Policiales

Omar y Leonardo Ramos

"Impotencia y bronca" por los tres colectivos incendiados

15|04|20 10:21 hs.

El 24 de mayo de 2019, Transporte Ramos cumplió 30 años. Una empresa familiar, que concreta esta tarea para la Escuela Agropecuaria de Tres Arroyos, pero también con operarios de la fábrica Aiello, así como realiza viajes a ciudades de la provincia. La cuarentena y la suspensión de clases, por supuesto, afectaron de manera directa sus actividades, como ocurrió con otros sectores de la economía.

En la madrugada de ayer, vivió una situación que le genera un perjuicio significativo, debido a que fueron incendiados tres colectivos de su propiedad. Se encontraban estacionados en Granadero Baigorria 351, en el Barrio Ruta 3 Sur, y los daños fueron totales.




El hecho tuvo lugar aproximadamente a las 4.30 y los bomberos trabajaron en el lugar durante una hora y media. Además intervinieron efectivos de la Policía Comunal y de la DDI; mientras que las pericias estuvieron a cargo de Bomberos de De la Garma.

La Fiscalía inició las actuaciones con la finalidad de determinar las características del hecho y a partir del pronunciamiento de Bomberos de De la Garma, intentará establecer eventuales responsabilidades en el hecho.

Valuación económica 
Omar Ramos es el creador de la empresa, que actualmente lleva adelante junto a su hijo Leonardo. “Fui empleado de la Escuela Agropecuaria, después que dejé de integrar el personal empecé a brindarle el servicio de transporte escolar, a partir de 1990. Desde 1990 hice traslados para el personal”, recordó.

De los tres colectivos incendiados, dos estaban operativos y otro había sido adquirido para sacarle el motor e iba a quedar como carrocería para vender. “Uno lo tomé de Cascallares para utilizar el motor, se lo puse a otro que lo tenía roto. Los otros dos eran los muletos que íbamos a tener ante cualquier problema o ante un mayor trabajo. Tenemos seis colectivos más, tres para viajes y tres urbanos para la Escuela Agropecuaria y la fábrica Aiello”, señaló. 

Observó que “por la pandemia no los sacamos, porque si no tal vez no hubieran estado los tres”. Los dos en funcionamientos estaban “en buenas condiciones, uno prácticamente con todas las gomas nuevas y una goma vale 30.000 pesos. Los motores buenos. Tenían valor”. 

Estimó que las pérdidas son superiores a un millón de pesos, teniendo en cuenta que “pueden valer los dos un millón de pesos, más el que estaba como carrocería para vender. Si te pones a sacar la cuenta lo que valen las gomas, los motores”. El seguro con que cuenta es para las personas transportadas y de terceros. 

En este sentido, explicó que “no sé las compañías como se manejan con unidades cero kilómetro, yo no he llegado a tener. Pero en colectivos usados no te hacen cobertura contra incendio, se desvalorizan mucho con los años y siempre está la posibilidad de que los prendan fuego para cobrar. Si yo tuviera, ya algunos estarían diciendo que los prendí fuego por esa razón. Pero no se puede hacer, solamente te brindan para terceros y la gente transportada”. 

Si bien en este momento no están trabajando para alumnos de la Escuela Agropecuaria, debido a la interrupción de clases, dejó en claro que “cuando se retomen las actividades escolares vamos a poder desarrollar el servicio con normalidad”. 




Inexplicable 
Omar Ramos no tiene dudas al hablar de intencionalidad. “Estaban prendidos los tres, ninguno tenía la batería porque se la sacamos, de lo contrario se la roban. El que estaban sin motor, sin nada, estaba prendido hasta la mitad y los otros en la parte de atrás. Les pusieron algo en el motor y ahí empezó el fuego”, consideró.

Al respecto, argumentó que “querían que se prendieran los tres. Si hubieran iniciado el fuego en uno solo, tal vez se podría haber salvado alguna unidad”.

Le otorgó relevancia a la tarea de los bomberos y del personal policial, porque “se portaron muy bien” y agregó con énfasis: “Es una vergüenza que tengamos que molestar a los bomberos por cosas así, y está pasando seguido, han prendido autos, camiones”. 

Lo que sucedió supera la posibilidad de un análisis racional. “No me lo explico –expresó-. No le hacemos mal a nadie, tenemos buenas amistades, buena onda con todo el mundo. Cuando pasó, enseguida la gente nos comenzó a llamar para ver en que podían ayudar. Todos querían dar una mano, padres de los alumnos”. 

Finalmente, subrayó que “estas cosas te dan bronca, impotencia. Es con lo que uno se gana la vida” y planteó que los próximos meses serán complicados, debido a que “estamos parados. Nos habíamos preparado para tener colectivos de viaje, pero no habrá en todo el año por la pandemia. Va a ser duro”.