchas, ¿tenemos la oportunidad de viajar o nos quedamos en nuestras ciudades y organizamos actividades diferentes? ¿Cómo organizamos estos días? 

Y es ahí donde surge la pregunta ¿Qué beneficios me puede aportar este período de descanso?

Sin lugar a dudas que uno de los beneficios que nos traen las vacaciones es la posibilidad de disfrutar de las personas que tenemos cerca, parejas, hijos, amistades. Nos permite generar experiencias, vivencias y sensaciones que de ser positivas nos acompañaran por el resto de nuestras vidas, seguramente tengamos algunos recuerdos más que gratos de esos momentos que pasamos con nuestros seres queridos. 

También nos permite pasar más tiempo con uno mismo, estar más relajado y fuera del contexto habitual te puede facilitar un dialogo interno, las vacaciones pueden ser una inyección de motivación.

El periodo vacacional ayuda a relajarse, reparando el organismo de los daños provocados por el aumento de los niveles de estrés, que pueden ser producto de nuestra manera de vivir. 

Asimismo, un buen descanso produce un aumento notable de creatividad, pudiendo dar pie a la formación de nuevas estrategias e ideas que en un entorno estresante no surgirían. Esto es debido a que en los periodos de descanso el cerebro no está inactivo, sino que únicamente deja de centrarse en determinada estimulación, activándose muchas otras áreas de la psique que suelen dejarse de lado. 

En este sentido, el desbloqueo mental que produce la pausa de nuestras actividades provoca una mejora de la capacidad de juicio y decisión, posibilitando el análisis completo de la información disponible y la posterior toma de decisiones. 

Además de ello, el descanso produce un incremento de la productividad y la concentración, al disminuir el bloqueo intelectual y el enlentecimiento mental y físico propio de una situación continuada de estrés. 

La mayoría de las personas coincidimos en señalar que lo más importante para nosotros es la familia. Sin embargo, debido a diferentes circunstancias, dedicamos mayor tiempo al área laboral, quedando expuestos a altos grados de estrés que pueden llegar a producir una ruptura en ese delicado equilibrio, necesario para conservar la salud tanto física como psicológica. 

Una consideración que debería tenerse en cuenta, para aquellos cuyas vacaciones se lleven a cabo en compañía de otros, es la recomendación de escoger las actividades a realizar de manera colaborativa. Esto refuerza el vínculo entre los sujetos, proporcionando además diferentes perspectivas que pueden ayudar a encontrar mejores opciones para todos. Las vacaciones de verano son una situación que requiere de una adaptación, la cual será un éxito o un fracaso, dependiendo de las características de la relación de pareja y de la flexibilidad psicológica de cada uno de sus miembros. 

En ocasiones, el cambio de rutina que se da en este período puede llegar a provocar alguna crisis en relación con la pareja. Durante nuestro tiempo laboral, quizás coincidimos durante pocos momentos en nuestras jornadas para encontrarnos, en las vacaciones estos encuentros suelen ser durante todo el día.

Es ahí donde pueden aparecer algunas dificultades que debemos tener presentes. 

La comunicación y la confianza son factores tan importantes a la hora de mantener una relación como el amor en la pareja. Cuando se solapan factores como el estrés y la falta de tiempo, descuidamos nuestra comunicación y nuestra confianza en la pareja. Sin darse cuenta se han vuelto casi unos desconocidos, algo que ven cuando pasan tiempo juntos. 

Uno de los aspectos a tener en cuenta es estar seguros de que las vacaciones son elegidas por los dos. Así como también la negociación de los espacios, actividades a realizar y tiempos, es muy importante. Negociar, no imponer.

El cumplimiento de aquello que hayamos pactado es primordial, si alguno no cumple con lo acordado previamente puede desestabilizar la relación. 

No podemos dejar de lado lo más importante en una relación, el amor y respeto que necesitamos para llevar adelante nuestra pareja y de esta manera enriquecerla. 

Pero como todo comienza… también termina y el período de descanso vacacional tiene un final. Tener presente este hecho y afrontarlo puede suponer la diferencia entre reincorporarse a la vida cotidiana con energía y optimismo y entrar en un estado de abatimiento ante el retorno de las obligaciones, conocido popularmente como síndrome postvacacional, cuando fracasa el proceso de adaptación entre un periodo de vacaciones y de ocio con la vuelta a la vida activa, produciendo molestias que nos hacen responder a nuestras actividades rutinarias con un menor rendimiento. 

A disfrutar, relajarnos y tener los mejores recuerdos de estos momentos. Dependerá de la actitud con la que afrontemos nuestras vacaciones. 


Licenciada Claudia Eugenia Torres

(*) Lic. Claudia Eugenia Torres 
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