Carta de Lectores

Carta de Lectores

El sometimiento de nuestro partido

03|05|20 18:29 hs.

En 1853, uno de los hombres más ilustres de nuestra República, Juan Bautista Alberdi, nos legó las bases para el ordenamiento político de nuestro país, que culminaron en nuestra Constitución Nacional, la que festejo su 167avo cumpleaños el pasado viernes primero de mayo. En esta misma se fundamentan los principios básicos de nuestra nación, y entre ellos se destacan como pilar esencial, las libertades individuales, los derechos a la propiedad privada, y la libre circulación. 


Estos mismos se han visto restringidos en gran manera y de forma sistemática, en la actual situación de cuarentena que atraviesa nuestro país. No es mi intención ahondar en la polémica nacional de esta materia, sino más bien que los lectores me acompañen a analizar la situación de nuestro querido partido de Tres Arroyos. 

Y es que la realidad de nuestro partido parece estar totalmente disociada de las leyes, o de la misma Constitución Nacional inclusive. Casi todos los lectores de esta carta de opinión bien conocerán el caso pasado, del joven que intento, de manera legal, ingresar a uno de nuestros balnearios para realizar la cuarentena luego de regresar del exterior, y se encontró expulsado del mismo por una turba de vecinos, cual pueblo medieval, que violaron todo tipo de protocolo, como si no les importara la cuarentena o la enfermedad. Un balneario vive en gran medida de los aportes estacionales de los turistas, y depende de los servicios de la ciudad cabecera para su propia supervivencia, por lo tanto, es inentendible como un ciudadano de Tres Arroyos puede ser tratado de tal nefasta manera. Pareciera que la gente de la localidad es ajena a esta condición.

Además, tuvimos la clara muestra de la irresponsabilidad de ciertas autoridades en el partido, que, en momento de tal turbación para algunos de los ciudadanos, decidieron abandonar el barco, renunciando así sus responsabilidades, para confundir todavía más la situación, o de otros funcionarios públicos que parecieron no hacer absolutamente nada al respecto de que se viole la ley, y se expulse a un ciudadano en toda su libertad de disponer de su propiedad privada. 

También se han atestiguado casos, (los mismos lectores conocerán algunos de estos, o habrán sido víctimas personales) en este mismo fin de semana donde se festejó el día del trabajador, y de pasadas semanas, de gente que deseo poder ingresar a sus hogares o a sus propiedades, y fueron repelidos por la policía bajo ningún pretexto más que su autoridad. Muchos, incluso con el certificado nacional de tránsito, trataron de ingresar para cumplir trabajos, o para suministrar sus campos de bienes y fueron rechazados en igual manera. Sin embargo, en ciertos horarios puede verse como otras personas ingresan de manera totalmente relajada a la ciudad. 

Más allá de las reiteradas justificaciones, débiles y cambiantes, que se han ofrecido desde nuestro municipio para explicar la situación, cabe preguntarse ¿Es que acaso ninguna ley vale? ¿Es que acaso en nuestro partido estamos sujetos a políticos cuasi autoritarios, que pueden decidir, a dedo y con total impunidad, quien entra y quién no, y cuando lo hace? 

Pareciera como si nuestros derechos fundamentes hubiesen quedado en la indiferencia y el olvido en el partido de Tres Arroyos, cuando se podrá circular o no en el partido hacia la propiedad privada que uno posee, queda en manos de nuestras autoridades políticas, que deciden según su antojo, que puede hacerse y que no. 

Y mientras tanto, los ciudadanos de Tres Arroyos nos mantenemos como fieles súbditos a estos arbitrarios políticos, que pareciera, pueden mandarnos como se les antoja.

Si, 167 años después, Juan B. Alberdi podría ver como su Constitución Nacional es violada con tantos aires de grandeza, y como los ciudadanos de este partido se mantienen indiferentes a esta situación, estoy seguro de que este gran hombre se sentiría grandísimamente apenado por este partido y lo que hemos hecho con el tan amado pilar de nuestra República, la Libertad.

Iza, Octavio Luis. 
DNI 38.934.159