La Ciudad

Un pionero en la venta online

Francisco Rendo: “Yo mismo me pongo la vara muy alta”

24|05|20 11:14 hs.

Mercado Libre, en sus 15 años, realizó una publicación y dentro de las “Historias que inspiran”, seleccionó a Francisco Rendo con la empresa Tres Mares. Un emprendedor que tuvo la virtud de elegir la venta online cuando muy pocos lo hacían y desde cero, generó un negocio que evidenció una expansión significativa. 


Francisco Rendo dialogó con La Voz del Pueblo sobre su experiencia, habló del valor de delegar, la confianza en el equipo y subrayó: “Yo mismo me pongo la vara muy alta. Confío mucho en la gente que me acompaña, soy obsesivo y busco la perfección. Quiero que trabajar conmigo sea lindo, pero exigente, trato de que todos aprendamos”. 

“Emprendo” 
Recordó que se fue de Tres Arroyos a los 17 años, poco después de finalizar “el Comercial en el Colegio Nacional. Le dije a mi padre voy a estudiar ingeniería electrónica a Buenos Aires, me respondió ‘te doy dos meses’. La carrera que es de seis años más uno del Ciclo Básico en la UBA, la hice en seis en total”. 

A poco de haber egresado, obtuvo su primer trabajo en Central Puerto, donde se desempeñó en el área de proyectos; “estuve en Loma de la Lata, Neuquén, también en Salta. Es una empresa que forma muy bien a los ingenieros”. En el rol de asesor de la gerencia de producción, incorporo el primer sistema online para gestión del mantenimiento; “por esa razón, salió una nota en la revista Mercado ‘La tecnología como comodín de servicio’”, puntualizó. 

En el marco de una reducción de personal, seis años después aceptó un retiro voluntario y Coca Cola lo contrató por doce meses ante la necesidad de realizar diversos cambios por la llegada del nuevo milenio. Señaló que “fue por un tiempo establecido, para implementar una iniciativa que fijó la casa matriz. Salió todo bien”. 



Su siguiente ámbito de trabajo fue Gas Natural Ban, como ingeniero de proyectos; “estuve poco menos de un año y me llamaron de Royal Canin para cubrir una vacante de jefe de mantenimiento. Llevé la planta de trabajar ocho horas a 24 continuas, sin parar. Pudimos superar problemas y lograr en poco tiempo la producción continua. El gerente general que estaba en Francia me vino a conocer y tuve un reconocimiento muy lindo, me invitaron a visitar Francia con todo pago, recorrer la casa matriz, permanecer durante quince días”. 

Al regresar al país, le ofrecieron la gerencia de planta en Royal Canin y asumió la responsabilidad. “Usas dos celulares, te llaman a cualquier hora por temas de planta, de recursos humanos, Muchas veces me iba de casa a las seis de la mañana y volvía a las once de la noche, a mis hijos que eran chicos, los veía durmiendo. 

En ocasiones trabajaba sábados y domingos”, expresó. No obstante, “siempre tenía en mente que podía hacer algo por mi cuenta”. Y por entonces, advirtió que “era el momento de decir ‘emprendo’. Tenía 40 años, no podía esperar más, porque después la edad no te da energía para tener este impulso”. 

Renunció a Royal Canin y en la pieza de su casa, pensó el futuro. “Me gustaba mucho lo que era Internet, computación, siempre apuntaba a poner un negocio propio”, afirmó. Tal sería su camino. 

Cosas y marcas 
Cuando Francisco Rendo decidió generar su empresa, “recién daba sus primeros pasos Mercado Libre, que hoy es número uno en Argentina. Arrasa desde México hacia abajo. Marcos Galperín, su presidente, arrancó como todos, en un garaje puso una computadora, un servidor y empezó a montar una plataforma”. 

Con la mirada en la venta mediante Internet, Francisco Rendo armó una oficina en su vivienda y creó una página web con un programa gratuito; “compré productos, llamé a los distribuidores de Samsung, les dije te quiero vender por Internet, no era muy conocido por entonces el sistema. La firma me asignó un vendedor y empezamos a vender televisores, aires acondicionados, celulares, de todo”. 

Observó que al levantarse en la mañana, había ventas; “era interesante, mientras descanso y duermo, se sigue generando dinero -manifestó-. Me di cuenta que era un negocio con muchísimo potencial”. 

