Policiales

Juicio por abuso sexual a una nena de tres años

Pidieron doce años de prisión y la inmediata detención de la pastora

06|03|20 10:08 hs.

Por Quique Mendiberri 

La fiscal de Instrucción y Juicio, Natalia Ramos, pidió doce años de prisión y la inmediata detención de la pastora Elsa Mabel Conesa (58) por entender que es responsable del delito de “abuso sexual con acceso carnal, agravada por un ministro de culto, encagada de la guarda de la menor y la convivencia preexistente”. 

En tanto, la defensa de la imputada, a cargo de la doctora Laura Pereyra (Oficial), solicitó la libre absolución por entender que no se encuentra debidamente probado el delito por el que fue juzgada en dos audiencias finalizadas ayer y calificó de “garrafal” la pena solicitada por el Ministerio Público. 

Tras eso, el Tribunal Oral Criminal, compuesto por el doctor Carlos Mazzini (presidente) y las doctoras Verónica Vidal y Fabiana Brandolín, fijó como fecha para la lectura del fallo el próximo miércoles 11 a las 9 horas en la misma sala de audiencias. 

Durante la realización de los alegatos, celebrados quince minutos después del testimonio de la imputada, donde la mujer hizo incapié en la función de la iglesia Nueva Esperanza de Adolfo Gonzales Chaves y negó la existencia del miedo que algunos testigos declararon haber percibido por parte de la víctima; la doctora Natalia Ramos volvió sobre su aseveración al inicio del debate, cuando pidió al Tribunal que deje de lado cualquier preconcepto y entienda que, por más que la imputada sea mujer, el delito habría existido y debía considerárselo como tal. 



En ese sentido, la fiscal sostuvo que “en reiteradas oportunidades (Conesa) abusó de una menor cuando tenía 3 años, aprovechándose de la relación de convivencia con la familia”. Tal como lo trató de demostrar durante las dos audiencias, esos abusos habrían sido producto de tocamientos de la menor y su penetración valiéndose de un objeto de color rosa. Para ello, apeló al recuerdo de los testimonios escuchados el pasado viernes 28 de febrero, y defendió la declaración de la licenciada Cecilia Pereyra, psicóloga de la nena supuestamente abusada, quien se conmovió hasta las lágrimas durante su declaración, un hecho que fue observado por la Defensa Oficial, “yo he visto a gente profesional llorando, pero eso no le quita su factultad para relatar lo que pudo ver y le estaba pasando (la nena). Lo dijo primero en síntomas y luego en palabras”, afirmó al referirse a los distintos síntomas ventilados durante la primera audiencia y la desfloración a la que hizo referencia el ginecólogo Jorge Ebbens en la primera audiencia.

Así, al momento de solicitar la pena citada arriba, también hizo referencia a la radicación posterior de Conesa en distintas ciudades tras la denuncia del hecho y como consecuencia de los diferentes escraches sufridos en Adolfo Gonzales Chaves y Tres Arroyos, luego de los cuales terminó viviendo en la ciudad de Mar del Plata.

“Entendiendo que la pena es elevada, y solicito la detención porque (Conesa) demostró que pudo irse de Chaves y vivir fácilmente, con lo que quedaría demostrado el peligro de fuga”, dijo la fiscal. 

Profesionales cuestionados 
Por su parte, la defensora Oficial Laura Pereyra, dijo que “también son víctimas de un juicio publico aquellos que no han tenido un debido proceso” y que, “la actuación no adecuada de profesionales en la instrucción pudo hacer perder evidencia”. 

Al mismo, al fundamentar el pedido de libre absolución de su representada, Pereyra cuestionó el hecho de no tener el relato del menor como prueba presentada para el debate, “todos escucharon a la menor, menos los que en el debido proceso penal deben escuchar el relato y adecuarlo. Eso es lo que no hay. Son todos testigos de oído”, indicó. 

Al mismo tiempo, y volviendo sobre su afirmación inicial, cuestionó la capacidad de los distintos profesionales acerca de la psicología del testimonio y aseveró que los niños de 3 a 4 años son “particularmente susceptibles a la sugestión”. 

Precisamente fue durante ese ataque a la prueba de la Fiscalía donde Pereyra observó aparentes falencias de la investigación “que no pueden llegar a una sanción”.

“No creo que (la madre de la supuesta víctima) haya hecho una denuncia falsa, pero no hubo resguardo de la menor para que no haya contaminación de su relato. Por eso se entiende que no hay prueba para llegar a una condena”, dijo antes de calificar como “garrafal” el pedido de pena de la Fiscalía y remarcar que su defendida estuvo “todo el tiempo a derecho”. 

Diez testimonios
Ayer fue el momento de las últimas diez declaraciones a cargo, en su mayoría, de testigos de la Defensa. Además, de testigos comunes, como la psicóloga especialista en casos de abuso, Adela Moreno. 

Precisamente fue esta licenciada quien no recomendó hacer la Cámara Gesell con la supuesta víctima, “por el estado emocional de la nena. No quiere hablar del tema porque tiene miedo ¿Por qué se la va a pasar por esa intervención, si se lo quiere proteger al niño? Algunos especialistas no recomiendan hacerla en niños tan pequeños”, postuló al respecto. 

También lo hizo el médico pediatra Ladislao Iraola, quien analizó la pericia realizada oportunamente por el doctor Marcelo Di Rocco (de licencia al momento del juicio), distinguió los distintos estados que puede tener el himen de una niña, pero no aseguró lo que pudo haber ocurrido en este estudio. 

Luego fue el turno de allegados a la iglesia “Nueva Esperanza” quienes recordaron buenas experiencias con Mabel Conesa y su marido, y hasta exhibieron fotos y videos de la convivencia de la niña en el espacio religioso. Al mismo tiempo, no faltaron ejemplos de actuaciones solidarias del matrimonio tresarroyense cuando estaban radicados en Gonzales Chaves. 

Ya sobre el final, y luego de haber declarado durante media hora acerca de la actuación de la iglesia a la que pertenecía y describir conductas de la madre de la nena, Elsa Mabel Conesa cerró el debate manifestando en sus ultimas palabras: “soy inocente y creo en la Justicia”.