El interior de la vivienda donde se hizo la nota (Quique Mendiberri)

Policiales

Respuesta a una denuncia

Dicen ser inquilinas y niegan una usurpación

02|04|20 07:59 hs.

Dos mujeres que se encuentran viviendo en la casa que un vecino denunció como usurpada en nuestra edición de la víspera, negaron la existencia de una ocupación ilegal y afirmaron que, “si el Estado nos ayuda”, nos vamos. Se trata de dos jóvenes que pidieron no ser fotografiadas ni que se les publique sus identidades, ya que esa situación les generaría inconvenientes para conseguir trabajo en el futuro.


LA VOZ DEL PUEBLO se acercó al domicilio de la calle Rondeau 1136, en el barrio Zurita, y escuchó la versión de las mujeres, quienes no exhibieron documentos que avalen su situación ya que, de acuerdo a lo expresado, el alquiler lo tramitó la ex pareja de una de ellas, acerca de quien tampoco quisieron suministrar datos, “preferimos que los nombres no sean publicados”, dijeron.

En lo que sería el living de la casa, hay una mesa ratona y dos sillas. La tercera la trajo una de las dos hermanas, para presenciar la entrevista. En la mesa ratona, quedó el grabador y en él, las primeras líneas del relato anónimo, “tenemos muchas amenazas de estas personas (por Matías Verga y su familia) en todo momento se les quiso hablar bien para llegar a un acuerdo, e incluso a la mamá de esta chica”, dijo la joven identificada por su nombre de pila como Delfina, quien dice ser la ex pareja del hombre que, según sus dichos, “hace 5 meses que le alquiló la casa a la hija de la esposa de Matías Verga”. 

“La puerta no está forzada, nosotros tenemos la llave desde el momento 1. Hace cinco meses que estamos en esta casa. Estaba alquilada desde hace dos años y medio, cuando no se pueden alquilar, porque es un bien para la gente y ellos lucran con esto. Se fueron a llorar a LA VOZ DEL PUEBLO diciendo que andan en la calle con una criatura de seis meses y la casa la estaban alquilando”, agregó.

Sin papeles
A pesar de mencionar la existencia de un contrato de locación, las jóvenes repiten su versión del alquiler y tampoco pueden dar cuenta del lugar donde se hallaría el contrato, “a nosotros nos cedió la llave de la casa el inquilino que estaba acá adentro. Preferimos no dar nombres, ellos saben bien quién es porque tienen un contrato de locación con esta persona”.


El interior de la vivienda donde se hizo la nota (Quique Mendiberri)


“La casa es de una mujer que no está en Argentina. Se las prestó a ellos y ellos aprovecharon para lucrar”, comentó haciendo referencia a la adjudicación inicial de la vivienda, en 2011, a una persona de apellido Johansen, la cual, según consta en los documentos presentados ante este diario por Matías Verga en su denuncia del martes, fue cedida por la primera en un acto formal a su esposa, ante la imposibilidad de poseerla. 

El martes, Matías Verga informó a este diario que el pasado miércoles 18 de marzo se fueron a Indio Rico a visitar a su suegro, pero el viernes 20, recibieron un llamado donde se les advertía de la usurpación de su casa. 

Ante tal situación, indicó que acudieron con la policía y que recibieron amenazas por parte de los ocupantes, una versión que fue desmentida por la joven que ayer pidió dar su versión de los hechos y, al mismo tiempo, negar que ella está intentando vender la propiedad. “Nosotras estamos conscientes de lo que está pasando y, si el Estado nos da una mano, nosotras nos vamos. Porque nosotras no somos como ellos, que nos vinieron a patotear y nos mandaron a gente que nos apriete. Dio la casualidad que eran conocidos, porque si no vaya a saber que hubiera ocurrido”, comparó.

Ante la versión de que la Secretaría de Acción Social les había ofrecido ayuda que ellas posteriormente rechazaron, Delfina comento, “vino Acción social y nos dijo que nos iban a traer mercadería para que podamos subsistir, pero nunca más aparecieron. Marcelo León, el intendente, todos están al tanto de esto, y ninguno vino a ver si necesitábamos algo o por qué estamos haciendo esto”, señaló, antes de remarcar las razones por las que, en lo inmediato, no pueden dejar la casa, “nosotros no nos podemos ir porque estamos con una pandemia mundial y estamos con cinco criaturas, y segundo que no tenemos a donde ir. Porque acá no podemos ni dormir del susto que tenemos. Nosotros no queremos vender nada y, si podemos llegar a un acuerdo, nos vamos”, insistieron en el cierre. 

A raíz de este episodio, en la UFI N°13 ya hay una causa abierta y, en los próximos días, le tocar al fiscal Carlos Lemble decidir el destino de la causa, en función de las pruebas recolectadas hasta el momento.