Sociales

La mezzosoprano bahiense recuerda

Constanza Cepedano: “Cantar el Himno cambió mi vida”

17|05|20 20:55 hs.

Siempre a un cantante lo representa un tema o le hace llegar un gran reconocimiento, el caso de Constanza Cepedano con el Himno Nacional es más que particular. La mezzosoprano bahiense contó a LA VOZ DEL PUEBLO la importancia de la canción patria al punto tal que después de esto definió la vocación de su vida. 


Su afinidad con el canto comenzó ya en el jardín de infantes “me encantaba participar en los actos y fundamentalmente la clase de música y luego la escuela primaria. En ese momento la profesora de Música me sugiere la posibilidad de ir al coro de Niños de la Cooperativa Obrera, dirigida por Carmelo Fioriti; con esa formación recorrí muchos lugares. En una de las actuaciones con el coro nos toca hacer el ‘Cascanueces’ y ahí me enamoro de la danza clásica que empiezo a los 10 años”. 



Por la superposición de horarios entre coro y danza tiene que elegir optando por la última; “a los 15 años si me preguntaban qué quería hacer era seguir bailarina. A los 17 voy a la final de los Bonaerenses con la escuela de danza y me reencuentro con mis compañeros del coro en Mar del Plata. Me enganché para cantar, ahora con el Coro Juvenil, temas de Navidad. A los 18 y por el desarrollo físico dejo la danza y vuelvo a la música. Hoy por hoy sigo amando a la danza clásica pero desde otro lugar por muchas cosas que son positivas para mi como cantante”.

A Australia, con el Himno Nacional 
Del Coro Juvenil pasó al de la Universidad además de comenzar la carrera de contador público. En 2003 le llega una invitación del director del Coro Nacional de Jóvenes, Néstor Zadoff a través de Carmelo Fioriti para ir a una selección de jóvenes para cantar el Himno Nacional en el Mundial de Rugby de Australia en ese año. Esto era porque la World Rugby quería armar un coro con dos representantes de cada país (una mujer y un varón) para cantar el himno nacional de cada nación participante.

“Yo me puedo considerar afortunada” cuenta, pero también reconoce que con este director -Néstor Zadoff- había tenido “contactos en diferentes encuentros de grupos coreutas. Eramos tres las seleccionadas pero las grabaciones llegaron tarde y por recomendación de Zadoff me eligieron a mi”. 



Con sólo 22 años se fue para Australia junto al porteño Esteban Kelner -el otro argentino seleccionado- como compañero. Constanza cuenta que la experiencia fue hermosa, “compartir con chicos de otros países durante dos meses en hoteles. Fue como un viaje de egresados cultural. Imaginate la emoción de cantar el himno nacional en el Telstra Stadium, de Sidney, ante 80.000 personas, cosas que uno las ve por televisión y yo estaba ahí. Estar en la ceremonia de apertura del mundial cantando el himno, grabar en estudios de Sidney, que me fuera a recibir el embajador nuestro allá, que me hiciesen notas… Ya para el tercer partido, después de cantar el himno iba y me sentaba en el banco de suplentes de los Pumas”, dice riéndose.

Otra de las cosas sorprendentes fue ser seleccionada para cantar en la previa del partido semifinal en una audición frente a la Opera de Sidney; “durante un espectáculo al aire libre transmitido por la televisión donde fui invitada. Esto me marcó tanto que al regreso a la Argentina no volví más a la Universidad. Pensé, si esto me pasó sin una formación académica, o sin técnica es una señal y me decidí a cambiar por eso reconozco que cantar el Himno cambió mi vida. Me decidí a tomar clases y a aprender a cantar”, dice riéndose. 



Del Coro Estable al Allegro Lírico 
A fines de 2005 se abre el concurso para integrar el Coro Estable de Bahía Blanca que depende de la provincia, cuyo elenco es rentado. Logró ingresar al mismo “gracias a la técnica que había adquirido con experiencia y las clases tomadas entre fines de 2003 y 2005, coro del cual sigo formando parte. Esto me cambió todo porque tenía un sueldo que me servía para seguirme capacitando, empecé a tomar clases en Buenos Aires con otros maestros. Ese mismo año -en abril- viajo a Estados Unidos con quien en ese momento convivía, hoy es mi marido, Eduardo Cortinez junto a una pareja que bailaba tango en Bahía Blanca. Ellos nos invitaron a actuar en dos ciudades de allá y cantar en uno de los parques de Disney, el Magic Kingdom”. 