Fue así que comenzó a montar Tres Mares, que nació el 1º de junio de 2007 y ofrece tecnología y artículos para el hogar. Compartió, en este sentido, una anécdota: “Fui a la casa de una amiga mía, la hija, Brenda se estaba por recibir en el bachiller. Empezó a desempeñarse en Tres Mares y hoy es la mano derecha mía, la cara visible”.

En su análisis, realizó una diferenciación que refleja el crecimiento. “Arrancamos como una empresa que comercializaba cosas, hoy vende marcas. Empecé a cerrar negocios con Wacom, que es líder en tabletas digitalizadoras para dibujo; Phillips, Samsung, entre muchos otros. Trabajamos más de 40 marcas distintas”. Valoró disponer de un local, si bien manifestó que “si yo tengo que ampliarme mañana debo buscar un depósito, no un local. La vidriera mía es toda digital hoy en día”. 



En equipo 
En estos días, en el local -ubicado en el Barrio Norte, cerca de Alto Palermo- se pueden observar muchos paquetes. “Estoy colapsado de envíos -comentó-. Hice modificaciones para cumplir con la demanda. Hoy el que me da órdenes es el cliente, que me dice ‘lo quiero ya’”. 

Siente satisfacción por la buena respuesta. “No necesariamente tengo el mejor precio, pero ayuda estar rankeado entre los treinta mejores de Mercado Libre”, indicó. 

Concurre habitualmente a las charlas que organiza la mencionada empresa y aporta sus sugerencias sobre logística, etiquetas, por citar dos de los aspectos de la comercialización online. 

El “elenco estable” de Tres Mares son seis jóvenes, a quienes se suma “una persona que contraté ahora que está trabajando en la parte de marketing hace un mes”. 

Francisco Rendo hizo referencia además a “un tercerizado que tiene moto, pasa todos los días y se lleva entre 50 y 60 paquetes para entregar en Capital Federal. Y una empresa tercerizada que viene alrededor de las dos de la tarde, cumple la misma función pero en el Gran Buenos Aires. En todos estos lugares tengo envío en el día”. 

Del mismo modo, realiza envíos por correo a todo el país, para lo cual “Ocasa pasa por el local cada día”. Sus hijos Facundo Tomás y Emiliano ahora lo ayudan en el trabajo; “cuando los necesito, están ahí. Lunes, martes y miércoles dan una mano, son uno más, se acoplan al equipo, en una empresa hay que aprender desde abajo”. 

También contrató a una chica que reside en Venezuela, que está terminando los estudios secundarios y colabora en forma remota con la respuesta de preguntas y consultas a través de Mercado Libre, entre otras tareas. Su papá es quien me brinda el soporte en el sistema de gestión”. 

Se muestra agradecido con todo el respaldo recibido desde los inicios. “El negocio no para nunca -sostuvo-. El año pasado vino mi hermana Fernanda desde Canarias, con su familia, y estuve un mes en Claromecó. Si viajo, Brenda no puede salir, coordinamos. Nos expandimos y hay oportunidades de seguir avanzando. La única limitación es la burocracia que a veces establecen los gobiernos, pero las posibilidades son múltiples”. 

A modo de conclusión, expresó que “la tecnología tiene la capacidad de conectarnos mejor y generar organizaciones más inteligentes. Estoy convencido que invertir en tecnología es invertir en soluciones”. 

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La familia 
“Soy un apasionado de Tres Arroyos, donde tengo mis raíces, y de Claromeco donde trato de estar todos los veranos disfrutando”, señala Francisco Rendo. 

Tiene muy en claro que “este proyecto y desarrollo personal, no hubiera sido posible sin el apoyo incondicional, moral y económico de mi familia directa”.

En este sentido, menciona “mi esposa Maria Valeria Bottino, mis hijos Facundo Tomas (estudiante de Derecho) y Emiliano (estudiante de Ingeniería). Mis hermanas Paula, Andrea, Fernanda y esposos”. Y habla especialmente de “mi papá Francisco Rendo, quien no pudo ver el proyecto llegar a puerto y mi mamá Paula Cornejo, que vio el sueño hecho realidad”. 

“Si pude ver más lejos es porque gigantes me alzaron sobre sus hombros”, concluye.