Imagen ilustrativa (Foto: Carolina Mulder)

Carta de Lectores

Carta de Lectores

Por favor, reglas claras

03|05|20 19:39 hs.

Señora directora: 


En la semana que pasó la ciudadanía, por sí sola o por intermedio de sus representantes (los concejales), solicitaba el dictado de normas claras de estas llamadas “flexibilizaciones” de la cuarentena. Los negocios no sabían si podían o no podían abrir sus puertas urgidos por una situación económica que los agobiaba. 

En medio de esas vacilaciones sale un anuncio por todos los medios locales que el señor director del Ente Descentralizado Claromecó Servicios Turísticos autorizaba la entrada a Claromecó por espacio de dos horas a todas las personas que tuviesen su segunda casa en la localidad y para lo que, incluso, daban un número de teléfono al que por supuesto nadie respondía. Luego entre jueves y viernes pudimos escuchar a gente amiga que había podido entrar siempre y cuando se desplazaran dos personas, con cubreboca y siempre por espacio de dos horas.

Hasta ahí más o menos bien. ¿Por qué los que vivimos en Tres Arroyos queremos ir a Claromecó? Queremos ir para mirar, cerrar, acomodar las casas que los que, como nosotros que vamos todo el año, el domingo 15 de marzo cerramos hasta el viernes en que regresaríamos. Pero se instala la cuarentena por lo que desde hace 45 días no vemos nuestra casa, de la cual pagamos rigurosamente nuestros impuestos municipales (digo impuestos porque tasa se referiría a contraprestación de servicios, ¿se entiende no?).

Es así que el sábado al mediodía mi esposo y yo nos dirigimos a la localidad pensando en estar media hora, no más, porque alcanzaba para ver si el paso del temporal de agua y viento no rompió nada, mirar si no “tuvimos visitas”, traer ropa que ya no nos pondremos por la época del año para lavar y desenchufar la heladera. ¿Qué ocurrió? La policía no nos dejó pasar, las reglas habían cambiado esa mañana. No sabemos cuáles son ahora las reglas, reglas que ya eran desdibujadas desde el comienzo. 

Dos reflexiones al respecto. Primero el felegado no puede dictar normas a su antojo o parecer y el intendente no sabe/no contesta con respecto a las normatizaciones para las actividades en todos los órdenes. Solo ha ido muchas veces, quizá como nunca a Claromecó en los últimos días, como si no se animara a dejarlo solo al nuevo delegado. La falta de una voz fuerte, segura, que diga claramente lo que pueden y lo que no pueden hacer los ciudadanos genera situaciones entre vecinos nada deseadas. Segundo, a los vecinos de Claromecó: nosotros no podemos ir a ver nuestra casa, pero he visto a algunos de ustedes circulando por Tres Arroyos. Otra vez, reglas claras. 

Marìa Marta Naveyra 
DNI 11.534.888