Ya integrando el Coro Estable de Bahía Blanca comienza a tener sus primeros solos; “no te puedo explicar el tiempo que ---ensayé, los nervios que tenía. Después de ahí me fui presentando para sinfónicos corales, en óperas algo que siempre que haya audiciones trato de ver si me pueden quedar bien presentarme. Ya no existe el miedo del debut, me ha tocado estar al lado de grandes directores y también de cantantes impresionantes”. 

Para Constanza, que su marido sea músico y coreuta ha hecho que crezca aún más porque “además de ser gran compañero es mejor padre”, cuenta. “Los artistas somos medio bichos raros en realidad, pero con Edu eso no ocurre, yo no sería lo que soy si no tuviese este hombre al lado. Yo he viajado a diferentes lugares y sé que mis dos hijos -Emilia de 9 e Ignacio de 12- están bien. Por ejemplo en septiembre de 2019 me fui dos semanas a Francia por dos conciertos y el quedó a cargo de la casa. Edu es un gran músico pero su fuerte es la composición, él es el arreglador del grupo en el que nosotros estamos, Allego Lírico. Hace todos los arreglos, las pistas no solo para nosotros sino para diferentes artistas del mundo. De hecho en mi viaje a Francia él fue quien adaptó a mi voz los temas que iba a interpretar en los conciertos de Burdeos y Espalión”. 


La pandemia, como a todos, la ha obligado a estar en cuarentena y que muchos de los eventos programados no los pueden hacer por ahora. Pero la incursión hecha cantando el Himno Nacional hace unos pocos días desde el balcón de su casa y subido a las redes sociales significó “que un músico tucumano se contacte conmigo para hacer algo para subir a las redes este 25 de Mayo junto con otros intérpretes. Sinceramente esto del himno y la forma en la que lo interpretás es un ida y vuelta con el público. Hace tiempo que me propuse esto de desestructurar al cantar el himno y creo que por lo que he recibido lo logré”. 

En el final sostiene que su meta es “seguir llevando mi música a diferentes lugares sea en la provincia, el país o el mundo. Solista en el coro soy, tengo mi grupo lírico, es como que sigo subiendo la vara pero creo estar en el camino correcto”.  


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En Dorrego y en Francia




El 20 de mayo de 2019 fue un momento más que importante en la vida de Constanza porque concurrió junto a su grupo Allegro Lírico y la Sinfonieta Mar del Plata -dirigida por el maestro José María Ulla- a cantar en la reinauguración del teatro Español de Coronel Dorrego.

Y no era para menos porque su abuelo paterno -Manuel Cepedano- vivió muchos años allí y hasta despuntó el vicio del actor en ese escenario dorreguense. 

Constanza cuenta que “en Dorrego mi apellido no es uno más. Porque mi abuelo fue docente, consejero escolar, él estaba relacionado con toda la parte artística de la ciudad. A su vez iba mucho de chica hasta que falleció mi abuela, con mi abuelo iba al Teatro Español a ver una obra o a verlo actuar a él, fue todo muy emocionante. Sé que el espectáculo que hicimos fue bueno pero mucha gente también fue porque estaba ‘la nieta de Manolo que había venido a cantar’”, cuenta recordando el momento. 



En Burdeos y Espalion 
En 2018 el maestro José María Ulla, director de la Orquesta Sinfónica Municipal de Mar del Plata, la invitó a cantar a esa ciudad y posteriormente a ir a Francia a cantar en 2019. Lugar al que viajó en setiembre de 2019 para cantar con la Banda Sinfónica de Burdeos y luego con una pianista en Espalion, en la región de Aveyrón. 

El concierto realizado en Burdeos fue tan emocionante que Constanza reconoce que allí “me sentí una estrella porque el público no paraba de aplaudirme. Este evento y el de Australia son las dos cosas que más me han llegado en la vida”. 

El otro concierto fue en la ciudad de Espalion, región de Aveyrón, a la que llega por contactos realizado con la colonia francesa que hay en Pigüé. Para este debió preparar un concierto de una hora donde iba a ser solista, con repertorio de música argentina.