Ayer por la mañana, el delegado en el control de la ruta 73, horas antes de la situación que generó

La Ciudad

Así lo afirmó anoche Carlos Avila

“Pretendía defender a mi pueblo”

14|04|20 09:27 hs.

Si bien admitió que Augusto Lemble, hijo del fiscal que intentó realizar el período de cuarentena en la casa de Claromecó luego de haber regresado de Brasil, "no violó ninguna ley", Carlos Avila ratificó su renuncia como delegado de Claromecó. 


"Pretendía defender a mi pueblo", expresó anoche el ahora ex funcionario en el marco de un contacto telefónico que mantuvo con este diario. 

Al claromequense se lo escuchó golpeado por todo lo que sucedió en la tarde y noche de ayer en la localidad. "Al no poder hacerlo, decidí que no tenía que estar más en ese lugar. Nosotros tenemos mucho contacto con comerciantes y gente del pueblo. Ya habíamos visto otros casos de personas que no eran de Claromecó. Son situaciones. Era un pedido que me había hecho la gente para que no entre nadie más al pueblo. Yo me había comprometido a eso. Al ver que entró gente, sentí que había fallado y feo. Por eso la renuncia", expresó.

Al consultarlo por una revisión de la determinación tomada ayer, Avila fue contundente. "Esto fue alrededor de las 20 horas. Dejé la herramienta de trabajo, que es la camioneta, en el corralón y me fui caminando hasta mi casa. Firmé una nota que fue enviada al señor intendente, me metí a la ducha y cuando salí me enteré de lo que estaba pasando en la casa del chico (en referencia a la manifestación en la propiedad de la familia Lemble)". 

Reconoció que se sintió molesto por la actitud de un grupo de vecinos de la localidad mostró anoche, cuando se acercó hasta el domicilio de Lemble para exponer su disconformidad por la llegada del joven proveniente de Brasil.

Y agregó: "Se trabajó mucho en todos los ámbitos, en Seguridad y en Salud, para llevar adelante esta cuarentena. Mi jornada empieza a las 6.30 de la mañana y no paro ni un instante. Ahora es momento de desensillar y dejarle el lugar a otro". 

En tanto, Avila mencionó: "Creo que mi decisión no ha caído bien -refiriéndose a las máximas autoridades municipales-. Ni siquiera tuve la delicadeza de avisar a quienes me dieron la posibilidad de trabajar o de ocupar un lugar. Les llegó mi renuncia sin un llamado previo; pero las cosas sucedieron así".