Opinión

Editorial

Un lento retorno

03|05|20 19:23 hs.

La semana que pasó registro más movimiento en la ciudad, sobre todo en su zona céntrica, producto de nuevas autorizaciones a actividades, en el marco de la cuarentena y del aislamiento social preventivo y obligatorio, establecido por el gobierno nacional hace más de un mes. Este lunes vendrá el turno de otras. Lentamente la dinámica urbana y económica se reestablece. Pero eso no debe entenderse como un relajo de los parámetros de salud pública y prevención que se sostienen con un esfuerzo extraordinario de todos y todas las tresarroyenses. 


El desafío que enfrentamos ahora es doblemente delicado: la pandemia no está vencida y no lo será hasta tanto no exista una vacuna que la derrote de forma definitiva. En consecuencia toda normalidad que retorne, debe ser cuidadosamente respetada por la ciudadanía. No debemos olvidar que la amenaza está ahí, latente, a la espera de un descuido. Las consecuencias de un desborde de la responsabilidad individual y social, se cuentan en vidas. Es duro, pero es la más sencilla de las realidades. 

Se escucha en algunas conversaciones y en algunos medios nacionales, de todo tipo, cierta displicencia en el discurso y una crítica crecientemente desmedida a las medidas gubernamentales, ahora tildadas de irracionales y poco cuidadosas del rumbo del país, sobre todo en su faceta económica - social. Lo expresamos en otra editorial: lo que vivimos es inédito, no tiene receta de solución ya probada y la misma debe construirse a medida de que se transita este proceso extraordinario. Esta circunstancia no debe acallar las críticas y las diferencias, pero si enmarcarlas. 

La lucha contra el Covid 19 no debe contaminarse de partidismo ni de ideologismos superficiales. Estamos viviendo en un estado de emergencia agudizado en nuestro país por sus problemas de base. Nuestra economía estaba enferma desde antes de la cuarentena, en consecuencia debería primar la sensatez en una discusión en donde lo que nos debe movilizar es un objetivo de conjunto. De nuevo, discutir, intercambiar, pero sin perderlo de vista. 

La situación es doblemente delicada, y en algunos casos terminal, desde el punto de vista de la salud y de la economía. Hay un argumento que se utiliza falazmente en esta encrucijada y en algunos casos haciendo gala de cierta agudeza intelectual, que no es tal: “La mala política económica se paga en el futuro con muertes y cierre de empresas y el circuito repetido a consecuencia de ello, genera más mal”. Esta frase encierra una verdad mal utilizada. 

El gran Keynes respondería que en el futuro estamos todos muertos y agregaría que todas las medidas responsables y eficaces para salvar personas hoy, son imprescindibles de tomar. Como buen economista, que también actuó en el mundo real elaborando políticas económicas y haciendo negocios particulares en la bolsa de Londres, supo siempre que toda doctrina económica tiene como base una concepción del hombre y como lo hizo en vida, combatiría a los tecnócratas que imaginan un mundo económico libre de personas, en una ilusión ideológica carente de sostén real.

La evolución humana, su afán de progresar y de generar mayor bienestar en las comunidades que fue desarrollando a lo largo y a lo ancho del planeta, generaron lo que se llamaron luego actividades económicas y que se transformó en una disciplina profesional, en forma posterior. La Economía es resultado de las acciones de los hombres y mujeres vivos. Nunca fue un proceso inverso. 

En consecuencia salvar personas, es salvar el presente y futuro de nuestra riqueza material, de nuestra creatividad y de nuestro afán de emprender. Es ser consciente de las prioridades esenciales y de una historia en particular, la humana. Es, además, una idea articulada, humanamente sostenible y eficaz en términos económicos, y en ese orden, como lo razonan las sociedades que admiramos. 

Mañana, la normalidad avanzará un poco más. Lo agradeceremos en vidas y en un renacer económico, si hacemos de la responsabilidad y de la solidaridad social, sumadas a la prudencia individual, nuestro mejor negocio.