Con una sonrisa. Ante la adversidad, Rubén Pinella

La Ciudad

La experiencia de un trabajador que teme al futuro

Coronavirus: cómo es la cuarentena de los que “si no trabajan, no comen”

22|03|20 08:17 hs.

Por Quique Mendiberri


Escuchan cada mensaje presidencial con atención desesperada, pero todavía no hay novedades para la economía de los trabajadores informales del sistema. En Tres Arroyos son miles y, a pesar que en las redes sociales no faltan publicaciones que reflejan su preocupación, su pedido de auxilio virtual y mediático aún no tiene una medida preventiva que lo contemple. 

Uno de ellos es Raúl Pinella, un conocido repartidor tresarroyense de 55 años, que presta su servicio en una casa de comidas y una distribuidora de productos de limpieza. 

Sentado en el banco del local gastronómico, acepta referirse a la manera que impactan en su capacidad productiva las medidas extraordinarias del gobierno para evitar la propagación del COVID19. 

“El monotributista, el que tiene atención al público, tiene que trabajar. Ojalá yo pudiera estar en mi casa haciendo la cuarentena, pero tengo que vivir la diaria para afrontar todos los vencimientos que tengo por delante, luz, gas, el alquiler, darle de comer a mi hijo. Yo no tengo un sueldo fijo y por eso creo que el Gobierno tendría que tomar una medida que resguarde a gente como nosotros”, exigió en el arranque de un diálogo dónde no hacen falta muchas explicaciones previas, sobre todo luego del pliegue cada vez más intenso de los tresarroyenses a la cuarentena total dictada el jueves por el presidente Alberto Fernández. 

“Hay mucha gente en mi situación y muchos conocidos que viven de la changa. ¿Y cómo vive esa gente?”, se pregunta anticipándose a la próxima línea de conversación, “si no salgo en el día a día a generar la plata, no sé qué vamos a hacer”, afirma con preocupación. 

En su caso, asevera que uno de sus patrones dijo que lo ayudará con algo de dinero, “me dijo ‘cualquier ayuda económica que te pueda brindar, te la voy a dar’, pero no es el hecho”, reconoce con tristeza´. 

“La gente no se cuida” 
Después de reconocer que “(los medios) te taladran la cabeza. Estoy en casa y ya opté por no ver más otra cosa que no sean partidos viejos y películas”, Pinella le transmite su apoyo al presidente, acerca de quien asegura que aguarda esperanzado una medida que lo comprenda entre los receptores de la ayuda social para pasar el dramático momento, “yo comprendo al gobierno, porque entiendo que es una medida muy difícil la que tuvo que tomar este señor Alberto. Ojalá que sea a tiempo y no tengamos ningún caso (de coronavirus) en Tres Arroyos. Porque cuando sea así, ahí si va ser grave”, vaticinó.


Raúl Pinella se apresta a llevar uno de los pocos pedidos que le tocó entregar ayer al mediodía


Por otra parte, luego de las recorridas diarias que le exige su trabajo llevando pedidos a distintos puntos de la ciudad, advierte con pena que “la gente no se cuida”. “Yo que tuve que estar en la calle, ví gente como si fuera un feriado normal. Con los perros, madres con tres o cuatro chicos jugando, veo que no se tomó conciencia y es algo grave”. 

En ese sentido, Pinella asegura que no son pocos los que aprovechan el permiso de salir a comprar comida “para pasear”, “recién ayer tomé conciencia de lo grave que es esto. En los negocios de barrio, veo que compran medio kilo de pan a la mañana, medio de kilo de pan a la tarde y toman las compras como un paseo. Pero no es así, comprate un kilo de lo que necesites y quedate en tu casa”, disparó indignado. 

Preocupación e incertidumbre son las dos palabras que elige para describir su actualidad y el futuro. Sobre todo después del incipiente repunte económico que, asegura, había empezado a percibir después del cambio de Gobierno. Además, a pesar de reconocerse “con poco conocimiento en economía”, el enorme gasto que debió afrontar el Estado ante la pandemia, le basta para imaginarse algo peor para después del coronavirus, “realmente tengo mucha preocupación e incertidumbre. Veníamos de cuatro años de Macri, que había sido nefasto y, con este hombre (por Alberto Fernández), sentíamos que empezaba a traccionar la economía. Sin embargo, ahora, con todo esto, veo que el coletazo de lo que viene detrás también va a ser tremendo, porque esta reactivación no es natural, entonces va a ser terrible”, señaló antes de tomar uno de los pocos pedidos que tuvo que llevar ayer al mediodía en el caluroso y desolado mediodía de la cuarentena tresarroyense.