Juliana Brossy Goycoa y Sofía Forte contaron a La Voz del Pueblo las características de su experienc

La Ciudad

Premiadas por el Colegio Holandés

En Holanda, un viaje para no olvidar

25|02|20 11:10 hs.

Sofía Forte y Juliana Brossy Goycoa finalizaron en 2019 sus estudios en el Secundario del Colegio Holandés. Ambas cursaron en la división B y son amigas. 


Desde el 9 de enero último y durante tres semanas, compartieron un viaje inolvidable a Holanda, que recibieron como reconocimiento por haber sido las alumnas con mejor promedio durante su trayectoria en el mencionado nivel. El viaje es otorgado por el Colegio Holandés mediante un convenio con la aerolínea KLM. 

Ambas egresadas, que darán continuidad a su formación en el ámbito universitario, destacaron las vivencias en los Países Bajos y valoraron la posibilidad de conocer un país con costumbres, horarios, comidas y una cultura muy diferentes a la Argentina.

“Está buenísimo” 
Residieron durante la estadía en Holanda en Breukelen, una pequeña ciudad de aproximadamente 15.000 habitantes. Sofía Forte señaló que “primero estuvimos juntas en una casa con una familia holandesa y después otras dos semanas fuimos a lugares separados. Yo viví con una familia que habla español”. 

Al describir las actividades que desarrollaron en esta visita, comentó que “era obligatorio ir a las clases de español, una vez por semana, y teníamos dos grupos, nosotras los ayudábamos con el aprendizaje del idioma y ellos nos transmitían un poco de su cultura”. 

Además presenciaron otras clases, lo que permitió que tomaran contacto con el sistema educativo holandés. Recorrieron el país y pudieron “conocer otras ciudades –indicó- como Amsterdam, Rotterdam y también muchos pueblitos”. 

Sofía le otorgó relevancia a que “fue una experiencia hermosa. Es todo muy diferente. Ya los horarios te cambian la vida. Está buenísimo como reconocimiento”. 

Y agregó que “Guillermina organizó todo y nos ayudó”, en referencia a la directora del Secundario, Guillermina Guillamón. Se trató de un descubrimiento, ir al encuentro de vivencias novedosas. “No sabíamos con qué nos íbamos a encontrar. Es muy diferente, otro mundo”, puntualizó. 

Es hija de Eduardo Forte y Alejandra Bottino, y tiene dos hermanos: Juan Manuel, cuatro años mayor, y Juan Ignacio, de quien es melliza. Para su familia implica también una distinción especial, por la dedicación que mostró Sofía durante los estudios. “Fue mi primera salida del país y fue genial. Quiero agradecerle a Guillermina y al Colegio”, subrayó Sofía, quien el 2 de marzo va a comenzar la carrera de Arquitectura en la Universidad Nacional de La Plata. 

“La pasé muy bien” 
Por su parte, Juliana Brossy Goycoa indicó que “fue todo muy diferente, tanto la cultura, comidas, los horarios, el clima. Muy distinto. A mí me gustó, vivimos con familias que nos hicieron sentir muy cómodas, la pasé muy bien y el colegio al que asistimos también me gustó mucho”.

Permanecieron juntas con una familia durante una semana. “Fue poco tiempo, no llegamos a conocerlos muy bien”, observó. Luego estuvo las dos semanas restantes con otra familia, “Particularmente les tomé cariño porque compartí más tiempo con ellos y al estar sola, entablé una relación totalmente diferente y los pude conocer”. 

Sobre la actividad escolar que realizaron en Holanda, comentó que “asistimos a clases. Los martes había español y nosotros éramos como ayudantes de la profesora. Les contábamos un poco acerca de las costumbres de nuestro país, qué música escuchamos, la comida; y también un poco sobre el Colegio Holandés”. 

En este sentido, señaló que “el resto de los días íbamos a clases que eran en inglés y estábamos de oyentes. Y una vez fuimos a una clase de holandés”. 

Habitualmente se comunicaron en inglés, porque es limitado el conocimiento que tienen del idioma neerlandés. Con las familias conocieron algunas ciudades como Amsterdam y después solas se dirigieron a otros lugares. “Viajamos con Sofía a París, así como en tren a ciudades más cercanas como Rotterdam o Utrecht. Y como tengo a mi tío viviendo en Bilbao, con permiso del hogar donde me encontraba, viajé en avión para verlo”. 

Juliana contó que “nunca estuvimos sin nada para hacer. En algún momento descansábamos un rato a la tarde, porque nos levantábamos temprano para ir al colegio, pero no es que tuvimos un día del gusto, siempre buscamos alguna actividad”. 

En Tres Arroyos vive con su madre Ceferina y con su tío materno Nazareno. Actualmente en La Plata se encuentra en la casa de una de sus tías e inició el curso de ingreso a Medicina en la Universidad Nacional de La Plata. No tiene hermanos. 

Siente satisfacción por la posibilidad de haber viajado, como premio por su tarea en el Colegio Holandés. “Sinceramente lleva esfuerzo, no es solo ir, sentarse en clase y escuchar. Me puse todas las pilas los primeros años y los últimos me costó un poco más seguir igual, creo que Sofía es un poco más exigente y se esforzó un poco más. Pero lleva trabajo”, sostuvo. 

Finalmente, expresó un agradecimiento a “mi familia, que siempre está apoyándome y bancándome, también a Guillermina (Guillamón) que no nos hizo faltar nada, estuvo pendiente con el tema del viaje, nos preguntó siempre como estábamos”. 

Había viajado al exterior, pero nunca a Europa. “vale la pena. Está todo muy organizado y ordenado. Es una cultura distinta y muy interesante”, concluyó en su descripción de los Países Bajos.